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TEMA: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza

Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 25 Ene 2014 22:34 #19065

  • Nolano
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Rogaría un poco de rigor en el uso de las palabras. Por favor, usad laissez faire en su sentido ordinario y no intentéis confundir a la gente:
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Creo que es una incorrección total y una falta de respeto al resto de los que dialogamos aquí decir que el régimen nazi era de laissez faire.
Bin ich doch kein Philosophieprofessor, der nöthig hätte, vor dem Unverstande des andern Bücklinge zu machen.
No soy un profesor de Filosofía, que tenga que hacer reverencias ante la necedad de otro (Schopenhauer).


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Última Edición: 26 Ene 2014 19:22 por Nolano.
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 25 Ene 2014 23:15 #19066

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De alguna manera, el mal que me interesa es el producido por el ser humano, una vez que este ha alcanzado el nivel de racionalidad que, se supone, iniciaron los griegos. Esto es: la racionalidad no ha impedido el mal, sino que parece que la ha multiplicado. La razón occidental ha creado un mostrenco donde el asesinato ha sido regla y el crimen de Estado generalizado, y todo ello con una técnica brutal de destrucción sin parangón. Si es verdad que el hombre está condenado a ser libre, callar es hablar, según explicita Sartre. El daño causado por humanos se manifiesta en esa frase sartreana <el infierno son los otros>. El asunto de la involuntariedad es más delicado, sobre todo con ese callar que es otorgar y que se manifiesta en ese: <yo no quería el mal a nadie>. Sin embargo se mira hacia otro lado, porque ojos que no ven, corazón que no siente. El daño puede causarse con el silencio, no de Dios, sino de muchos. No se que grado de voluntariedad hay en el silencio, en los que otorgan. En ese sentido no sean responsables para la ley, cuando voluntariamente se calló. Pero hay más responsabilidades. De alguna manera, sí considero que el mal es: y puede desarrollarse en cada uno de nosotros, que es lo más fácil. O bien puede contenerse. O bien desarrollar otra actitud, la cual considero heroica en nuestro aquí y ahora. Depende de nosotros. Dersu Uzala muestra otra visión de lo que la humanidad es. Muy diferente, por cierto, de nuestra humanidad con racionalidad occidental añadida. Los hombres como Dersu Uzala nunca harían daño a nadie. Puede ser esta la propuesta del buen salvaje, aunque de salvaje tenía poco. Y <el mal>, el dañar por el dañar con racionalidad e intrumentalmente, se engendró ya con la racionalidad griega, con su totalización filosófica de las realidades. Porque creó el esquema del absoluto, que es desde donde se mata y asesina en masa y con justificación filosófica. Es la Filosofía, que puede servir para todo, hasta para trasformar a los criminales en jueces. Dijo Albert Camus, puesto que hoy en día toda acción desemboca en el crimen. Incluso el de callar, no digamos ya el de justificar o negar.
Última Edición: 25 Ene 2014 23:40 por jake.
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 26 Ene 2014 14:34 #19072

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Nolano escribió:
Apreciados, Bud Y HermesT:
Rogaría un poco de rigor en el uso de las palabras. Por favor, usad laissez faire en su sentido ordinario y no intentéis confundir a la gente:
Laissez faire en wikipedia.

Vale. Pero "Dejar hacer" es su sentido ordinario, y prentender que no, un intento de confundir a la gente.

Nolano escribió:
Creo que es una incorrección total y una falta de respeto al resto de los que dialogamos aquí decir que el régimen nazi era de laissez faire.

Lo mismo digo de quien diga eso, ¿pero quien lo ha dicho? Porque afirmar algo totalmente falso sería también una falta de respeto.

El "dejar hacer" del que habla Bud, y que jake -con muy buen criterio,creo- no deja de intentar recuperar, está detrás tanto del Holocausto como del problema que nos plantea jake, aunque creo que en ambos caso es condición necesaria pero no suficiente.

