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TEMA: la finalidad de la filosofía en el bachillerato español

la finalidad de la filosofía en el bachillerato español 04 Nov 2017 20:45 #41766

  • darkos
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Para comenzar podemos señalar que toda sociedad que haya superado el estado de salvajismo, estará dotada de una concepción del mundo, de una filosofía en sentido lato: la cosmovisión hindú, azteca, inuit… Dichas cosmovisiones podemos proponerlas como el antecedente inmediato de la filosofía en sentido estricto ya que evolucionan sin salirse de su propio ámbito cultural.
Completamente contraria es la filosofía en sentido estricto, representada por la tradición helénica. Esta maneja ideas tales como categoría, dialéctica, sustancia, &, que proporcionan visiones científicas y racionalistas del mundo.
Recordando que la filosofía no es un saber acerca del pasado, podemos diferenciar entre:

A) Filosofías exentas del presente: estas toman a la filosofía como algo absoluto al cual no le afectan los asuntos del presente: Ej: las sectas gnósticas señaladas por San Pablo que en nuestros días pueden entenderse como la ideología New age.

B) Filosofías implantadas en el presente: Sus temas de reflexión proceden del presente en marcha.

Antes de meternos con el papel que cada tipología filosófica pueda representar respecto a la educación, debemos de delimitar los conceptos temporales que vamos a utilizar: presente-pasado-futuro:
-El pasado está formado por el conjunto de hombres que influyeron En mi generación sino que nosotros podamos ya influir en ellos. [Pa ⊆ P]

-El futuro está constituido por el grupo de hombres que mi generación determina sin que ellos puedan influir en nosotros. [P ⊆ F]

-El presente pues se nos presenta como un juego de influencias mutuas. [(Pa ⊆ P) ˄ (P ∉ Pa) ∧ (F ∉ P)]

[P (presente), Pa (pasado), F (futuro)]

La existencia de la filosofía como filosofía administrada es herencia del franquismo puesto que la primera vez que localizamos la asignatura de filosofía (a secas) dentro de un Plan de Educación es en el Plan de Educación de 1938 elaborado por Pedro Saínz Rodríguez, miembro del bando nacional.
En dicho Plan la filosofía fue concebida como filosofía escolástica en el sentido de los Preámbulum fidei de Santo Tomás. Al lado de esta asignatura nos encontramos también con la asignatura de religión y con el antecedente de la educación para la ciudadanía de ZP, la Formación del espíritu nacional.
Aclarada la herencia franquista de la filosofía administrada, debemos realizar un pequeño recorrido histórico ayudándonos para ello de un vector temporal:
Podemos decir que la autonomía de la filosofía se mantuvo durante todo el franquismo sin excesivos cambios hasta la llegada de la Ley General de Educación del periodo de la Transición. A partir de aquí, la filosofía presentó una miscelánea de gnoseología, lógica, metafísica, moral, antropología, &, además de ser acompañada por una nueva asignatura denominada ética que se proponía como alternativa a la religión. Por último, dentro de este plan, nos encontramos ya en COU con la Historia de la Filosofía.
Con la Ley General de Educación, la filosofía mantuvo su horario semanal de cuatro horas para filosofía y cuatro horas para historia de la filosofía pero en los años noventa con la llegada de la LOGSE, la asignatura de filosofía se transforma en una miscelánea de epistemología y axiología, y se reduce a tres horas semanales.
Con la LOMCE de 2006 la asignatura de filosofía adquiere una garrapata: “Filosofía y ciudadanía”, como digna heredera de la política krausista del gobierno socialista.
Por último, la llamada Ley Wert convierte a la historia de la filosofía en una optativa encasillada en la modalidad de humanidades y mantiene a la filosofía de primero de bachillerato con un horario de tres horas semanales donde queda prácticamente reducida a cero la filosofía analítica y la lógica.
Esto nos lleva a presuponer un futuro dubitativo para la filosofía administrada dentro de la Nación política española.
Una vez expuesta la clave temporal, vamos a analizar las relaciones que las diferentes tipologías de filosofía puede establecer con la educación en general.
Desde un punto de vista emic debemos reconocer el carácter ideológico-instrumental que tiene la filosofía administrada respecto del ortograma político de la Nación. Así la Summa teológica se nos desvela vinculada a los planes del Imperio y el Diamat soviético vinculado a los planes de otro Imperio.

1 &. El papel de la filosofía histórica respecto de la educación en general

La filosofía exenta, en su forma historicista, es la realmente existente en nuestros centros de enseñanza, reduciendo dicha disciplina a una rapsodia doxográfica en la que Platón o Aristóteles mantienen una relación de isobalencia con respecto a las figuras de Fídias o Praxíteles, como meros elementos de la cultura.
Dicha formulación puede crear la idea falsa en nuestros ciudadanos sobre que la enseñanza de la filosofía debe consistir en proporcionarle al pueblo un conjunto de <pensamientos> que puede consumir de la forma que más le convenga. Así la filosofía queda inserta como un producto más del mercado capitalista.
Este tipo de filosofía puede tener como misión la análoga a la enseñanza de música: mientras que esta última tiene como objetivo la creación de un determinado gusto musical, que proporcionará además el saber distinguir un clarinete de un piano, la filosofía tendría por objeto el proporcionar una cierta actitud crítica para que los ciudadanos no hagan el ridículo en la plaza pública presentando ideas como suyas cuando realmente son producto de las ideologías.


