Bienvenido, Invitado
Nombre de Usuario: Contraseña: Recordarme

TEMA: Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc.

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 27 Sep 2015 21:09 #33192

  • Herrgoldmundo
  • Avatar de Herrgoldmundo
  • DESCONECTADO
  • Aristotélico
  • Yo y mis circunstancias
  • Mensajes: 411
  • Gracias recibidas 435
Escribe Nolano:

El hombre sartriano responde ante la Historia o ante la Humanidad, si se quiere, pero ¿y el hombre heideggeriano? Evidentemente, no me vale que responde ante sí mismo; sólo me vale la responsabilidad cuando obliga a rendir cuentas a otro.

¿Y en base a qué crees que el hombre sartriano responde ante la Historia y la Humanidad y el Heideggeriano no?
Por supuesto que el hombre heideggeriano también responde ante la Historia y la Humanidad, pero no se siente "condenado", yo diría prisionero de imperativos morales, como el hombre sartriano, porque aprendió a ver y a actuar más allá del bien y del mal.
Recuerda que yo escribí que el hombre heideggeriano responde ante sí mismo y su entorno.
Nadie sabe mejor que el hombre heideggeriano que para salvarse uno a sí mismo debe cuidar y preservar su entorno de amenazas externas.

Yo creo que lo que sucede con Heidegger es que siempre se le "interpreta" y juzga desde una óptica tradicional occidental, la cual no puede evitar igualar el hecho de ser responsable con ser, al tiempo, defensor de determinados valores.
Bien claro lo dijo Heidegger: sus preguntas por el sentido del ser prescindieron del predeterminismo de la moral tradicional, pues lo que él pretendió fue un análisis ontológico del ser.
Última Edición: 27 Sep 2015 21:11 por Herrgoldmundo.
El administrador ha desactivado la escritura pública.

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 08:37 #33197

  • elías
  • Avatar de elías
  • DESCONECTADO
  • Escolástico
  • Mensajes: 1565
  • Gracias recibidas 1226
Hola Herrgoldmundo

No sé hasta qué punto la agresividad es un sentimiento primario y mucho menos si puede explicarse monogenéticamente. Pero bueno, e independientemente de ello, daré por bueno, porque considero que ello es así, que existen predisposiciones en todo ser humano. Pero es que una predisposición no es una determinación. Es decir, has pasado de decir que estábamos predeterminados a decir que existen predisposiciones en el ser humano. Y con esto último estoy totalmente de acuerdo pero no así con tu primera afirmación.
No estoy tan seguro de que una persona, y con predisposición a la agresividad, vaya cortando cuellos a la gente en el seno de una sociedad integrista (islámica o no islámica). Es que hay fanáticos, sin una predisposición a la agresividad, que también van cortando cuellos. Lo que habría que demostrar científicamente es que todos los fanáticos que van cortando cuellos poseen, sí o sí, ese gen (o conjunto de genes) del que nos hablas ¿Hay estudios relativos a dicha cuestión?

En cualquier caso, y como bien dices, la conducta humano depende de factores biológicos y de factores culturales. Con lo que ya no estoy de acuerdo es que sólo depende de ellos ¿Y qué pasa con la libertad?
Es que das a entender, y no estaría de acuerdo en caso de que ello fuera así, que la conducta humana se explica mediante factores biológicos y culturales. O dicho de otra forma, que el ser humano está determinado por factores biológicos y culturales. De forma que si posee una predisposición a la agresividad pero nace en una sociedad democrática está determinado a no cortar cuellos pero si nace con una predisposición a la agresividad y además vive en una sociedad integrista entonces está determinado a cortar cuellos. Pues bien, es esto último lo que no comparto.
No digo yo que el hombre sea tan libre como algunos consideran. Posiblemente poseamos alguna brizna de libertad. Pero creo que es la suficiente para que algunos seres humanos, y naciendo con una predisposición a la agresividad y en una sociedad democrática, corten cuellos como otros, y naciendo con una predisposición a la agresividad y en una sociedad integrista, no lo corten.