Una de las cosas que me decepciona de la ética como disciplina filosófica, al menos en una visión mayoritaria y salvo excepciones, es que se aleja de la realidad. Ningunear los principios morales como mero dogma irracional, o axiología heterónoma, o dictado de la entraña y por tanto no dignos de atención filosófica - o solo objeto de la metaética- la deja sin cimientos, sin anclaje en la realidad -como no puede ser de otra manera en filosofía. Desentenderse de la acción práctica y sus implicaciones y efectos la deja sin horizontes. En medio, un mar de constructos teóricos -y estériles- que no parece tengan capacidad para transformar y mejorar la realidad.

Dicen Kant que no hay nada bueno salvo una buena vountad. Para mí es como decir que "llueve o no llueve". Solamente poner en la práctica dicho principio arroja luz sobre el asunto.

Hace tiempo que le doy vueltas a un paralelismo entre las leyes de la physis y el comportamiento humano.

En la naturaleza parece que todo sigue el principio del mínimo esfuerzo: los electrones caen a órbitas estables, los cuerpos a su estado de reposo en un campo gravitatorio, las moléculas de un gas tienden a máximo equilibrio en el volumen que ocupan... Todo sigue el curso de líneas de mínima energía y tiende al equlibrio.

Yo creo que este mismo principio rige las sociedades humanas. Pero creo que es solamente una pauta, reflejo acaso de aquellas otras leyes naturales manifestado de una forma inopinada, o quizás consecuencia necesaria de la evolución como animal social, que bien podría ser lo mismo.

El caso es que, para maravilla mía, hay quien se deja ahorcar por protestar contra la esclavitud de un colectivo con el que no tiene apenas más en común que pertenecer a la misma especie. Otros se han complicado la vida, a veces hasta perderla, escondiendo un judío en su casa. Y esto me maravilla. Con lo fácil que es seguir las líneas de mínimo esfuerzo que te marca tu hábitat. Encontrar la chispa que desencadena semejante comportamiento es uno de los desafíos para comprendernos, creo. Pero esa es otra historia.

Lo que yo extraigo de lo anterior, para lo que nos ocupa aquí, es que el individuo tiene cierta capacidad para actuar sobre la línea de mínimo esfuerzo de su hábitat social, y cuya línea guía sería el mores, más primario y ajustado a la realidad que cualquier corpus jurídico.

Supongamos que el propósito de una acción con principio ético es tener un hábitat óptimo. Creo que se abren dos escenarios.

El primero, en la linea del mores establecido y cuando el hábitat en cuestión ofrece condiciones razonablemente buenas para el individuo, es actuar éticamente para mantener el status quo de dicho hábitat. Como un "cualquiera" de entre los individuos de su especie, tal individuo posiblemente actuaría de forma que aspirara a que su acción pudiera elevarse a máxima universal. También, según la Regla de Oro de Sermón de la Montaña de no emprender acciones sobre sus semejantes que no quisiera soportar él mismo. O cubriéndose de un velo de ignorancia de manera que, sin saber qué papel le puede tocar mañana, se cuidará de contribuir a un estado de cosas tal que pueda tocarle el papel de víctima si contribuye a crear las condiciones para que algo pueda considerarse injusto desde el lado "efecto" del mecanisco acción->efecto que ha ayudado a establecer. He aquí una de las propuestas grandiosas de la democracia griega: gobernar sabiéndote gobernado mañana por esas leyes que tú mismo construyas, mañana en el que probablemente vuelvas a ser un "nadie". Pero esta es otra deriva que dejaremos aquí. Lo que me interesa destacar es que este curso de acción no tiene nada de épico ni de notable, ni será probablemente objeto de estudio y debate por parte de historiadores y filósofos.

