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TEMA: ¿De dónde venimos? El origen de la vida

¿De dónde venimos? El origen de la vida 18 Ago 2017 11:10 #40689

  • elías
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Hola alma

Te dejo un extracto del artículo de Rogeli Armengol Millans del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d´Hebron de Barcelona titulado “Valides y vigencia del psicoanálisis de Freud”



Validez y vigencia del psicoanálisis de Freud
Validity of Freud¿s psychoanalysis
Rogeli Armengol Millansa
a Servicio de Psiquiatr??a. Hospital Universitario Vall d'Hebron. Barcelona. Espa??a.


El psicoanálisis nació como una forma de psicoterapia, pero Sigmund Freud (1856-1939) propuso que además fuera una teoría explicativa del funcionamiento de la mente humana, normal y patológica, y un procedimiento de estudio e investigación. Ahora bien, los supuestos teóricos del psicoanálisis no se pueden mantener porque están basados en unos principios que chocan fuertemente con el saber que aportan las ciencias. Freud parte de una idea que constituye el eje en el que se fundamenta el psicoanálisis originario, actualmente llamado por algunos autores clásico o tradicional. Esta idea eje postula que la mente está en conflicto consigo misma para acallar unas pulsiones, deseos o fantasías que no puede tolerar. Frente a unos deseos o pulsiones eróticos y de destrucción, entendidos como muy poderosos y operativos, se levantaría una instancia o agencia mental, la defensa o represión, que trasladaría dichos deseos o fantasías de la consciencia a la inconsciencia. «En psicoanálisis se habla de conflicto cuando, en el sujeto, se oponen exigencias internas contrarias. [...] El psicoanálisis considera el conflicto como constitutivo del ser humano. [...] El psicoanálisis descubrió el conflicto psíquico y rápidamente hizo de éste el concepto central de la teoría de las neurosis»1, se lee en el Diccionario de psicoanálisis de Laplanche y Pontalis, recomendado en los centros de formación psicoanalítica. El psicoanálisis freudiano y sus variantes tradicionales ¬psicología del Yo, Lacan, Klein¬ proponen como fundamental la teoría del conflicto inconsciente.

Siguiendo con la explicación clásica, lo reprimido volvería a la consciencia en forma de síntomas mentales y, además, como sentimiento inconsciente de culpa o necesidad de castigo. En consecuencia, según el psicoanálisis originario o tradicional, los síntomas mentales ¬angustia patológica, depresión, fobias, ideas obsesivas, trastornos disociativos y conversivos, etc.¬ serían susceptibles de interpretación, podrían ser traducidos, para que el paciente pudiera tomar consciencia del origen de sus síntomas y malestar, y que éstos pudieran desaparecer o disminuir. Sin embargo, la creencia de que los síntomas mentales tienen sentido o significado y pueden interpretarse sitúa al psicoanálisis clásico en el ámbito de la ideología o la doctrina, lo cual ya no sucede en el estudio de la medicina. Además, pienso que es muy evidente que se trata de una ideología de carácter moral, porque es moralismo relacionar los trastornos mentales con formulaciones referidas a la sexualidad y a la destructividad. Con independencia del agrado o desagrado que nos pueda suscitar esta propuesta, resulta muy dudoso que habiendo explicaciones como las que se descubren en las enfermedades del cuerpo mantengamos criterios morales cuando se trata de trastornos de la mente. Tomemos el caso de los tics. El tic es una vocalización o un movimiento involuntarios sin finalidad, que se observa en la enfermedad de Gilles de la Tourette. Por otra parte, se observan tics en el 30% de las personas que tienen un trastorno obsesivo-compulsivo. La enfermedad de Gilles de la Tourette está catalogada como un trastorno neurológico que tiene un gran componente hereditario. ¿Cómo puede ser que el tic en este caso se entienda como un síntoma sin sentido o significado y se pretenda que lo tenga cuando se trata del síntoma de una neurosis obsesiva? Seguramente, para el psicoanálisis tradicional, en el primer caso el tic sería la expresión de un trastorno neurológico, y en el segundo, un síntoma que expresa y a la vez oculta un conflicto mental que puede ser interpretado. La enfermedad de Gilles de la Tourette se debería a una alteración del funcionamiento nervioso, mientras que, para el psicoanálisis, en el trastorno obsesivo, la sexualidad y la destructividad reprimidas serían las causas de su presentación. ¿Puede mantenerse esta disociación conceptual? Cuando Freud en 1896 escribe que, contrariamente a lo que pensaban Charcot y otros neurólogos con los que él estudió, los fenómenos histéricos o disociativos y conversivos no estaban relacionados con la herencia sino con la sexualidad, se produjo una fractura en el estudio de los trastornos mentales que no se ha cerrado todavía. Dice Freud en ese trabajo inicial, en el que, por cierto, por primera vez en su obra aparece el término psicoanálisis: «Experiencia sexual pasiva antes de la pubertad: tal es, pues, la etiología de la histeria [...]; para Charcot la herencia nerviosa ocupaba el lugar que yo reclamo para la experiencia sexual precoz»2……………….