De hecho es un fenómeno cada vez más común el que haya integristas que nazcan en países europeos ( democráticos) y sin embargo consideren que deban de cortar cuellos o estrellar aviones. Y ni son agresivos y además han nacido en sociedades democráticas.


Dices: “Sobre consenso y Poder escribes:
Hombre, si quienes detentan el poder son los únicos que deciden entonces no cabe hablar de consenso.
¿Cómo que no cabría hablar de consenso? ¿Por qué no? ¿Dónde está escrito que para construir voluntades populares, voliciones y sentimientos, deba haber, primero, consenso democrático, si es que estás igualando consenso con democracia?
Toda construcción de valores, voliciones y/o sentimientos es arbitraria, y se realiza por consenso, siempre con la participación de élites oligárquicas.”

Por supuesto que para construir voluntades populares no hace falta que haya en primer lugar consenso democrático. Es decir, se pueden imponer mediante una élite. Pero eso es precisamente lo que yo no comparto. Es decir, el que deba de ser así.
Como también estoy en contra con esa consideración tuya de que como los valores se “construyen” entonces estos son arbitrarios. El que los valores se construyan no significa que no deba darse razones de ellos o que dichos valores no deban de estar justificados.

Por cierto, una cosa es el ser y otra bien distinta es el debería ser. Por supuesto que a lo largo de la historia los valores son impuestos por élites oligárquicas pero ello no significa que debería de ser así. Precisamente de lo que se trata es de luchar para que ello deje de ser así.
El administrador ha desactivado la escritura pública.

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 09:16 #33198

  • Herrgoldmundo
  • Avatar de Herrgoldmundo
  • DESCONECTADO
  • Aristotélico
  • Yo y mis circunstancias
  • Mensajes: 411
  • Gracias recibidas 435
Hola elías.

Antes de nada, conste que yo también creo que, ontológicamente al menos, el ser humano es libre.
El ejemplo que te puse, por supuesto, no debe tomarse como "regla general". Fue tan solo un ejemplo para exponer hasta qué punto, a pesar de nacer libres, tanto los condicionantes internos (psicobiológicos) como los externos (circunstancias) moldean y condicionan nuestra conducta.
Decía Ortega que "la felicidad es la coincidencia del yo con las circunstancias". Y yo añadiría: y somos felices en tanto nos sentimos libres.
Así pues, la clave de la felicidad, como del hecho de poder sentirnos libres, reside en gran medida en nuestro entorno o circunstancia.

Pondré otro ejemplo: dos individuos son ciudadanos cubanos, pero uno de ellos (predeterminado por su Yo) desearía poder tener mayor libertad individual, pues así se sentiría feliz y más realizado. Sin embargo, el otro ciudadano (también predeterminado por su apriorística forma de ser) ya se considera libre y feliz, porque para él son más importantes las libertades colectivas y la defensa del bien común. Las circunstancias son las mismas, pero dependiendo de cómo sea cada ciudadano (psicobiología) estos tendrán percepciones diferentes, no solo de la realidad, sino también sobre su propia felicidad o sus sentimientos de libertad.

Sobre consenso y poder escribes:
Por supuesto que para construir voluntades populares no hace falta que haya en primer lugar consenso democrático. Es decir, se pueden imponer mediante una élite. Pero eso es precisamente lo que yo no comparto. Es decir, el que deba de ser así

Bueno, yo voy más lejos y afirmo que no solo es que ES así (las élites oligárquicas son las que a través de consenso construyen valores, sentimientos y voliciones) sino que SIEMPRE ha sido así, y SEGUIRÁ siendo así.

Y dices:
Como también estoy en contra con esa consideración tuya de que como los valores se “construyen” entonces estos son arbitrarios. El que los valores se construyan no significa que no deba darse razones de ellos o que dichos valores no deban de estar justificados.

