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TEMA: "El hombre y Dios", de Zubiri (parte I).

"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 01 May 2016 19:48 #36384

  • Herrgoldmundo
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Gracias por tu aportación Silvanus. Me encanta Gustavo Bueno.
A ver si con más tiempo comento varias cosas.

Un saludo.
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 01 May 2016 20:58 #36385

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Dices, Herrgolmundo: “Exacto, lo que defienda Saña no será más verdadero que lo que defienda Heidegger, y viceversa. Pero yo no me quejo de esto que señalas y que ya he reconocido, por activa y por pasiva. Me quejo de que Heidegger no sea comprendido y de que, en general, pocos filósofos (salvo Sloterdijk) intenten comprenderle. Heidegger no creía que a través de la meditación reflexiva debiera revelársele ninguna verdad absoluta y eterna (como tú sostuviste). De esta lectura errónea, por ejemplo, me quejo.”

Verás, fue precisamente por haber puesto lo de verdad absoluta y eterna por lo que a continuación maticé lo que quise decir. Podía haberlo eliminado del texto inicial pero preferí dejarlo en su lugar. En cualquier caso, y según tus propias palabras, sigues defendiendo un relativismo que a continuación dices no defender.

Dices, Herrgoldmundo: “Cuando digo que a mí me interesa el fin último para el que son creados (construidos)los sentidos y significados, tú me invitas a abrazar el marxismo, y argumentas que todos los fines últimos consisten en alcanzar la felicidad.”

Verás, dudo mucho que alguien no busque la felicidad. Cuestión aparte es que la consiga, que sea alcanzable o cuál sea el concepto de felicidad que defiende. Decir, como dices, que para ti el fin último no es alcanzar la felicidad sino salvar tus circunstancias para salvarte tú no es sino en el fondo defender un determinada concepción de la felicidad.


Dices, Herrgoldmundo; “Pues claro que la verdad se construye desde y en la realidad. Nunca he negado lo contrario. Lo que sucede es que distintos individuos, en una misma realidad, pueden construir verdades diferentes. Si todos pudiésemos construir una misma verdad, en una misma realidad, no seríamos seres individuales y únicos; no seríamos personas, sino robots programados para sentir, aprehender e interpretar la realidad a partir de un mismo patrón.”

No, creo que no me has entendido. Pues claro que partiendo de una misma realidad histórica y de los problemas que acontecen en la misma, y a los cuales tenemos que enfrentarnos, podemos llegar a postular diferentes posibilidades o alternativas. Pero es que no todas las posibilidades y alternativas poseen la misma validez para superar esos problemas que acontecen en una determinada época histórica. Es que da la sensación de que lo que tú defiendes es que una persona construye o esboza una determinada posibilidad y otra persona construye o esboza otra determinada posibilidad y que ambas son igualmente válidas. Y esto último, equivocadamente o no, es con lo que yo no estoy de acuerdo. A priori no podremos saber cuál es la verdadera o la más válida sino que será la experiencia histórica la que nos diga cuál de ellas, y por así decir, es la más verdadera. Es que la historia nos enseña que distintos pueblos se han encontrado en la misma encrucijada y que unos han esbozado mejores salidas que otros. Y ya se podrá decir que todas las salidas son igualmente verdaderas pero la historia, que es muy terca, al parecer no nos dice lo mismo.


Dices, Herrgoldmundo ; “Yo no soy relativista, porque creo en mi verdad. Sé que mi verdad es la auténtica. ¿Qué es lo que no se entiende? Lo único que sucede es que, además, soy honesto, y reconozco que tu verdad también es auténtica, pero para ti.”