El platonismo de Freud, ¿ciencia o filosofía?

Aunque no se hable de ello, me parece que la teoría psico analítica de la mente procede muy directamente de Platón. Se suele relacionar a Freud con Schopenhauer y Nietzsche, pero no con el filósofo griego.
Según mi opinión, uno de los errores graves de Freud fue no tener una idea acertada sobre el amor, porque lo entiende como un derivado de la sexualidad, y ello quizá se deba a la adhesión al pensamiento de Platón. Este filósofo no desarrolla una explicación satisfactoria sobre el amor porque no trata el aspecto transitivo de éste: me refiero a la capacidad de dar algo de lo propio para el bien de los demás. Platón iguala en exceso amor y éros, el deseo, como también hace Freud. Si este último hubiera reflexionado sobre el concepto de philía, la estima, cuidado y amistad, desarrollado por Aristóteles, discípulo de Platón, tal vez hubiera aceptado y propuesto que el amor no debe quedar reducido al deseo de tener o poseer aquello de lo que se carece. Platón parte de una concepción parcial o simple del amor, cuando debería ser compuesta, y a partir de su concepción unilateral no puede hacer otra cosa que derivar de ella lo demás. De eros se puede, según él, remontar a la búsqueda y posesión de lo que puede significar un bien para el alma, y esboza la doctrina de la sublimación, que desarrollará Freud más tarde.
El médico vienés cita a menudo a Platón, sobre todo su diálogo el Banquete, donde se discute sobre éros o deseo, que puede definirse como una inclinación de la voluntad hacia la consecución de algo. Platón lo refiere, en gran medida, al apetito sexual, pero a la vez, de un modo que prefigura lo que Freud llamará sublimación, éros, el deseo, estaría relacionado con la posesión o consecución de la sabiduría, el bien, la belleza y cosas parecidas. «Empezando por las cosas bellas de aquí y sirviéndose de ellas como peldaños ir ascendiendo [...] de los cuerpos bellos a las bellas normas de conducta, y de las normas de conducta a los bellos conocimientos. [...] Ver la belleza en sí, pura, limpia, sin mezcla y no infectada de carnes humanas» (211c-e)3.
En lo relativo a la sexualidad y al amor, Freud, como Platón, no admite que el amor pueda proceder de alguna fuente distinta de la sexualidad o del erotismo primigenio; lo ve como algo que se desprende de ellos. La meta de la pulsión erótica o pulsión de vida, según el psicoanálisis tradicional, es la satisfacción del deseo sexual, deseo sexual parcial, oral, anal y, finalmente, el genital dirigido a la fecundación. «El primer objeto erótico del niño es el pecho materno nutricio»4, dice textualmente Freud, o «la pulsión sexual tenía un objeto fuera del cuerpo propio: el pecho materno»5, y añade que las pulsiones parciales de la vida sexual están en el origen de los fenómenos patológicos; «los síntomas de las neurosis son de cabo a rabo, se diría, una satisfacción sustitutiva de algún querer-alcanzar sexual o bien unas medidas para estorbarlas, por lo general unos compromisos entre ambas cosas»6, sentencia en su Esquema del psicoanálisis. Además, según explica desde 1905, se trataría de una sexualidad pregenital, por él considerada perversa. Según el fundador del psicoanálisis, las perversiones son transgresiones anatómicas o demoras en relación con la unión sexual procreadora7 y, de este modo, «todos los psiconeuróticos son personas con inclinaciones perversas muy marcadas, pero reprimidas y devenidas inconscientes en el curso del desarrollo»8.