Retomando la alternativa dejada antes, ¿cual es el curso de acción que pueden tomar los individuos cuando empiezan a detectar que su hábitat deriva hacia condiciones de desequilibrio, que le afectarán a él, a sus semejantes o a sus descendientes? Yo creo que tal deriva es perceptible para todos, o al menos para una inmensa mayoría, excluídos los individuos fuertemente ideologizados o notablemente faltos de empatía. Parto del supuesto, lo reconozco, de que los seres humanos somos más parecidos de lo que a nuestro ego le gusta reconocer. El caso es que de esa inmensa mayoría, unos pocos, quizás los mejores, acaben en la horca o en un campo de exterminio por cobijar judíos. El resto, aconsejados por la prudencia, dejará hacer, porque al fin y al cabo lo que sea no les afecta -¿acaso todavía?- y oponerse, aunque les gustaría contribuir a cambiar las cosas, tiene un precio. A veces El Precio. Pero aquí lo importante es que la acción ética, a diferencia del escenario anterior, se define por ir en contra del status quo (en contra de la línea de mínima energía que lo determina), y porque tiene un coste vital asociado. Si hay una masa crítca de individuos dispuestos a pagar el precio, la situación se corregirá. Si no, habrá ganado el dejar hacer y sus consecuencias. En ocasiones, el desacuerdo y consiguiente equilibrio de fuerzas hace inevitable el conflicto.

Para ir acabando, y por concretar el asunto en la propuesta de jake y alejarnos de esclavismos y holocaustos y acercarnos algo más al hábitat que nos ha tocado vivir, dejo dos cuestiones abiertas, quizás aparentemente ajenas al debate que nos ocupa, aunque radicales en éste, en mi opinión.


¿Alguien ha dejado de comprar en Amazon pagando las cosas más caras en la tienda de su barrio?

¿Alguien ha renunciado a una mejora en sus retribuciones renunciando a una promoción consistente en desempeñar una tarea cuyo resultado implica el deterioro de la calidad de vida de algunos de sus semejantes?

¿No? Entonces sois "listos", y haceis las cosas bien. Bien al menos de acuerdo a cierto sistema de referencia y sus axiomas, que se ha logrado imponer como regla de "lo bueno" Pero entonces andamos en un mar de teorizaciones estériles, si es que acaso nos preocupa semejante locura.

¿Sí? Andaos con cuidado, y mantened a raya a ese incómodo daemon que os dicta inconveniencias a la oreja.

Sin embargo creo que solo un "sí" nos pone en la senda del cambio de las condiciones que permiten el panorama de hambre y miseria en el mundo, al menos en las que interviene el mal moral, dado que el desarrollo tecnológico permite cierto control del mal físico. Aunque evidentemene, esto es solo condición necesaria, pero insuficiente.


Un saludo.
Bienaventurados los que lo tienen claro, porque de ellos es el reino de los ciegos. (J.M. Serrat)
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Última Edición: 26 Ene 2014 15:00 por HermesT.
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 26 Ene 2014 18:14 #19075