Los valores son "arbitrarios" en tanto han sido construidos según los intereses y deseos de determinados grupos humanos, partes de . Por supuesto que dichos valores estarán justificados, pero insisto, solo según los intereses de una parte de la realidad o el logos humano. Sin embargo, te acepto la corrección, quizás debí escribir "particularistas" en vez de "arbitrarios" para explicarme mejor.

Por último dices:
Por cierto, una cosa es el ser y otra bien distinta es el debería ser. Por supuesto que a lo largo de la historia los valores son impuestos por élites oligárquicas pero ello no significa que debería de ser así. Precisamente de lo que se trata es de luchar para que ello deje de ser así.

¿Y por qué habría que luchar para que no fuese así? O dicho de otra manera: ¿de verdad crees posible la articulación de verdaderos Estados democráticos? Incluso en la democracia más perfectamente democrática, permítaseme la redundancia, son reducidos grupos o élites oligárquicas quienes construyen no solo los valores de una sociedad, sino también los sentimientos y voliciones que han de dirigir las vidas de sus ciudadanos.
Última Edición: 28 Sep 2015 09:38 por Herrgoldmundo.
El administrador ha desactivado la escritura pública.

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 09:19 #33199

  • Herrgoldmundo
  • Avatar de Herrgoldmundo
  • DESCONECTADO
  • Aristotélico
  • Yo y mis circunstancias
  • Mensajes: 411
  • Gracias recibidas 435
Por cierto, se me ha ocurrido una frase cargada de connotaciones y significados muy ligados al tema que nos ocupa:
"Francia abandona a Sartre, y de la mano de Heidegger ataca al Estado Islámico".

Reflexionemos, porque la frase tiene su enjundia.
El administrador ha desactivado la escritura pública.

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 10:00 #33200

  • elías
  • Avatar de elías
  • DESCONECTADO
  • Escolástico
  • Mensajes: 1565
  • Gracias recibidas 1226
Hola Herrgoldmundo

Es que lo que no logro entender es eso de “predeterminado por su yo” o lo de predeterminado por su apriorística forma de ser. Es que una cosa es la realidad humana y otra su actualidad respectiva al mundo, es decir, su yo o su ser personal. Y ese ser, ese yo, o esa actualidad es algo que cada ser humano tiene que ir forjando. El yo no está predeterminado sino es algo que cada ser humano tiene que ir determinando, es decir, autodeterminándose.
Entiendo que se diga que una persona que se ha ido determinando y que ha llegado a considerar que la felicidad pasa por las libertades colectivas y la defensa del bien común juzgue de una forma el régimen cubano mientras que otra persona que se ha ido determinando y que ha llegado al considerar como el bien más importante la libertad individual juzgue de otra manera el régimen cubano. Pero insisto, no entiendo eso de estar predeterminado por su apriorística forma de ser. Es que precisamente el ser humano es el único animal en que su ser no está dado sino que es cobrado.

Dices: “Los valores son "arbitrarios" en tanto han sido construidos según los intereses y deseos de determinados grupos humanos, partes de . Por supuesto que dichos valores estarán justificados, pero insisto, solo según los intereses de una parte de la realidad o el logos humano.”

Sí, efectivamente, los valores han sido “construidos” según los intereses, deseos y razones del ser humano. Bien, si a eso llamamos arbitrario pues entonces los valores son arbitrarios. Otra cuestión es si todos los seres humanos han participado en las mismas condiciones en la construcción de dichos valores. Obviamente la respuesta es NO. Como otra cuestión es si sería deseable que cada vez vayan participando el mayor número de seres humanos en igualdad de condiciones o si por el contrario la cosa debería de seguir igual. Por supuesto que alguien puede considerar que los valores deben de ser dictados por una élite incluso en el caso de que no pertenezca a esa élite y sufra las consecuencias de ello ( servidumbre voluntaria).

Por curiosidad, me podrías contestar por qué los regímenes caen si las élites oligárquicas construyen los valores de una sociedad, sus sentimientos y sus voliciones. Cómo es posible que una sociedad se libere de sus grilletes que le tienen indisolublemente atado a las creencias, sentimientos y voliciones que las élites le han dictado.
El administrador ha desactivado la escritura pública.