Yo ya no sé lo que es el relativismo o lo que es la verdad. Pero en cualquier caso siempre sueles hacer lo mismo. Empiezas diciendo bienintencionadamente que todo el mundo es honesto en su verdad pero a continuación y cuando diferencias, por ejemplo, entre el nacionalsocialismo y el comunismo acabas diciendo que el primero es más honesto que el segundo. Casualmente las ideas y doctrinas que tú defiendes, antes o después, aunque más bien antes, acaban siempre por ser las más honestas. Casualmente el cristianismo, Descartes o Kant acaban siendo deshonestos, mentirosos o se les acaba por ver el “plumero”. Efectivamente, parece que no eres relativista y que tu verdad acaba siempre siendo más verdadera o más honesta que la de los demás. ¿Qué casualidad, no?

Dices, Herrgoldmundo: “¿Ves? Ahora sí que discrepamos. Para mí hay tanta verdad encerrada en el nacionalsocialismo como en el comunismo, o en esa otra suerte de nuevo Dios todopoderoso llamado "Democracia".

Para mi una cosa es que se nos venda la democracia como el nuevo Dios Todopoderoso y otra bien distinta es que se nos diga, como tú nos dices, que todas encierran la misma verdad. Bueno, si para ti hay la misma verdad encerrada en un Gulag, en un campo de exterminio o en un sistema democrático ( por malo que éste sea) pues yo no tengo, ni sé, qué más decir.

Antes de, y para finalizar, darte las gracias por la explicación del insight cognitivo y del ejemplo en primera persona para poder llegar a entenderlo mejor. Insisto, muchas gracias.

Por cierto, si te sirve de algo decirte que esa concepción en torno al insight cognitivo es el que algunos teólogos como Andrés Torres Queiruga aplican para entender en la actualidad el concepto de revelación. La revelación no sería un dictado que Dios lanza desde lo alto a todo hombre sino que sería un “caer en la cuenta” (visión interna) que se da en el hombre como ser religado a Dios.

Un Saludo

PD: Te has explicado con la suficiente claridad. Afortunadamente, y al menos a la hora de explicarte, eres más Orteguiano que Heideggeriano
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 02 May 2016 09:46 #36387

  • Herrgoldmundo
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Hola Elías.

Dices:
Verás, dudo mucho que alguien no busque la felicidad. Cuestión aparte es que la consiga, que sea alcanzable o cuál sea el concepto de felicidad que defiende. Decir, como dices, que para ti el fin último no es alcanzar la felicidad sino salvar tus circunstancias para salvarte tú no es sino en el fondo defender un determinada concepción de la felicidad.

Puede ser como dices. No te diré que no. En cualquier caso, incluso aceptando que todos deseemos ser felices, no creo que el marxismo (aunque se proponga como fin último lograr una sociedad feliz) pueda garantizar la felicidad de todos los tipos de hombres, no al menos, la felicidad de aquellos hombres que aspiran, ante todo, a ser auténticamente libres y autónomos.
Hace tiempo, por si te interesa, realicé una reflexión más argumentada sobre la felicidad: la felicidad

Dices:
Es que da la sensación de que lo que tú defiendes es que una persona construye o esboza una determinada posibilidad y otra persona construye o esboza otra determinada posibilidad y que ambas son igualmente válidas. Y esto último, equivocadamente o no, es con lo que yo no estoy de acuerdo. A priori no podremos saber cuál es la verdadera o la más válida sino que será la experiencia histórica la que nos diga cuál de ellas, y por así decir, es la más verdadera. Es que la historia nos enseña que distintos pueblos se han encontrado en la misma encrucijada y que unos han esbozado mejores salidas que otros. Y ya se podrá decir que todas las salidas son igualmente verdaderas pero la historia, que es muy terca, al parecer no nos dice lo mismo.