Freud propone que la pulsión sexual, toda ella en conjunto, se transformaría en parte y daría paso a la ternura, que para él es un sinónimo de amor. Dice así sobre este particular: «La satisfacción sexual directa, como en su modificación, la ternura de meta inhibida. [...] Es que el amor de meta inhibida fue en su origen un amor plenamente sensual, y lo sigue siendo en el inconsciente de los seres humanos»9. Sin embargo, hacer del amor, como sucede también con Platón, un epifenómeno, un derivado de lo erótico, no parece aceptable. El amor es un programa primario de raigambre biológica que nos permite cuidar y dar a los seres allegados o queridos aquello de lo que carecen. No sería un derivado o sublimado de éros o del narcisismo, sino algo diferente y compuesto. Si se quiere, se puede decir que habría 2 tipos de amor: el que persigue lo que nos falta, un amor narcisístico, y el que permite dar lo que a los otros les falta, la cara altruista del amor. Son 2 programas diferentes, programas de raíz biológica, pero no procede uno del otro, como pretende Freud. Para éste, además, los deseos sexuales de carácter parcial, como dijo que sucedería en todos los niños, se califican de perversos y, si no se modifican, serían la causa de los síntomas mentales. De este modo, los deseos sexuales tenidos por perversos estarían determinando la psicopatía como se acaba de citar.
Platón, a diferencia de otros filósofos de su época, propuso que la mente humana tiene una constitución dividida, en lucha consigo misma, con una relativa independencia del ambiente o de la relación con los otros, dado que la mente podría acceder por sí misma al conocimiento y contemplación de las ideas o formas, entidades eternas e inmutables, que no estarían sujetas a los vaivenes de la realidad fáctica. La mente estaría tripartita, compuesta de partes o instancias, de las cuales la apetitiva, «amiga de algunas satisfacciones sensuales y de los placeres en general»10, pondría siempre en dificultades el acceso de la parte racional a lo mejor. Estaría formada por partes que se oponen las unas a las otras para dominar y vencer la concupiscencia y todo cuanto impidiera, según Platón, conseguir el acceso al bien, la virtud, la sabiduría o la belleza. En la República explica: «Me parece que de los placeres y deseos no necesarios, una parte son contrarios a toda norma; probablemente se encuentran en todos nosotros, pero reprimidos por las leyes y por los mejores deseos, juntamente con la razón, en algunos hombres son extirpados por completo o quedan sólo en poco número y sin fuerza, pero en otros hombres, por el contrario, se mantienen más fuertes y en mayor cantidad [...]. Me refiero a los deseos que se despiertan durante el sueño, cuando duerme la parte racional, dulce y dominante del alma, y la parte bestial y salvaje, llena de alimentos y de vino, rechaza el sueño, salta y trata de abrirse paso y satisfacer sus instintos. Sabes que en este caso el alma se atreve a todo [...] y no titubea en intentar en su imaginación acostarse con su madre» (571b-c)11.
Podemos ver ahora lo que escribe Platón en su Fedro, donde aparece el hermoso mito de los 2 caballos gobernados por el conductor, el auriga. He aquí un resumen del mito: «Tal como hicimos al principio de este mito, en el que dividimos cada alma en tres partes, y dos de ellas tenían forma de caballo y una tercera de auriga, sigamos utilizando también ahora este símil. Decíamos, pues, que de los dos caballos uno es bueno y el otro no [...] el que ocupa el lugar preferente es de erguida planta [...] blanco de color, de negros ojos, amante de la gloria con moderación y pundonor [moderado y con conciencia moral]. En cambio, el otro es contrahecho, grande, de toscas articulaciones, [...] negro, ojos grises, sangre ardiente, compañero de excesos y petulancias [...]. Al presenciarlo el auriga, transporta su recuerdo a la naturaleza de lo bello, y de nuevo la ve alzada en su sacro trono y en compañía de la sensatez. [...] al mismo tiempo, no puede por menos de tirar hacia atrás de las riendas, tan violentamente que hace sentar a ambos caballos sobre sus ancas, al uno de buen grado, al no ofrecer resistencia, al indómito muy a su pesar» (253c-254c)12.
¿No recuerda este pasaje a la división freudiana de la psique en 3 instancias: Ello, Yo y Superyó? Caballo negro como Ello; el caballo blanco, con sus ideales, sería el Superyó; nos queda el conductor, que representa el Yo.