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 10:32 #33202

  • Nolano
  • Avatar de Nolano
  • DESCONECTADO
  • Escolástico
  • Mensajes: 3741
  • Gracias recibidas 3310
Herrgoldmundo escribió:
¿Y en base a qué crees que el hombre sartriano responde ante la Historia y la Humanidad y el Heideggeriano no?
Por supuesto que el hombre heideggeriano también responde ante la Historia y la Humanidad, pero no se siente "condenado", yo diría prisionero de imperativos morales, como el hombre sartriano, porque aprendió a ver y a actuar más allá del bien y del mal.

Seguramente con las prisas no me expliqué muy bien. A ver si ahora lo consigo.

La debilidad de la ética de Sartre contenida en "El existencialismo es un humanismo" es bastante notoria en una cosa. El mismo Carlos Gómez se refiere a ella en la Introducción a su antología "Doce textos de Ética del siglo XX", entre los cuales figura ése de Sartre. La angustia sartriana que experimenta el hombre al actuar, procede de la enorme responsabilidad que asume, porque sus actos cambian el mundo. Lo que Sartre no dice explícitamente es que la angustia aparece porque el hombre puede hacer lo correcto, y el mundo mejora, o lo incorrecto, y el mundo empeora. No lo dice explícitamente, pero va de suyo. Aunque los actos del hombre cambiaran el mundo, si el mundo ex post simplemente fuera diferente, pero no se pudiera decir que es ni mejor ni peor, la angustia no tendría cabida, pues los actos del hombre serían transformadores, pero inocuos.

Cuando hablé de la responsabilidad "frente a otro", y me referí a la Historia y la Humanidad, realmente daba por supuesto algo, que, al parecer, no era tan evidente. "Historia" o "Humanidad", obviamente, no son ningún alguien, ningún otro, ninguna persona. Por tanto la responsabilidad a que me refería no derivaba del carácter personal de aquél o aquello ante quien había de responderse, sino en la necesidad de contar con una "coartada" de justificación para nuestros actos. Es decir, que el hombre sartriano, como el kantiano, tiene de fondo de su actuar una "autonomía": responde ante el "sujeto trascendental" que lleva en su interior. Auto-nomía, normas que el sujeto se da a sí mismo como sujeto trascendental, frente a la hetero-nomía, que le viene dada por sus impulsos e intereses individuales.

Muy diferente de ese concepto es el de Heidegger, que se mueve en la total a-nomia, ausencia de normas; que no ausencia de impulsos o pulsiones. Que el hombre de Heidegger esté en la Historia o en la Humanidad, no significa que responda ante la Historia o la Humanidad, porque no hay nomía alguna que se le imponga. No hay justificación posible de los actos humanos, porque no hay cuerpo normativo que avale o impugne su valor moral; no hay justificación posible, porque no hay reglas. Me refiero a reglas absolutas; contingentes sí que las habrá, pero ésas no son normas en sentido filosófico.

Por eso, en la "Carta sobre el Humanismo", Heidegger incluso llega a impugnar que tenga algún sentido definir el Humanismo; viene a afirmar que el Humanismo es un concepto innecesario. Y establece algunas diferencias ontológicas fundamentales que marcan distancia respecto del humanismo sartriano.

Heidegger viene a decir que la expresión de Sartre, según la cual en el hombre su existencia precede a su esencia, no rompe ni mucho menos con la tradición esencialista humanista, que se basa en el sujeto (trascendental). Esa prevalencia temporal y conceptual de la existencia sobre la esencia es un truco, pues no rompe con la dupla essentia-exsistentia; pongamos una u otra delante, esencia y existencia permanecen como dos lados de una misma moneda. Que el hombre primero exista no quita que, en el fondo, Sartre, siga preso de la esencia, que es lo que permanece como vara decisiva de medir lo correcto y lo incorrecto del actuar humano.