Hablando de Arendt, en los medios israelíes de la época, así como por parte del congreso judío mundial o de la liga anti-difamación fue tachada de filo-nazi y enemiga del pueblo judío. No hay que olvidar que Ben Gurión y el gobierno israelí de la época buscaban encarnar en Eichmann el peligro constante de acecho frente al pueblo judío por parte de sus enemigos. Enemigos que aumentaban desde la instauración del estado de Israel y la colonización por parte de los askhenazis turcos, que tuvo muy poco de respetuoso con respecto al derecho internacional y a los derechos humanos. En cualquier caso, el "recurso al holocausto" o la "reductio ad hitlerum" ha obtenido un respeto casi reverencial. Los nazis de ayer, pueden ser los árabes de hoy, quien mencione el control de la reserva federal norteamericana o las evidentes lesiones de los derechos humanos en Palestina. Un razonamiento es el que he visto por aquí, que Hiroshima y Nagasaki son una consecuencia inversa del holocausto: el precio para frenarlo. Sin embargo, la existencia del holocausto no se conoció hasta después de la guerra mundial, como no se conoció la realidad de Auschwitz hasta que el gobierno polaco acabada la guerra informó de ello. El recurso al holocausto ha tenido una eficacia política insuficientemente estimada: la justificación de todo el orden europeo tras la segunda guerra mundial.
En el caso de los regímenes comunistas sucede algo parecido. En ocasiones se equipara el totalitarismo nazi y soviético, pero con un matiz inadvertido, que está en la órbita del pensamiento mítico: a pesar de todo, la Unión Soviética colaboró con el fin del régimen nazi. Además, es la Unión Soviética la que participa en el nuevo reparto de fuerzas junto con los vencedores y por ello nuestra imagen de tal régimen no puede ser tan negativa. Algo que oscurece la realidad de que la ideología más genocida y sanguinaria del siglo XX es la comunista con más de cien millones de muertes a sus espaldas. Y lo más curioso: cuando se hace referencia al totalitarismo, la violencia, y el terrorismo de estado, ¿Por qué hacer referencia a un régimen que no existe hace 70 años y olvidarse de que la cuarta parte del mundo está bajo regímenes totalitarios de signo socialista? Algo parecido sucede con respecto a la eugenesia. El régimen nazi practicó la esterilización de los disminuidos físicos y psíquicos, como la realizaron los Estados Unidos en los años cuarenta y cincuenta con personas de raza negra. O como los programas de reeducación de homosexuales en la Alemania Oriental o en Cuba. Se podría seguir. ¿No hay detrás de la imagen política del holocausto una percepción cuasi-mítica, al estilo de un pecado original de la segunda post-guerra mundial y un permanente signo de penitencia? Esto produce algunas contradicciones. Si a día de hoy no se contemplaría la posibilidad de existencia de un partido nazi democrático que renegase de los abusos del III Reich ¿Por qué se admite sin pestañear la existencia de Partidos Comunistas democráticos, que sin embargo no contemplan como dignos de repulsa regímenes como el de China o Cuba? Quizás la clave está en que no lo vemos del mismo modo porque en el nuevo paradigma esas formas han sido homologadas a través del statu quo internacional o a través de la intelligentsia europea a la que tradicionalmente apasiona dormirse en los brazos de Procusto.
¿Podría decirme que camino debo tomar para irme de aqui? preguntó Alicia; "eso depende, en mucho, del lugar al cual quieras ir" contestó el gato. "No importa mayormente el lugar" ; "en tal caso, poco importa el camino" "...con tal de que lleve a alguna parte..." "puedes estar segura de que todos...
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 26 Ene 2014 21:05 #19079

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Queda claro, por tanto, que El Mal ( los males) es ( son) una realidad. Totalitarismos de todo sino han envuelto ese siglo XX que Discépolo refería como cambalache. Que el siglo XX es un despliegue de maldad insolente, decía, ya no hay quien lo niegue. Herida por un un alambre sin remaches, ves colgar la Biblia junto al Waterclose ( traducción libre). Nazismo, Stalinismo, Capitalismo ( no son acaso los dos primeros reacciones contra esa totalidad económica que consiste en un tipo de hombre concreto con el dólar dibujado en el irisy una rueda donde el dinero produce dinero, sin otro fin que ese). Son un suma y sigue. El pensamiento, cuando piensa la totalidad, piensa el no-ser. Y el no-ser merece ser aniquilado: negación de la nada, que viene ser una nada al cuadrado. Que otra cosa ha sido si no, el siglo XX y lo que llevamos de XXI. ¿ Qué fue acaso el XIX, cuando continentes enteros eran cotos para la caza del hombre ? Tal vez, se ha filosofado siempre desde el marco del Ser, y fuera de él se sitúa lo barbárico. Porque si la nada no es, ¿ Qué significa la aniquilación de la nada? Nada. Nada es aniquilar judíos, como asesinar fascistas, nada es llenar de cadáveres las cunetas, u ordenar calaveras en un museo siniestro, nada es exterminar al indio, nada es ametrallar al Vietnamita mientras suena Wagner. Eliminar una nada es nada. Una matemática que suma ceros y da como resultado ceros. ¿ Es ese acaso un Mal en abstracto, trascendente, es un mal es algo concreto? ¿ Si la Teoría del Bien es pura matemática, es la Teoría del Mal un logaritmo neperiano, un sistema complejo moderno de cálculo o matemática endemoniada?. O el Mal, pregunto, es inmanente. Aquí dejo la pregunta. Y lanzo otra pregunta: ¿ Cuál es el arché del Mal? El motor, el principio que lo produce, ¿ Cuál es el Ser Fundamental donde se produce la pluralidad de males que hemos descrito? Y pregundo ¿ La filosofía de hoy, en la UNED por ejemplo, se pregunta eso? O anda interpretando culos y témporas. Y ¿ Qué respuestas está dando? Y vuelvo a lanzar esta pregunta ¿ Por qué hay hambre en el mundo y como se la subvierte? ¿ Qué marco categorial está tratando de explicarlo?
Última Edición: 26 Ene 2014 22:37 por jake.
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 26 Ene 2014 21:53 #19080