Aunque Freud sólo menciona el Banquete, la lectura de otras obras del filósofo, como las que a modo de muestra se han citado, no deja de sugerir que Freud tomó de Platón mucho más de lo que reconoce. Por supuesto que Freud y sus seguidores, como cualquiera, tienen derecho a ser platónicos si es eso lo que quieren. No es esto lo que se discute. De lo que se trata es de lo siguiente: una propuesta de carácter filosófico y muy especulativa como la platónica, y la freudiana, en lo referente a la patología, no es congruente con el saber que proporciona el conocimiento científico.
Platón, como otros después de él, tiene una concepción ominosa del humano. Según estos pensadores (Platón, Hobbes y otros como Freud, cada uno con sus propios límites y matices), en todo ser humano hay algo salvaje, demoníaco o infernal, difícilmente controlable, que puede desear matar, apropiarse de la mujer del padre y cosas parecidas, pero el ser humano no es así de modo general. Para que no se me pueda interpretar de forma inadecuada, reproduciré lo que Freud pensaba del humano y escribió en El porvenir de una ilusión en 1927, cuando tenía expuesto lo central de su doctrina. No puede decirse que fuera un autor descuidado en lo fundamental o que no dijera lo que pensaba, y no cabe interpretar o suavizar su pensamiento porque textualmente escribió: «Los deseos pulsionales que padecen bajo su peso [el de la cultura] nacen de nuevo en cada niño; hay una clase de hombres, los neuróticos, que ya reaccionan con asociabilidad frente a esas frustraciones. Tales deseos pulsionales son los del incesto, el canibalismo y el gusto de matar»13. No creo que éstos sean los pecados capitales que deba refrenar el humano, pero Platón y Freud parecería que concuerdan en esto. Estos deseos no se observan como algo que realmente guíe el pensamiento y la conducta de la mayoría de los humanos. Tal vez la codicia sea un motor más relevante y operativo que el deseo incestuoso o las ganas de matar. Por cierto que Freud no advierte que la codicia, entendida como el deseo excesivo de bienes o riquezas, sea un apetito muy determinante. Sin embargo, ¿alguien duda de que la codicia es un motor más relevante y poderoso en la relación de unos humanos con los otros que la sexualidad incestuosa, el canibalismo o el afán de matar y destruir? En oposición a Freud, pienso que la codicia, en conjunción con algunas ideas e ideologías y con el ánimo vengativo, es la fuente de la confrontación y de la discordia.
La mente, contrariamente a lo que sostuvieron Platón y Freud, está programada para funcionar de forma unitaria y en equilibrio consigo misma; sin conflicto importante en la mayoría de las ocasiones. Cuando la crianza va suficientemente bien y no hay graves problemas con el entorno social humano, unas veces mejor y otras no tanto, el ser humano se comporta y vive de forma adecuada, sin duda que con conflictos, pero éstos se dan con el ambiente y muchas veces no son graves. El conflicto de la mente consigo misma no es primario, como pretenden el psicoanálisis tradicional y Platón, sino algo derivado y secundario. No habría un conflicto de carácter inconsciente que surge de la lucha con las pulsiones sexuales, caníbales o de muerte, sino un conflicto del individuo con su ambiente en las situaciones en que los deseos de éste no se pueden satisfacer cuando son excesivos o inadecuados. El conflicto se origina cuando alguien desea seducir a la pareja del vecino, pero para nada de desear a la madre de un modo carnal, como Freud propone de forma explícita. Lo primero puede ser incorrecto y conflictivo, pero lo segundo no se observa. Que el niño tenga curiosidad por el cuerpo de su padre o de su madre parece algo natural, propio del desarrollo normal, pero hacer de esta curiosidad e interés un complejo nuclear, el de Edipo, del que va a surgir el trastorno mental es increíble para la mayoría de los pensadores ilustrados…………..