Por eso Heidegger, en la "Carta", rechaza expresamente la palabra "existencia" y la sustituye por "ek-sistencia". Eso tiene su explicación. Existencia viene de "ex-sistere", palabra latina, y viene a significar la actualización aparencial de una esencia. En cambio, "ek-sistir", con "k" (y no ex-sistir, con "x", como muchos traducen) proviene del griego "ek-stasis", éxtasis (en alemán "Ekstase"). El Dasein no ex-siste, sino que ek-siste; no es la apariencia y presencia concreta de una esencia, sino que simplemente está ahí (Da-sein), un tanto contemplativamente, en el "claro del ser".

Podemos poner todo lo anterior en relación con lo que aparece en la última entrega publicada de los Cuadernos negros de Heidegger y que tanto escándalo ha causado a algunos (véase la reseña que al respecto publiqué en el blog de Arjaí). Heidegger empezó a alejarse del nacionalsocialismo cuando éste se burocratiza, se hace "judeo-cristiano", según él mismo lo llamaba. El fenómeno es conocido, y, por cierto, perfectamente detectable en España en el movimiento Podemos. Mientras el movimiento político permanece en la irresponsabilidad del "niño" nietzscheano, todo va como la seda. Cuando el nacionalsocialismo llega al poder, toma el Estado y el etéreo "pueblo" se institucionaliza como Estado, ya no cabe la irresponsabilidad. La ética de la responsabilidad weberiana y el burócrata hacen su aparición. Por muy nacionalsocialista que sea uno, por mucho que reniegue del Estado y de la responsabilidad, el Estado, el Gobierno, requiere altas e imprescindibles dosis de responsabilidad. De responsabilidad del político y de exigencia por el Estado de responsabilidades a los ciudadanos. No hay forma humana de dirigir un grupo político de millones de personas si no se sancionan las multas de tráfico, se recaudan impuestos, se aplica el Código penal. Y, claro, el mundo irresponsable de Heidegger, desaparece, pues la irresponsabilidad no proporciona mimbres suficientemente recios para el Gobierno de los hombres.
Bin ich doch kein Philosophieprofessor, der nöthig hätte, vor dem Unverstande des andern Bücklinge zu machen.
No soy un profesor de Filosofía, que tenga que hacer reverencias ante la necedad de otro (Schopenhauer).


Jesús M. Morote
Ldo. en Filosofía (UNED-2014)
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Última Edición: 28 Sep 2015 11:28 por Nolano.
El administrador ha desactivado la escritura pública.
Los siguientes usuarios han agradecido: Herrgoldmundo

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 11:19 #33205

  • Herrgoldmundo
  • Avatar de Herrgoldmundo
  • DESCONECTADO
  • Aristotélico
  • Yo y mis circunstancias
  • Mensajes: 411
  • Gracias recibidas 435
Hola elías.

No le daremos más vueltas a las cuestiones sobre la determinación (psicobiológica o circunstancial) que inevitablemente condiciona y limita (no diremos niega) nuestra libertad.

Preguntas:
Por curiosidad, me podrías contestar por qué los regímenes caen si las élites oligárquicas construyen los valores de una sociedad, sus sentimientos y sus voliciones. Cómo es posible que una sociedad se libere de sus grilletes que le tienen indisolublemente atado a las creencias, sentimientos y voliciones que las élites le han dictado.

Cualquier régimen local, visiblemente oligárquico, caerá cuando así lo decida la gran oligarquía mundial. Irak cayó porque su caída interesaba a "muchos"; Cuba y China no caen porque no hay una mayoría interesada en que caigan.
Otros regímenes oligárquicos, aparentemente invisibles, se ocultan tras ropajes democráticos, como es el caso de España y la generalidad de las democracias liberales o socialdemócratas de Occidente.
El gran triunfo de la democracia consiste en hacerle creer a la ciudadanía que es ella quien elige libremente, cuando en realidad toda elección vital y trascendental para los intereses de un nación o a nivel mundial está decidida por grupos reducidos.
Última Edición: 28 Sep 2015 11:20 por Herrgoldmundo.
El administrador ha desactivado la escritura pública.

