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TEMA: Problema mente-cuerpo. Teorías al respecto.

Problema mente-cuerpo. Teorías al respecto. 26 Mar 2014 19:06 #21005

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¿En qué consiste la teoría funcionalista de los estados mentales y qué dificultades se le han planteado?

Cuando a principios de los 60 Hilary Putnam se decide a ocuparse del clásico enigma mente-cuerpo, lo hace guiado por la intención de mostrar que se trata de un problema aparente y que nada más estaríamos ante una cuestión lógica y lingüística. Con su modelo de la máquina de Turing se descarta definitivamente la poderosa intuición sobre la pretendida naturaleza única de la experiencia subjetiva. Lo que supuso un quebradero de cabeza para el materialismo de la Identidad, desaparecería de inmediato con el Funcionalismo. Por entonces Putnam aspiraba a un mecanicismo lo bastante sofisticado como para evitar las simplificaciones y limitaciones del materialismo clásico. Para esta nueva propuesta funcionalista los estados mentales serían estados funcionales.

Un estado funcional se caracteriza porque ante un determinado input reacciona con un determinado output y pasa a otro estado funcional. Quien se encuentra en un estado mental concreto (dolor de cabeza, por ejemplo) ante un determinado input reaccionará de una determinada manera y pasará a otro estado mental (estado funcional). La pregunta inevitable sería: ¿Podría una máquina tener los mismos estados mentales que nosotros si realizamos los mismos estados funcionales? ¿Podrían tener mente las máquinas?

Contra la teoría de la identidad se objetó que es empíricamente posible que diversos seres, por ejemplo, un perro o un gato tengan el mismo estado mental (dolor de muelas) y sin embargo tener diferentes estados neuronales porque sus cerebros son distintos. Esta teoría excluía de antemano que un robot pudiese tener conciencia al carecer de estados neuronales. El funcionalismo de Putnam vino a ofrecer una fácil solución al describir los estados funcionales como independientes de su realización concreta pues no excluye la posibilidad de que sistemas sin cerebro biológico puedan tener estados mentales.

Objeciones al funcionalismo:

Una de las objeciones básicas se debe al filósofo Ned Block, para quien los estados funcionales pueden realizarse en sistemas diversos. Con un experimento mental trata de imaginar una situación en la que un sistema tenga la misma arquitectura funcional que una persona consciente (pero que carezca de consciencia). Si tal sistema puede existir, entonces los estados funcionales no pueden ser idénticos a los mentales. Su objeción es conocida como de las realizaciones arbitrarias. Supondremos que el gobierno chino se convierte al funcionalismo e intenta replicar una mente humana. Cada chino recibe un aparato de radio que conectado a unos satélites le permite comunicarse rápidamente con los demás. Podríamos entonces hacer que la población llevara a cabo las acciones precisas para realizar todas las funciones cerebrales que el funcionalismo diría que son necesarias para que una persona tenga dolor. Por ejemplo, dado el input X todo lo que tendría que hacer la nación es devolver el output Y, siendo X e Y, respectivamente los inputs y los outputs que el funcionalismo describiría como dolor. En tal caso, podríamos decir que la nación entera tiene dolor. Sin embargo, es completamente absurdo suponer que dicho sistema tenga estados mentales.

Otro problema es el de los qualia. Si todo estado mental es funcional, también nuestras experiencias o vivencias deben ser estados funcionales. Es plausible describir los dolores funcionalmente. Quien los tiene tenderá a mostrar por lo general cierta conducta, y también tendrá otros estados mentales concatenados (de aflicción en vez de euforia). Pero la pregunta determinante es si la descripción se hace cargo del fenómeno del dolor. La caracterización funcional es sin duda, parte importante del dolor, pero hay otro elemento: la vivencia del dolor.

Putnam fue uno de los fundadores del funcionalismo. Es ahora uno de sus mayores críticos. Sus argumentos están estrechamente relacionados con el apotegma externalista: las ideas no están en la cabeza, una idea no es un estado interno sino que se constituye por medio de la comunidad y el entorno. Por ejemplo:

- Putnam empieza diciendo que él no sabe nada de olmos y hayas, más que son árboles. Esto significa que la estructura funcional interna de estas ideas puede ser la misma. Sin embargo, las ideas "el olmo es un árbol" y "el haya es un árbol" son diferentes, ya que se refieren a cosas diversas. Y si hay ideas que pueden ser diferentes pese a que su estructura funcional sea la misma, entonces ideas y estados funcionales no pueden ser idénticos.

- Otro argumento es el del planeta gemelo. Se imagina un planeta gemelo igual al nuestro hasta en sus más pequeños detalles, sólo hay una diferencia, lo que para nosotros es H20 allí es XYZ, que a simple vista tiene las mismas propiedades de liquidez, transparencia. Así, una persona A tiene las mismas estructuras funcionales en ambos planetas y sus ideas respectivas son diferentes: para el primero la idea el agua es líquida se refiere a H2O mientras que en B es XYZ. Dado que personas con la misma organización funcional pueden tener ideas diferentes, las ideas no son idénticas a estados funcionales.

El funcionalismo necesita un modo de individuar estados mentales que sea menos refinado que apelar a una teoría completa. Incluso siendo optimista en el caso del dolor, con el hallazgo de algo funcional común a todos los dolores no puede suponerse que ese éxito se transferirá a las creencias o a los significados mientras el éxito en el caso del significado y la creencia puede involucrar una distinción analítico-sintética.