Un saludo
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 18 Ago 2017 11:57 #40690

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Hola Alma

Verás, cuando dije que las teorías de Freud al día de hoy estaban desfasadas hacía referencia precisamente desde el punto de vista científico. Y posiblemente ello fue debido a que en realidad nunca fueran científicas aunque se hicieran pasar por tales.

Tal como yo entiendo la realidad el orden talitativo determina esa misma realidad en el orden trascendental. El ser humano puede estudiarse desde el orden talitativo ( las ciencias se encargarían de tal estudio) y desde el orden trascendental (la filosofía se encargaría de tal estudio). Ahora bien, lo que sea el hombre en el orden trascendental viene determinado por la realidad del hombre en el orden talitativo. Y porque el orden trascendental viene determinado por el orden talitativo es por lo que la filosofía debe de partir de lo dicho por la ciencia.

Dices, Alma: “Me llamó la atención que desde la metapsicología conectara la pulsión para la vida con la voluntad de vivir de Schopenhauer, y muchísimo más aún su concepto de pulsión de muerte, que casi nadie toma en serio (por ser una mera especulación sin base científica alguna, estamos de acuerdo), pero que sería una explicación para los fenómenos autodestructivos de los que a día de hoy no hay forma de dar razón”

Dejando a un lado si efectivamente existen o no explicaciones a los fenómenos autodestructivos decir que cuando determinadas explicaciones filosóficas no se construyen desde hechos científicos se acaba por construir castillos en el aire. Es que si los hechos científicos contradicen esa presunta, y supuestamente esencial en todo ser humano, pulsión de muerte, entonces habría que abandonar tal explicación filosófica aunque pueda explicar los fenómenos autodestructivos en una supuesta ausencia de cualquier otra teoría que pudiese explicar dichos fenómenos autodestructivos.
Es que si los hechos científicos no justifican la existencia de una pulsión esencial autodestructiva en el ser humano entonces no se justifica el mantener filosóficamente dicha supuesta pulsión de muerte porque fuera capaz de explicar dichos fenómenos autodestructivos en ausencia de una teoría científica que fuera capaz de explicarlos. De hecho no creo que una teoría científica puede explicar y agotar el fenómeno de autodestrucción. Eso sí, la teoría filosófica que se postule para dar razón o cuenta de dicho fenómeno en su totalidad debe de partir de lo dicho por la ciencia por lo que tendrá que ser compatible con la misma.

Un saludo
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 18 Ago 2017 13:05 #40691

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Hola, leeré con calma el artículo que me has mandado pero, contestando por encima, en absoluto estoy de acuerdo con que la filosofía deba necesariamente construirse a partir de lo dicho por la ciencia. O bien se trata de fenómenos para los que la ciencia (de momento) no tiene explicación (veáse las tendencias autolesivas de que hablábamos, en ausencia de patología mental que pueda explicarlas), en cuyo caso la filosofía puede campar a sus anchas (para esto está), o bien sí hay una explicación científica, siendo en este caso lógico que la filosofía no la contradiga, aunque tiene todo el derecho a ello. Por otro lado, si bien la ciencia es la forma más rigurosa para adquirir un conocimiento fiable, ningún saber es seguro en este mundo. Los postulados científicos no son inamovibles porque, aparte de la famosa incertidumbre de Heisenberg, es más lo que ignoramos que lo que sabemos. De hecho, no podemos estar seguros de saber nada. El mundo entero, la vida, la realidad o como quieras llamarla, es toda ella un castillo en el aire. Admiro la confianza que tienes en el saber científico pero no la comparto.

"Es que si los hechos científicos no justifican la existencia de una pulsión esencial autodestructiva en el ser humano entonces no se justifica el mantener filosóficamente dicha supuesta pulsión de muerte porque fuera capaz de explicar dichos fenómenos autodestructivos en ausencia de una teoría científica que fuera capaz de explicarlos. De hecho no creo que una teoría científica puede explicar y agotar el fenómeno de autodestrucción. Eso sí, la teoría filosófica que se postule para dar razón o cuenta de dicho fenómeno en su totalidad debe de partir de lo dicho por la ciencia por lo que tendrá que ser compatible con la misma."

Totalmente en desacuerdo. Que la ciencia no pueda explicarla hace prácticamente obligatorio que la filosofía especule sobre ella, como sobre todo aquello para lo que no existe una explicación científica.

En cualquier caso, Freud era perfectamente consciente del carácter acientífico de muchas de sus teorías (de hecho el hombre iba para filósofo), y admitió que el concepto de pulsión de muerte se llevaba la palma de la acientificidad (no con estas palabras claro).
Última Edición: 18 Ago 2017 13:10 por Alma.
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 18 Ago 2017 16:18 #40692

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Hola Alma

Dices: “Por otro lado, si bien la ciencia es la forma más rigurosa para adquirir un conocimiento fiable, ningún saber es seguro en este mundo. Los postulados científicos no son inamovibles porque, aparte de la famosa incertidumbre de Heisenberg, es más lo que ignoramos que lo que sabemos. De hecho, no podemos estar seguros de saber nada. El mundo entero, la vida, la realidad o como quieras llamarla, es toda ella un castillo en el aire. Admiro la confianza que tienes en el saber científico pero no la comparto.”