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 11:34 #33206

  • elías
  • Avatar de elías
  • DESCONECTADO
  • Escolástico
  • Mensajes: 1565
  • Gracias recibidas 1226
En fin, pues así será aunque no debería de ser así. Al menos desde mi punto de vista.

Un saludo
Última Edición: 28 Sep 2015 11:34 por elías.
El administrador ha desactivado la escritura pública.
Los siguientes usuarios han agradecido: Herrgoldmundo

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 11:55 #33211

  • Herrgoldmundo
  • Avatar de Herrgoldmundo
  • DESCONECTADO
  • Aristotélico
  • Yo y mis circunstancias
  • Mensajes: 411
  • Gracias recibidas 435
Magnífica reflexión Nolano.

Creo que, más o menos, estamos diciendo lo mismo, solo que, como de costumbre, tú lo expresas mejor y con los términos más adecuados.

Escribes:
Por tanto la responsabilidad a que me refería no derivaba del carácter personal de aquél o aquello ante quien había de responderse, sino en la necesidad de contar con una "coartada" de justificación para nuestros actos.

Claro, estamos de acuerdo. Por eso mismo señalé que la diferencia entre el hombre sartriano y el heideggeriano radicaba en cómo se mostraban responsables, es decir, en cómo justificaban sus actos. No es que el hombre heideggeriano sea irresponsable, sino que solo es responsable con aquello que le es más afín desde una perspectiva vital, que no moral.

Sigues:
Es decir, que el hombre sartriano, como el kantiano, tiene de fondo de su actuar una "autonomía": responde ante el "sujeto trascendental" que lleva en su interior. Auto-nomía, normas que el sujeto se da a sí mismo como sujeto trascendental, frente a la hetero-nomía, que le viene dada por sus impulsos e intereses individuales.

Esta magnífica explicación tuya, que comparto, yo la expongo de otra manera: el hombre sartriano, como el kantiano, se debe al cumplimiento de imperativos categóricos ético-morales, pero el heideggeriano no.
Efectivamente, el hombre sartriano está preso, como intenté explicar, del imperativo moral, mientras que el hombre heideggeriano actúa por imperativos vitales (tú lo llamas heteronomía). Pero, atención, el imperativo vital heideggeriano no solo viene dado por los impulsos e intereses individuales, que también, sino por los intereses colectivos de un grupo humano afín y familiar. Así, el hombre heideggeriano, en tanto que provinciano, se debe al clan; se debe a la defensa de los intereses y supervivencia de los suyos (nación o pueblo). Por el contrario, el hombre sartriano, humanista, en tanto que preso de deberes morales y cuidadoso (responsable) con todo el conjunto humano, se erige en portador de principios que, por fuer, han de aspirar a ser universales.

Sigues:
Muy diferente de ese concepto es el de Heidegger, que se mueve en la total a-nomia, ausencia de normas; que no ausencia de impulsos o pulsiones. Que el hombre de Heidegger esté en la Historia o en la Humanidad, no significa que responda ante la Historia o la Humanidad, porque no hay nomía alguna que se le imponga. No hay justificación posible de los actos humanos, porque no hay cuerpo normativo que avale o impugne su valor moral; no hay justificación posible, porque no hay reglas. Me refiero a reglas absolutas; contingentes sí que las habrá, pero ésas no son normas en sentido filosófico.

No es que el hombre heideggeriano, insisto en ello, se mueva en una total ausencia de normas, sino que no hace suyas las normas o reglas morales impuestas por el humanismo, heredero, efectivamente, de la moral judeocristiana y, a la postre, kantiana. Claro que el hombre heideggeriano justifica sus actos. Todo acto humano implica, necesaria e ineludiblemente, una justificación. Del hecho de que dicha justificación no tenga aspiración de universalidad (ser válida y buena para todos los seres humanos) no cabe que concluyamos que no esté sujeta a unas determinadas normas o reglas.