Otro inconveniente es el externalismo. El significado y contenido están en una parte en el mundo y en otra parte, en la comunidad lingüística. Los funcionalistas dicen que la comprensión del significado de una palabra es un estado funcional. Sin embargo, un dolor de muelas conduce a "carambas" y "carajos" según lo exteriorice cada uno, claro, por lo tanto, nuestros dolores son funcionalmente distintos y también nuestros estados mentales relacionados con ese dolor lo son, nuestros deseos de evitarlo, nuestras creencias, que interactúan con esos deseos, y así sucesivamente. Esto lleva a la conclusión de que dos individuos que difieren de ese modo no comparten casi nada en cuanto a estados mentales.

Otro problema es el de la multiplicidad de la mente ya señalado por Minsky. Si algo tiene la realidad para ser real es que no puede circunscribirse a un solo plano de significación epistemológica ni semántica, ni a una sola acepción de lo real porque los significantes están construidos en lenguajes diferentes. Por ejemplo, una migraña y una neurosis so ambos problemas que estudia la medicina, pero no se usan los mismos métodos ni los mismos conceptos. Para la migraña está el neurólogo y para la neurosis el psiquiatra. En su libro La sociedad de la mente sostenía que el cerebro contiene muchas estructuras diferentes y muy especcializadas que evolucionan a fin de solucionar diferentes problemas, muchas capas de redes de máquinas que han ido evolucionando y adaptándose para aplicar sus instrumentos a los problemas del pensamiento y corregir gazapos. Es así, poco probable que el cerebro se pueda reducir a una serie particular de principis o axiomas, pues nuestra mente es un mundo real y no ante un mundo matemático definido por axiomas".

Por última mencionar el argumento famoso de la sala china de Searle. Todo programa informático es por definición sintáctico-formal y carece de semántica o contenido. Según Searle la mente humana aunque sea producto de una máquina, como es el cerebro humano, no funciona como un programas informático. Se requeriría el hipotético diseño de un modelo semántico o interpretativo y que fuese universal, y diese cuenta de la intencionalidad de los actos humanos.

Confieso que el libro de Hierro-Pescador me parece un rollazo insufrible y que no he llegado más allá del tema tres o cuatro. He recogido aquí los puntos que se trataron en el otro hilo sobre ¿Pueden pensar las máquinas? Y lo he elaborado con cosas sacadas de internet sobre todo. Si en el libro de Hierro-Pescador se dice algo relevante sobre esto del funcionalismo -y no tratado aquí- estaría bien que alguien lo añadiera. Yo es que sinceramente, paso de este señor y de su libro :sick:
Última Edición: 26 Mar 2014 21:12 por Adu.
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Problema mente-cuerpo. Teorías al respecto. 28 Mar 2014 00:28 #21045

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¿Cuál es el problema difícil de la conciencia según Chalmers?

David J. Chalmers es un filósofo australiano que sostiene que la conciencia es dualista (mente fenoménica y mente psicológica), no supeditada a lo físico. Chalmers diferencia entre los problemas fáciles de la conciencia y el difícil. Los primeros van asociados a funciones y comportamientos asociados con la conciencia, como la percepción, atención, memoria, y se llaman fáciles no por triviales sino porque caen dentro de los modelos estándar de la ciencia cognitiva, donde un fenómeno se aplica en términos de mecanismos computacionales o neurales. Los "hard" son problemas que se resisten a este tratamiento, como el de la experiencia subjetiva.

Según Chalmers la naturaleza subjetiva de la conciencia impide que sea explicada en términos de componentes simples, un método utilizado con mucho éxito en otras áreas de la ciencia. La conciencia es un aspecto irreducible de la física, como el espacio, el tiempo y la masa. Esas cosas no necesitan evolucionar, son parte fundamental del mobiliario del mundo desde el principio. En vez de tratar de reducir la conciencia a algo físico Chalmers cree que la conciencia simplemente hemos de abordarla como un hecho. De acuerdo con este punto de vista, una teoría de la conciencia no explicaría qué es la conciencia o cómo se creó; en vez de ello trataría de explicar la relación entre conciencia y todo lo demás en el mundo. Al no derivar la conciencia de otras propiedades elementales todos los seres físicos, tanto naturales como artificiales tienen experiencia interna, no reductible a ninguna observación externa o a descripción en tercera persona.

Chalmers opina que la conciencia es un problema a tener en cuenta y no se resuelve el problema de su explicación negando su existencia o redefiniendo el fenómeno para que no requiera explicación. Chalmers no va contra la ciencia pero tampoco limita sus ideas para que los científicos contemporáneos las encuentren aceptables.

Es importante para entender su teoría sobre la conciencia aceptar como premisa que la conciencia es un fenómeno natural sometido al dominio de las leyes naturales. El método científico usual no puede servirnos para explicar este fenómeno ya que tiene dificultades para captarlo por su dificultad para observarlo. Chalmers propone usar métodos filosóficos.

Los acercamientos funcionalistas y neuronales al problema de la conciencia han resultado ineficaces porque la conciencia para Chalmers no cae dentro de la consideración materialista, lo que no implica la existencia de algo sobrenatural. Ciertamente la materia tiene una causa material pero es un fenómeno no-material que ocurre de forma natural en un mundo material. Su postura sólo puede incluirse como dualista con ciertas reservas pues con respecto a la sustancia es un monismo. califica a los qualia de propiedad no material. Sus reflexiones se apoyan en el concepto de superveniencia (relaciones de dependencia entre propiedades de alto y bajo nivel) y en la lógica de las explicaciones reductivas.
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