Sí, efectivamente, el conocimiento científico es el más fiable. Y sí, por supuesto que no podemos estar seguros del todo, y entre otras cuestiones, porque el método científico se basa en la falsación y no en la verificación.

Ahora bien, lo que ya no termino de entender es que no compartas la confianza en la ciencia aunque reconozcas que es el método de conocimiento más fiable y sin embargo tengas confianza en la filosofía que, y por deducción de lo anteriormente dicho, no sea el método de conocimiento más riguroso. Verás, yo tengo confianza en la ciencia y en la filosofía. No se trata de elegir en cuál de ellos confío más por la sencilla razón que los dos nos hablan de realidades diferentes, o mejor dicho, de planos diferentes de la misma realidad, y por tanto, haciendo uso de métodos diferentes.


Dices: “Totalmente en desacuerdo. Que la ciencia no pueda explicarla hace prácticamente obligatorio que la filosofía especule sobre ella, como sobre todo aquello para lo que no existe una explicación científica.

Sí, por supuesto, en el hipotético caso de que no hubiera una teoría científica que diera cuenta de dicho fenómeno por supuesto que sería prácticamente obligatorio que la filosofía especulara. Es más, y para lo que quiero decir, da igual que exista una explicación científica que la explicara. Y digo que da igual porque en mi caso no considero que la ciencia pueda agotar en su totalidad dichos fenómenos. Por tanto, y haya o no una explicación científica, siempre sería necesaria una explicación filosófica.

Yo lo que estoy diciendo, y entre otras razones, porque el método científico es el más riguroso, es que toda especulación filosófica debe de apoyarse en las conocimientos científicos para, y desde ahí, elevarse a su propio ámbito de estudio.
Yo no creo que la realidad se agote en lo que nos pueda decir la ciencia. Pero hacer una filosofía al margen o a espaldas de la ciencia lo considero un profundo error. Como ya dije, la respuesta que se dé en el ámbito trascendental (filosófico) de lo que es el hombre depende de lo que sea el hombre en el plano óntico ( científico). Decir lo que es el todo intramundano al margen de las teorías científicas o de lo que es el hombre en el planto ontológico al margen de lo que nos diga la ciencia en el plano talitativo lo juzgo como un profundo error. Ya sabes, a dios lo que es de dios y al césar lo que es del césar.

Un cordial saludo
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 22 Ago 2017 15:59 #40710

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Elias:
Agradeceré que sin prisas me digas que es la "psique" científicamente hablando (Si lo científico son elementos materiales, supongo me dirás de qué está compuesta, no de su comportamiento) y de forma lo mas sintetizada posible. ¿Los animales tienen "psique"?
Si llegamos a la conclusión de que lo orgánico está compuesto de elementos y la "psique" no hay ninguno, ya tendremos dos hechos relacionados pero diferenciados. De tan categórica diferenciación que se pueden analizar alterar por separado. ¿La palabra dualismo si se relacionan sus dos acontecimientos ya no es válida? Pues busquemos otra palabra si te parece.
No hay nada en el mundo que no esté relacionado, pero hay que hacer las parcelaciones oportunas para comunicarnos. Otra vez el lenguaje (material) nos queda corto para indicar nuestro sentimiento (vacío). El lenguaje es un hecho sintetizador de por sí. Produce impotencia, frustración, pero obliga a posicionarse, rechazando las minucias. Tenía un amigo que sus comentarios siempre las terminaba con la pregunta ¿He que me ha entendido lo que quería decir? Es decir: ¿Me ha entendido lo que no he dicho?
Dices: "Soy monista pero no defiendo un monismo materialista como no defiendo un monismo espiritualista".
Me parece que estamos hablando de lo mismo. Interpreto: Tu eres monista del conjunto, pero parcelas (Como todo el mundo) en el momento de pormenorizar.
Gracias.
Última Edición: 22 Ago 2017 17:20 por Civit Ardevol.
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 22 Ago 2017 19:57 #40717

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Hola Civit

Podía haber empezado con un Civit a secas pero he decidido anteponer la palabra hola.