Sí, todas las verdades construidas son igualmente válidas, si son auténticas.
Dices que la experiencia histórica será la que dictamine qué verdad será la más válida, lo cual se traduciría, en tu opinión, como un reconocimiento de la más verdadera (la mejor).
Así, concluyes que, ante una misma encrucijada histórica, unos pueblos han esbozado mejores salidas que otros. ¿Mejores salidas para qué?
Creo que haces una valoración muy subjetiva de lo que es la verdad; al parecer, para ti, será más verdadera aquella verdad que la historia reconozca como válida. ¿Y qué hace que la historia reconozca como más válidas o mejores unas verdades en vez de otras? ¿El hecho de que un pueblo o Dasein histórico, por ejemplo, imponga su razón de ser sobre otros?

Sobre la democracia dices:
Para mi una cosa es que se nos venda la democracia como el nuevo Dios Todopoderoso y otra bien distinta es que se nos diga, como tú nos dices, que todas encierran la misma verdad. Bueno, si para ti hay la misma verdad encerrada en un Gulag, en un campo de exterminio o en un sistema democrático ( por malo que éste sea) pues yo no tengo, ni sé, qué más decir.

Yo dije que todas las vías, a través de las cuales se construyen sentidos, valores o ideologías, son verdaderas, en tanto todas son posibles y son justificaciones de sí mismas. Cada tipo de hombre preferirá, según su apriorística forma de ser, un tipo de verdad o conciencia verdadera. Así, cada ideología o filosofía se correspondería, en realidad, con un exclusivo tipo de hombre o parte de la humanidad, careciendo, por tanto, cada una de las diferentes vías de carácter universal.
Tu analogía, sin embargo, es falaz. Comparaste o igualaste gulag, campo de exterminio y sistema democrático.
Lo correcto sería comparar tres sistemas: comunista, nacionalsocialista y democrático.
De hecho, esto fue lo que escribí:
Para mí hay tanta verdad encerrada en el nacionalsocialismo como en el comunismo, o en esa otra suerte de nuevo Dios todopoderoso llamado "Democracia".

Cada sistema se arroga unas determinadas bondades (validez) y la consecución de diferentes fines últimos (verdades). Los tres sistemas se justifican a sí mismos en sus respectivas verdades particulares, en tanto contienen y hacen suya la verdad de un parte de la humanidad, de un tipo de hombre concreto.
Ahora bien, ¿serían todos los sistemas igualmente justos? Esta última cuestión, que afecta a valoraciones morales, nada tendría que ver a la hora de determinar sus respectivas verdades. A no ser, claro está, que sigamos creyendo que verdadero será aquello que mejor se ajuste a unos principios universales de justicia y virtud. No es mi caso.

Dices:
La revelación no sería un dictado que Dios lanza desde lo alto a todo hombre sino que sería un “caer en la cuenta” (visión interna) que se da en el hombre como ser religado a Dios.

Estamos de acuerdo.

Un saludo.
Última Edición: 02 May 2016 09:49 por Herrgoldmundo.
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 02 May 2016 10:31 #36389

  • José Manuel
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Herrgoldmundo escribió:
Esta verdad es la que ha conseguido que Auschwitz siga viéndose como el paradigma del mal, mientras que los gulags y los campos de exterminio de los jemeres rojos parecieran que nunca hubiesen existido, o que Hiroshima fuese peccata minuta.

Muy cierto Herrgoldmundo, de los campos de refugiados de los aliados nadie se acuerda, donde el "tito" Eisenhower y el "melopeas" de Churchill dejaron morir de tifus e inanición a unos cuantos de miles.
Los hombres civilizados no son tan corteses como los salvajes porque, en general, saben que pueden mostrarse groseros sin que les partan el cráneo.
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 02 May 2016 11:14 #36390

  • elías
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Hola Herrgoldmundo

Dices: “Puede ser como dices. No te diré que no. En cualquier caso, incluso aceptando que todos deseemos ser felices, no creo que el marxismo (aunque se proponga como fin último lograr una sociedad feliz) pueda garantizar la felicidad de todos los tipos de hombres, no al menos, la felicidad de aquellos hombres que aspiran, ante todo, a ser auténticamente libres y autónomos.”