Sigues:
Podemos poner todo lo anterior en relación con lo que aparece en la última entrega publicada de los Cuadernos negros de Heidegger y que tanto escándalo ha causado a algunos (véase la reseña que al respecto publiqué en el blog de Arjaí). Heidegger empezó a alejarse del nacionalsocialismo cuando éste se burocratiza, se hace "judeo-cristiano", según él mismo lo llamaba. El fenómeno es conocido, y, por cierto, perfectamente detectable en España en el movimiento Podemos. Mientras el movimiento político se mueve en la irresponsabilidad del "niño" nietzscheano, todo va como la seda. Cuando el nacionalsocialismo llega al poder, toma el Estado y el etéreo "pueblo" se institucionaliza como Estado, ya no cabe la irresponsabilidad. La ética de la responsabilidad weberiana y el burócrata hacen su aparición. Por muy nacionalsocialista que sea uno, por mucho que reniegue del Estado y de la responsabilidad, el Estado, el Gobierno, requiere altas e imprescindibles dosis de responsabilidad. De responsabilidad del político y de exigencia por el Estado de responsabilidades a los ciudadanos. No hay forma humana de dirigir un grupo político de millones de personas si no se sancionan las multas de tráfico, se recaudan impuestos, se aplica el Código penal. Y, claro, el mundo irresponsable de Heidegger, desaparece, pues la irresponsabilidad no proporciona mimbres suficientemente recios para el Gobierno de los hombres.

Estoy bastante de acuerdo con tu explicación. Efectivamente, desde el momento en que el teórico hombre heideggeriano, provinciano y religado a la naturaleza, debe "civilizarse" y formar parte de un suprematista Estado reglado y normativizado, se humaniza en cierto modo. Pero atención, porque el hombre heideggeriano no pierde su irresponsabilidad, porque nunca dejó de ser responsable, como ya he señalé en párrafos anteriores, sino que se le exige una nueva responsabilidad: ser sumiso y siervo de un Estado Omnipotente. Y, claro, lo que deseaba el hombre heideggeriano era poder salvaguardarse a sí mismo y a los suyos, no a un ente abstracto y burócrata que se convertía en fin de su propia razón de ser.
Última Edición: 28 Sep 2015 11:58 por Herrgoldmundo.
El administrador ha desactivado la escritura pública.
Los siguientes usuarios han agradecido: Nolano

Heidegger y el nazismo. Sartre y el...etc. 28 Sep 2015 12:06 #33213

  • Herrgoldmundo
  • Avatar de Herrgoldmundo
  • DESCONECTADO
  • Aristotélico
  • Yo y mis circunstancias
  • Mensajes: 411
  • Gracias recibidas 435
Por cierto, Nolano, que piensas sobre esta frase:
"Francia abandona a Sartre, y de la mano de Heidegger ataca al Estado Islámico"

Fíjate que si Francia, como el conjunto de la humanidad, hubiese aceptado la responsabilidad del hombre sartriano, ya hace tiempo que debería haber intervenido, por imperativo moral universal, en la guerra de Siria. Pero no, Francia, como Europa entera, y hasta el mundo entero me atrevería a decir, solo ha actuado cuando su terruño (provincia al cabo) se ha visto amenazado por un enemigo externo (integrismo islámico). Francia solo ha actuado para servir a sus propios intereses de supervivencia y salvaguarda nacional, que no para defender ninguna paz perpetua kantiana a nivel mundial.
¿En qué se está diferenciando la Francia de hoy del nacionalsocialismo de ayer? ¿En qué nos diferenciamos todos, en realidad, del hombre heideggeriano? ¿Acaso no estamos todos sobreviviendo y manteniendo nuestros culos a salvo mientras el mundo y la humanidad entera arden a nuestro alrededor?
Última Edición: 28 Sep 2015 12:10 por Herrgoldmundo.
El administrador ha desactivado la escritura pública.
Tiempo de carga de la página: 0.160 segundos