¿Cómo que agradecerás, y además sin prisas, que te diga que es la “psique” científicamente hablando? ¿ Por qué me formulas esa pregunta? Si no sabes lo que dice la ciencia sobre el cerebro y sobre la actividad del mismo pues deberías de leer algunos libros. Y si crees que para contestar a la pregunta "qué es la mente" no se necesita conocer lo que la ciencia nos dice en torno al cerebro y a su actividad me lo haces saber. Por favor, tómate tu tiempo y contéstame sin prisas.

Un saludo
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 23 Ago 2017 12:58 #40721

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Elias: Me ha gustado la manera de sacarme de encima sin responder.Maniobra de un buen delantero, como Cristiano Ronaldo.
Yo no me voy a perder ni a martirizarme nunca en los laberintos de los libros de filosofía ni en aquellos que por técnicos superan mis capacidades.. Igual que los demás, poseo y utilizo la lógica (Siempre imperfecta) y cuando me comunico con alguien pienso que es como un juego entre ambos, que lo mas interesante es el ejercicio de mis facultades psicológicas, y de reacción para que se vayan educando, desarrollando y mejorando. Me interesa muy poco quien lleva razón,(Me conformo en que sea certero;certero no cierto)el placer está, en cómo se argumenta de manera original,variada (Si no es original pero es correcto, es un tanto a mi favor porque no he acudido a los libros, solo voy a ellos en busca de satisfacer mi curiosidad, que es la mejor manera de aprender, con los profesores también, el procedimiento de sus explicaciones están ajustadas al ambiente coloquial) y la resonancia que ha tenido con los demás que lo leen. Quienes aluden frecuentemente a celebridades, no son mas que piezas anquilosadas de museo, pero no dejo de valorar su esfuerzo y su valor histórico.
Paso a decir:
La inteligencia es la consecuencia de estímulos recibidos en el cerebro, que nos dan la posibilidad de actuar. Esa "consecuencia" en los humanos crea ( La palabra crear, en este hecho, es el único lugar donde puede usarse con toda precisión)la consciencia.
La palabra posibilidad, aquí, equivale a pensamiento.
El decir...Que la inteligencia humana va "suelta", "independiente" lo justifica la premeditación. La premeditación es la secuencia, la fase que nos separa de la naturaleza.

A continuación apéndice escrito el 17-08-2017:

La cuestión o "milagro" es como se priorizan cada uno de los estímulos. El proceso de información corresponde a las neuronas. Pues bien, lo hacen en referencia a un patrón. Aun factor nuevo y se deduce que este "patrón" no es otro que nuestra consciencia. Nuestro "yo", herramienta que en cada uno de nosotros es matizadamente diferente.
Parece que haya un triángulo ahí. ¿Lo veis? En un vértice los estímulos que van y chocan hacia el otro vértice, el patrón o consciencia y desde allí, recompuestos los recoge el vértice de las neuronas.
Es evidente, que tanto por el extremo orgánico (Neurología, psiquiatría) como por el extremo vacío,(Psicológico) podemos cambiar nuestra conducta.

En base a la Teoría Tridimensional a la que tengo en gran estima… Quizás exista atisbos de consciencia en los animales, pero al morir desaparece con ellos, la tienen sujeta a la naturaleza y el Estado Condicionado es su ambiente, no pueden sobrepasarlo. En Estado Libre solo pueden adentrase y permanecer en él quien percibe y disfruta de la diversidad sin excepciones.
En realidad en los acontecimientos no hay incursiones ni rupturas. No hay líneas rojas. Todo está relacionado, simplemente se deja que lo que no es útil perezca, pero no se evita que surja. Así es de intensa la vida en la naturaleza.
No olvidemos que en definitiva la consciencia no es mas que un disposición (Herramienta) para hacer tres cosas:
Equilibrio para alternar con el entorno.
Experimentar para configurar el fondo con la forma.
Razonar para asumir y dirigir nuestros actos.
Lo que acontezca después de la disposición ya no es consciencia. Es otra cosa. Es objetividad.

Un abrazo a todos.
Última Edición: 03 Sep 2017 13:25 por Civit Ardevol.
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 23 Ago 2017 15:39 #40723

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Supongo que ya sabrás que Cristiano tiene cuatro partidos de suspensión antes de volver a jugar. Demos tiempo al tiempo.
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¿De dónde venimos? El origen de la vida 23 Ago 2017 16:10 #40724

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Bueno, igual ya le quedan tres.
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