Sí, por eso me extrañaba que dijeras que los medios eran indiferentes para alcanzar un determinado fin. Es que la felicidad no se define unívocamente sino que dependerá de cada realidad humana. Y en base a la misma habrá unos medios que se adecuaran mejor al logro de la misma que otros.


Dices, Herrgoldmundo: “Sí, todas las verdades construidas son igualmente válidas, si son auténticas.
Dices que la experiencia histórica será la que dictamine qué verdad será la más válida, lo cual se traduciría, en tu opinión, como un reconocimiento de la más verdadera (la mejor).
Así, concluyes que, ante una misma encrucijada histórica, unos pueblos han esbozado mejores salidas que otros. ¿Mejores salidas para qué?
Creo que haces una valoración muy subjetiva de lo que es la verdad; al parecer, para ti, será más verdadera aquella verdad que la historia reconozca como válida. ¿Y qué hace que la historia reconozca como más válidas o mejores unas verdades en vez de otras? ¿El hecho de que un pueblo o Dasein histórico, por ejemplo, imponga su razón de ser sobre otros?”

Verás, fue el comunismo, y no yo, quien postuló ante una determinada encrucijada histórica que mediante el modelo o esbozo que ellos proponían se alcanzaría la felicidad de todos y cada uno de los seres humanos. Fueron ellos los que propusieron una salida para que los seres humanos alcanzarán la felicidad, la autonomía y libertad inherente a todo ser humano. Pues bien, ha sido la realidad histórica, y no yo, quien ha dictado sentencia. Y la verdad es que el modelo comunista no ha logrado aquello que había postulado.
Muchos pensarán, y acertadamente, que el modelo democrático tampoco ha logrado aquello que se proponía. Lo que habría que ver es si se ha producido exactamente el mismo grado de incumplimiento en uno u en otro sistema. Yo personalmente considero que el grado de incumplimiento no es el mismo en uno que en el otro.

En cualquier caso no sé si el problema de fondo está relacionado con el problema de la moral y de la justificación de la misma.

Hoy nos parece inmoral la esclavitud, por ejemplo, cuando no era así en tiempos pasados. Y consideramos que cualquier sistema político que esté a favor de la esclavitud es un régimen a desterrar. Hoy consideramos que toda persona, y por el hecho de serlo, no puede ser esclava. Es más, no sólo consideramos esclavitud lo que se entiende vulgarmente sino que hemos ampliado su significado para incluir por ejemplo determinadas formas de prostitución o el que un niño o un adulto, estuvieran trabajando durante 14 horas diarias.
Es decir, hemos llegado históricamente al convencimiento de que hemos alcanzado una verdad como es el que la esclavitud debe de ser algo a desterrar.
Igualmente hemos llegado al convencimiento de que las sociedades occidentales actuales son sociedades más justas que las sociedades teocráticas.
Sí, lo sé, ahora es cuando tú me dirás que para las personas nacidas en regímenes teocráticos su consideración de dichos regímenes es superior al de las sociedades democráticas y que su sistema es más justo que el democrático porque se ajusta mejor al orden divino. Y claro, el relativismo está servido. Y entonces empezaríamos a debatir sobre la objetividad o no de los valores morales. Si los valores morales son meramente subjetivos o poseen un grado de objetivad. En fin, creo que no nos vamos a poner jamás de acuerdo.


Dices: “Ahora bien, ¿serían todos los sistemas igualmente justos? Esta última cuestión, que afecta a valoraciones morales, nada tendría que ver a la hora de determinar sus respectivas verdades. A no ser, claro está, que sigamos creyendo que verdadero será aquello que mejor se ajuste a unos principios universales de justicia y virtud. No es mi caso.”