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Hermes T dijo,


Sin embargo creo que solo un "sí" nos pone en la senda del cambio de las condiciones que permiten el panorama de hambre y miseria en el mundo, al menos en las que interviene el mal moral, dado que el desarrollo tecnológico permite cierto control del mal físico. Aunque evidentemente, esto es solo condición necesaria, pero insuficiente.


Y yo lo suscribo. Es insuficiente porque es un solo sí, tal vez. La afirmación de la negación que niega.
Última Edición: 26 Ene 2014 21:55 por jake.
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 27 Ene 2014 00:23 #19083

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jake escribió:
Y vuelvo a lanzar esta pregunta ¿Por qué hay hambre en el mundo y cómo se la subvierte? ¿Qué marco categorial está tratando de explicarlo?
Pues la respuesta sencilla a lo primero podría ser: porque están mal repartidos los recursos. A partir de ahí, se puede uno plantear las demás cosas. A lo mejor es que interesa que haya y que no se solucione este problema (por ejemplo, vendiendo semillas que no pueden reproducirse y haya que volver a comprar; o preferir comprar armas en vez de comida).
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 27 Ene 2014 01:23 #19086

  • jake
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Es una buena respuesta, vista desde un punto de vista económico. La economía positiva lo describe sencillamente. Cañones o mantequilla, resuelve el MIT y su Samuelson. Intereses políticos, intereses económicos y un mercado funcionando. Todo fácil, todo sencillo. Teoría Económica moderna, descriptiva, de Adam Smith, a Ricardo, de Ricardo a Mills, Marshall, Keynes... Hayek, la libertad, las sociedades abiertas...Los mercados resuelven óptimamente las preguntas económicas: Qué producir, Cómo y Para Quién. Pero ¿Por qué se reparten mal los recursos? A eso no puede llegar a responder la economía positiva, y echamos mano de la economía normativa, que es valorativa, axiológica, moral.