En primer lugar decir que si un sistema postula unas medidas para alcanzar un determinado fin y la experiencia histórica dictamina que con ese esbozo no se alcanza aquello que se pretendía entonces no es ya que dicho sistema sea justo o injusto sino de que no son validas las premisas de partida. Si un partido político dice que posee unas determinadas recetas para mejorar la situación de sus ciudadanos y cuando gobierna, y aplicando dicha receta, no alcanza los resultados que decía que iba a obtener entonces dichas premisas son falsas independiente de la justicia o injusticia que se genere a la hora de aplicar dichas recetas.

Sistemáticamente te has caracterizado por dejar a un lado la moral o la justicia. Y mi pregunta es la siguiente. ¿Si mañana en España se implantará un régimen comunista y a ti se te impidiera gozar de la libertades de las que gozas en la actualidad dicha situación te parecería justa o injusta. Si mañana un régimen teocrática te obligara a rezar todos los días mirando en un determinada dirección y en caso de no hacerlo se te colgara de una grúa te parecería justo o injusto.?

Personalmente considero que en todo hombre se dan tres dimensiones: personal, social e histórica. Y todo aquel régimen que trate de anular una de estas dimensiones, lo sepa o no, en el fondo lo que está tratando de anular es al propio ser humano. Y para mi, en cambio, esa situación me parece del todo injusta. Para mi hay unos principios universales de justicia como pueden ser el del respeto a la autonomía personal o el que cada cual pueda profesar el credo que le venga en gana. Lo que ya no me parece universal, por ejemplo, sería el credo que cada uno deba de profesar.
Para mi la democracia no es un sistema universal en el sentido de que ese sea el sistema definitivo. En un futuro, lo veamos o no, surgirán o se postularán nuevas formas de estar en la realidad entre otras razones porque surgirán nuevas disyuntivas que este sistema no podrá superar.

Un Saludo
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 02 May 2016 12:50 #36392

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Personalmente, no tacharía y negaría el marxismo tan fácilmente, dejándose llevar por una praxis (la del gulaj) como negadora radical de la dignidad intrínseca a la teoría marxista. Lo mismo se hace para negar al Cristianismo, recordar el proceder histórico de la Iglesia, que fue creadora de guerras, y desde ahí negarla totalmente, teólogos como Zubiri y compañía incluidos.

Sería interesante, más allá de vuestras respectivas posiciones políticas, releer a Ernst Bloch en lo que toca a Dios y a la esperanza.

Saludos.
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 02 May 2016 13:50 #36393

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Hola Herrgoldmundo

Dices, Herrgoldmundo: “Es que, en mi opinión, lo que invalida para mí (insisto que para mí) la verdad de un sistema cualquiera que proponga cómo domesticar al animal humano, no dependerá del dictamen de la historia, sino del grado de honestidad o cinismo que lo legitimó.”

Cuando digo que la historia dictamina sobre la verdad de cualquier sistema no me refiero a que éste haya salido triunfante o no en una determinada época histórica o que su duración haya sido mayor en el tiempo o que deba de dictaminarse por consenso. Lo que quiero decir es que el ser humano, y desde la práctica histórica, va profundizando lenta y penosamente hasta ir adquiriendo nuevas verdades o profundizando en las ya poseídas. Yo personalmente no considero que el capitalismo sea un sistema bueno y justo porque haya triunfando. Creo que el capitalismo posee sus bondades y sus defectos. Pero debemos de ir profundizando para aumentar sus bondades y reducir sus defectos.
Por supuesto que también considero que el Imperio Romano o las teocracias cristianas poseían sus virtudes y sus defectos en el momento histórico en el que se daban. Pero al día de hoy sería inasumible una vuelta atrás. La experiencia histórica nos dice mucho sobre lo que actualmente podemos valorar.

Dices, Herrgoldmundo: “Me parecería injusto (a mí) pero seguramente a quien me colgase le parecería lo más justo del mundo.”

Sí, quizá a quien te colgase le parecería justo pero muy posiblemente a muchas otras personas, tanto del mundo Occidental como de estados teocráticos, nos les pareciese justo. Es que hay personas que perteneciendo a otras culturas les parece injusto lo mismo que nos parece injusto a nosotros los occidentales. Y esto último algo querrá decir.

Por cierto, y para terminar, es curioso lo parecido del marxismo con el sistema aristocrático que defiendes. Porque al parecer dichos sistemas le gustarán a todos aquellos que en aras de un mínimo de seguridad garantizada prefieran perder gran parte de sus libertades individuales. En fin, no sé por qué me da que todos aquellos que defienden un sistema aristocrático, consciente o inconscientemente, se ven en lo más alto del sistema aristocrático. Todavía no he conocido a nadie que defienda un sistema aristocrático que no se considere él mismo un aristócrata y no un hombre-masa. Verás, no te conozco lo suficiente, Herrgoldmundo, pero bueno serías tú para recibir órdenes de un aristócrata en el caso de que tú no lo fueras.

Un Saludo
Última Edición: 02 May 2016 13:51 por elías.
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 03 May 2016 10:24 #36396

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Hola Elías.

Dices:
Por cierto, y para terminar, es curioso lo parecido del marxismo con el sistema aristocrático que defiendes. Porque al parecer dichos sistemas le gustarán a todos aquellos que en aras de un mínimo de seguridad garantizada prefieran perder gran parte de sus libertades individuales. En fin, no sé por qué me da que todos aquellos que defienden un sistema aristocrático, consciente o inconscientemente, se ven en lo más alto del sistema aristocrático. Todavía no he conocido a nadie que defienda un sistema aristocrático que no se considere él mismo un aristócrata y no un hombre-masa. Verás, no te conozco lo suficiente, Herrgoldmundo, pero bueno serías tú para recibir órdenes de un aristócrata en el caso de que tú no lo fueras.

¿Igualas un sistema marxista con otro aristoi?
Que yo sepa, Ortega era un convencido liberal y aristoi, dos rasgos o principios ideológicos en absoluto incompatibles entre sí.
¿Por qué habría de cercenar las libertades individuales un sistema aristoi? No te entiendo.
De hecho, el liberalismo, bien entendido, por fuer ha de ser aristocrático, es decir, debe garantizar las libertades individuales, no solo por una mera cuestión de respeto hacia la dignidad y singularidad de cada individuo, sino para, además, permitir que los mejores sean reconocidos y valorados. Solo en sociedades competitivas puede haber progreso; solo en las sociedades que permiten hacer y construir a los mejores se genera riqueza económica y cultural. Esto no lo entendió o no lo tuvo en cuenta el marxismo.

¡Nos ha jodido! Pues claro que me considero un aristoi. No solo mi inteligencia es superior a la de la media (esto no es mérito mío, sino de la naturaleza), sino que, además, orienté mi vida hacia el esfuerzo y la superación personal; me he esforzado en conocerme, aceptarme y superarme. He invertido y arriesgado para llevar a cabo mis proyectos vitales; lucho cada día, sin subvenciones y sin ningún tipo de ayuda, para sacar a mi familia hacia adelante; sin llorarle a nadie, sin scratchear a quienes no piensan como yo; sin portar pancartas, y sin romper o pintarles los escaparates a humildes comerciantes; sin aprovechar cobardes manifestaciones para tomar las calles al asalto; sin invadir la vía pública para defender mis particularistas intereses.

El problema no reside en que los mejores se sientan aristois (están en su derecho), sino en que cualquier hombre-masa, alegando perversos igualitarismos, se arrogue ser tan bueno y/o mejor como el mejor de los mejores.
Siguiendo tu "razonamiento", yo también podría decir que todavía no he conocido a ningún "rojeras" que no se sintiese tan igual, o incluso mejor, que muchos individuos excelentes y brillantes. Así nos luce el pelo.
A este grave problema: el hecho de que todo hombre-masa se sienta y quiera ser igual que los individuos más excelentes, Ortega lo denominó indocilidad.