No tampoco nos sirve. No me sirve aún. Ese camino ya lo he recorrido. Necesito echar mano de la Filosofía. En la Filosofía se encuentra la Fenomenología, la Filosofía de la Historia, en la Filosofía esta Descartes, Kant, Hegel, Marx, Husserl, Heidegger, Sartre, Adorno, Horkheimer, Foucault, Levinás. Por ese hilo creo que hay más respuestas que el de la economía política y ese engendro del positivismo como explicación de los hechos. Los hechos son los hechos, dicen, y hacen ecuaciones, estadísticas, econométricas. Detrás de los hechos, sin embargo, los fenómenos aparecen. Y estamos arrojados a esa aparición. Aparece ese multitud de cosas, de entes, cada una con su precio. Y nos dicen: ustedes son libres, pueden comprar lo que quieran, este es, como quien dice, Hollywood, serpentinas, coches , folletos de coches, apartamentos... Y todo aparece como un mal sueño, como un anuncio de promociones inmobiliarias que los tecnócratas del Opus trajeron en pleno desarrollismo, chicas en bikini, corrupción en Miami, y un caimán. Todo con su pegatina, todo con su precio, facturado y consumido. El capitalismo el bien, es el fin de la Historia, qué felices somos, qué riqueza. Mientras, un niño de 10 años trabaja en las minas en África y en Brasil se amontonan en las Favelas, el narcotráfico asesina a las prostitutas, y se produce una snuff movie. Mientras en Europa se filosofa con Gadamer, con Vattimo, un pensamiento débil, líquido, Apel, diciendo que dialoguemos, pluralismo moral, acción comunicativa. Mientras unos niños recogen basura tecnológica en un esterercolero donde revolotean las aves rapaces. La Filosofía necesita de un marco categorial que explique el ser de las cosas, si no, ¿ Qué está haciendo? Y hay países centrales, del occidente capitalista, y países periféricos. Centro-Periferia. Desde el centro todo son miles sobre hojuelas, y la cuadratura del círculo es el materialismo filosófico, que filosofa como la extrema derecha, desde un país periférico de la centralidad. Porque la Idea es Alemana, el sujeto racional, el Kantiano, y los mercados de Smith. ¿Qué hace la piel de toro con su Trento, y sus campanas? El memo que solo escuchan los gorilas argentinos. Y los post modernos me hablan de meta relatos y de interpretación, los hermeneutas. ¿ Cómo se interpreta el rostro ajado de un viejo mapuche esquilmando y pateado? Porque eso necesita ser interpretado. Pero no con hermenéuticas de tres al cuarto. Sino con marcos categoríales, con una ética y una política añadida. En definitiva, una filosofía que explique el mundo y lo piense.

EMPECEMOS CON PARMÉNIDES Y HERÁCLITO. LOS INICIOS DE LOS INICIOS.

El capitalismo es la vía de la verdad, lo que es, es lo ente, es ajeno a la corrupción, ( como pluralidad se regenera continuamente, se refunda, se hace la refundación de la refundación), es homogéneo, inmovil , perfecto. El FMI, el Banco Mundial, portaaviones, y paraísos fiscales. La vía de la mentira es el no-ser. El no-ser no es. Solo el capitalismo puede ser pensado. Todo lo demás es la vía del error. Pensamiento y Todo coinciden. No hay alternativas. El socialismo real fue un engendro asesino, y tienen razón. Es mejor asesinar sin saña, a través de Deuda externa. Si es posible, mejor no bombardear, mejor no usar la doctrina de la Seguridad Nacional, ya no es necesario. Desde Heráclito, hasta Clausewitz y Kissinger o Bush, <la guerra es el origen de todo>. No es lo mismo nacer en Nueva York o en Chiapas. El Ser griego, o la barbarie. No es lo mismo estar dentro que fuera. Centros periferia. Ser o no ser, esa es la cuestión.
Última Edición: 27 Ene 2014 01:57 por jake.
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 27 Ene 2014 09:18 #19088

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jake escribió:
Hermes T dijo,


Sin embargo creo que solo un "sí" nos pone en la senda del cambio de las condiciones que permiten el panorama de hambre y miseria en el mundo, al menos en las que interviene el mal moral, dado que el desarrollo tecnológico permite cierto control del mal físico. Aunque evidentemente, esto es solo condición necesaria, pero insuficiente.


Y yo lo suscribo. Es insuficiente porque es un solo sí, tal vez. La afirmación de la negación que niega.

No. Quizás para la miseria local sí, pero no para una solución global.

Para mí es insuficiente porque todo esfuerzo que podamos hacer desde el primer mundo no es sino, como mucho, la mitad del recorrido. Del otro lado, del de los países que se llevan hoy por hoy la peor parte, depende el mayor esfuerzo. De todos los cambios antropológicos, culturales y políticos necearios de su lado, el problema más grave, acuciante y quizás difícil es el de la superpoblación, sin duda. Y ahí poco podemos ayudar, salvo con apoyo técnico, inútil en última instancia si no hay un clima favorable a tales medidas.