Dices al acabar tu comentario:
Verás, no te conozco lo suficiente, Herrgoldmundo, pero bueno serías tú para recibir órdenes de un aristócrata en el caso de que tú no lo fueras

No me hagas trampas Elías. No podemos saber qué haría o cómo me conduciría yo, si no fuese yo.
En cualquier caso, insisto, yo soy extremadamente dócil ante la autoridad, lo mejor y más excelente.
En mis tiempos de estudiante fui modélico y ejemplar (siempre en el cuadro de honor, junto a los alumnos más brillantes); jamás cuestioné la autoridad de los profesores, menos aún me burlé de ellos ni me mostré insolente y soberbio ante ellos.
¿Sabes cómo son, ahora, las aulas de nuestros colegios?
Ese marxismo que muchos consideran el paradigma del buenismo más bueno del mundo mundial, pero que Ortega calificó acertadamente como pseudomoral eslava, fue el culpable de que se pervirtiera la vida, el logos y la verdad.
El marxismo igualó, perversa e interesadamente en mi opinión, docilidad y sumisión.
No es lo mismo la docilidad (voluntaria) ante la autoridad mejor y más excelente, que la sumisión (obligada) ante cualquier tipo de autoridad.

Hay una frase maravillosa en uno de mis libros preferidos, "Narciso y Goldmundo", que explica perfectamente la aristofobia inherente al marxismo, ya presente en toda la tradición judeocristiana. El Abad de un internado se dirige a los alumnos y les dice:
“Y, por lo demás, jóvenes eruditos, hago votos por que nunca os falten superiores menos inteligentes que vosotros; nada hay mejor contra el orgullo.”

Y he ahí, magistralmente visto por Hermann Hesse, el mal de nuestro tiempo: preferir la humildad de la mediocridad antes que el orgullo de la excelencia.

Un saludo.
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 03 May 2016 15:44 #36400

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Hola Herrgoldmuno

Verás, quizá es que me estoy liando solo. Yo entiendo por un sistema aristocrático una manera de vivir en sociedad, y por tanto se presupone a la misma, en que, y por decirlo rápidamente, unos mandan y otros obedecen. Un sistema aristocrático no sería por tanto aquel que desdeña o rehúye de la sociedad sino que intenta ordenarla de una manera ya se esté en contra o favor de la misma.

Otra cuestión es que una persona defienda un individualismo extremo, rozando con el solipsismo, y que por tanto reniega de la sociedad, en el que él, y a título personal, desee comportarse aristocráticamente. Pero de ser éste el caso entonces creo que no se podría hablar de orden o de sistema porque precisamente esa concepción reniega de la sociedad o de toda dimensión con-vivencial.

Tú decías que en el marxismo unos hombres deseaban perder su libertad por unos determinados motivos ( seguridad). Pero es que en la primera concepción de sistema aristocrático unos hombres ( lo que no están en la pirámide del sistema) también desean perder su libertad por otros motivos ( el de seguridad, principalmente). Por eso decía que este caso ambos sistemas ( aristocrático y marxista) se comportarían de idéntica forma.

Un saludo
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"El hombre y Dios", de Zubiri (parte I). 04 May 2016 09:26 #36401

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Hola Elías.

Yo entiendo otra "cosa" por sistema aristocrático. Por supuesto, en todos los sistemas (incluido el democrático) unos mandan y otros obedecen. La cuestión, en mi opinión, es determinar cómo son seleccionados los que mandan:
1) Dictatorialmente: los más fuertes.
2) Democráticamente: los que son elegidos, supuestamente por el pueblo.
3) Aristocráticamente: los mejores, seleccionados por el propio sistema, el cual debería evaluar los méritos y excelencias de cada individuo, y no arbitrariamente (eligiendo a dedo).
Pero, en fin, ya nos estamos alejando demasiado del tema que nos ocupa...

Un saludo.
Última Edición: 04 May 2016 09:27 por Herrgoldmundo.
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