Comprar el discurso del occidente malo maloso y el buen salvaje oprimido es un flaco favor para el llamado hoy por hoy tercer mundo.
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Re: El problema del mal en el mundo: el hambre y la pobreza 27 Ene 2014 10:56 #19090

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Bud escribió:
Lo que ocurre es que sí creo que se tienen que marcar límites. Arístoteles, creo recordar, extraía la idea en la Política, de que nadie puede vivir fuera de la polis, tan sólo una bestia o un dios. Él fue bien conocedor de nuestra naturaleza intrinsecamente social, llegando a definir al ser humano como phonos semantike, es decir, aquél que puede hablar con sentido. Ello presupone un lenguaje, y con ello una visión de la sociedad y del mundo harto particular. En ese engranaje se ubicaría, a mi modo de ver, la moral: la imagen o idea del bien y del mal.

Creo que eran los de Port-Royale los que defendían la idea de que primero fue una suerte de protolenguaje simbólico, y de él derivó la razón. Me inclino a pensar lo mismo. Digo yo: el “sonido significativo” de Aristóteles sería una contingencia biológica, sin duda excepcional, a partir de la cual empezamos a construir todo tipo de fábulas y mitos. Los mitos no son ni verdaderos ni falsos; simplemente son, como decía mi profesora de filosofía en COU, útiles para ilustrar las vivencias humanas. El relato del “Bien” y del “Mal” debió de surgir muy tempranamente en el hombre. Pero no perdamos esta perspectiva: como bien dices, la imagen del “Bien” y del “Mal” se ubica en la circunstancia lingüística.
Bud escribió:
Tal vez no haya un bien y un mal absoluto. De hecho creo que ese fue el gran dilema de la filosofía posmoderna. La ausencia de márgenes claros por los que se desenvuelva sin ambages lo que es correcto e incorrecto. Esto nos lleva a un relativismo, donde los límites se difuminan y por ende el hombre se desorienta. Horkheimer percibió la aporía del relativismo.

No tengo claro que el relativismo desoriente al hombre. Sí es cierto que nos sentimos más cómodos con el asentimiento tajante, con el dogma; pero la relatividad de las cosas no es en modo alguno una aporía, sino, más bien, un “exceso de poros” (valga la expresión). Nos acojonamos al ver tanta puerta abierta. Nos limitamos a creer que, con la herramienta que la naturaleza nos ha cedido en exclusividad, vamos sobrados para proclamar soflamas humanísticas y para sentirnos la cúspide universal. Pero ése es precisamente el problema, por paradoja, de la filosofía.
Bud escribió:
Podría alguien en su sano juicio decir que no halla el bien en el amor que profesa un padre o madre por su hijo.

Bueno, podríamos negarlo al decir, por ejemplo, que en ese acto sólo ve un comportamiento universal en el mundo animal. Y creo que, tras esto, mi juicio no ha enfermado. Creo.
Bud escribió:
El hombre, opino, no está abocado de manera irresoluble a que "somos así y no debemos ver más allá". Creo que la historia de homo sapiens ha sido siempre la de ver más allá, y pese a que el precio es terriblemente caro para aquellos que han sido arrojados a las cunetas de la historia, el hombre seguirá hacia adelante. Ese en nuestro sino, seguir hacia adelante.

Je, je. Aquí suenas muy “frankfurtiano” (por cierto, no nos prives de leer tu Trabajo de Fin de Grado, por favor). “Ver más allá”, “seguir adelante”, “las cunetas de la historia”, son expresiones que comparten, cuando menos, la creencia moderna en el progreso. En mi opinión, otro cuento.
Al ver el vídeo que has compartido sobre la Novena de Beethoven, he recordado aquella escena de “El hombre elefante” en la que J. Merrick está siendo atizado por un grupo de niños mientras grita, entre lamentos, algo parecido a “Yo también soy un hombre”. ¡Como si eso fuese razón suficiente para no recibir, de hecho, palos de un semejante! Y si no, que se lo digan al vagabundo ebrio apaleado por Alex y sus drugos en “La naranja mecánica”. Un Alex que, por lo demás, es profundo admirador de la obra de Beethoven (ataque al intelectualismo moral).

Por ahora no puedo escribir más.

Un saludo, Bud. Es un placer, como siempre.
- Disculpe, ¿la Calle Saboya...?
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