2 &. El papel de la filosofía adjetiva respecto de la educación en general

La filosofía adjetiva es aquella surgida de los procesos psicológicos (mi filosofía) y es enormemente influyente en nuestros días ya que conlleva la disolución de la filosofía Académica en una filosofía mundana acaecida desde la interpretación marxista de la disolución de la filosofía en la clase universal de la ciudadanía.
Ahora bien, debemos recordar que si bien todos somos filósofos, no todos somos filósofos académicos y que dichas filosofías adjetivas son simples reconciliaciones con el presente que no llegan a emanciparse de las circunstancias subjetivas.

3 &. El papel de la filosofía crítica respecto de la educación en general

La filosofía crítica, al igual que la adjetiva, se nos presenta incrustada en el presente, pero a diferencia de aquella, la filosofía crítica intenta rebasar críticamente el presente efectuando un regressus que posibilite un mínimo sistema doctrinal de ideas con las que en el Progressus interpretar los fenómenos presentes. Dicha concepción fue definida por Atilana Guerrero como a caballo entre el escepticismo y el dogmatismo, cuya finalidad sería la trituración de los mitos y la clarificación de las ideas implicadas en la representación del presente en marcha.
Como podemos ver, dicha tipología será la más adecuada para la formación de nuestros ciudadanos pero debemos preguntarnos: ¿Existe realmente un cuerpo de profesores preparado para ejercitar dicha crítica y no solo orientado a ofrecer una rapsodia doxográfica de fetiches?
Ante esto debemos recordar que:

A) El cuerpo de profesores de filosofía no es un cuerpo homogéneo más que desde el punto de vista burocrático.

B) La formación del juicio de nuestros ciudadanos procede mayormente de sus experiencias sociales y minoritariamente de la educación reglada, por tanto es absurdo atribuir a la educación el papel de <enseñar a pensar>.

El saber académico de tradición platónica es un saber histórico, no político-administrativo y la institucionalización de la filosofía conllevó el inicio de una dialéctica negativa en la que la filosofía tendió a asemejarse institucionalmente a la organización de los saberes positivos y por tanto al análisis de sistemas ya dados.
La filosofía crítica implica que quien la lea o escuche pueda juzgarla por el mismo, formarse una opinión sobre ella y aunque no todos seamos filósofos académicos, nada sería más indeseable que el tribunal de la razón fuera ocupado por especialistas ya que la filosofía crítica tiende a desbordar todo gremialismo.
Una vez definida, podemos decir que en nuestro presente, la crítica filosófica debe estar orientada hacia la trituración de tres fundamentalismos: el fundamentalismo político, religioso y científico.

La tesis que estamos intentando sostener aquí es que el papel que tiene la filosofía en el bachillerato es análogo al papel que tiene la filosofía en la nación política, es decir, en una sociedad civilizada, no salvaje ni selvática en la que no hay filosofía como es natural: el hombre Neanderthal no filosofaba, bastante tenía con estar ahí viendo donde había una bellota o un carnero para comérselo.
Así también la reflexión filosófica tiene como origen lo que antaño se llamó la <edad de la razón>. Las preguntas infantiles no pueden considerarse como filosóficas, ya que la filosofía como dijimos parte del teorema y no de la ignorancia. Un niño aunque fisiológicamente esté completo, es puro vacio. Ni siquiera el Dios de la teología puede crear a un individuo de cincuenta años, precisamente porque este tiene cincuenta años tras de sí y si no, no es nada. La pregunta infantil es una rutina, un estereotipo que puede llegar a ser estúpido debido a la reiteración.
De esta forma, el bachillerato podemos entenderlo como un microcosmos de la Nación política e histórica sin la cual no hay filosofía ya que cada nación tiene una historia y sin esta tampoco hay filosofía. La historia es totalmente fundamental.
Como vemos, el papel de la filosofía en la educación es una reproducción del papel de la filosofía en la nación, el cual es fundamental y, tristemente, la situación del presente en la que nos encontramos es el resultado de hacer filosofía totalmente a cero, como un producto subjetivo que encaja muy bien con la idea fuerza del fundamentalismo democrático: el creer que podemos opinar lo que queramos sin tener en cuenta la dialéctica, es decir a quién o a qué nos enfrentamos. Esto impide el debate y las cosas que se dicen son totalmente vacuas, imprecisas, propias de una mentalidad adolescente: no saben ni cómo funciona la banca, ni los bancos, ni la política, ni el poder&, solamente vamos contra ellos.
De esto se derivan contradicciones como la división dentro del bachillerato en ciencias y letras, división absurda de tiempos recientes que se olvida de aquellas personas que se dedican a álgebra, lógica simbólica, &. Por no acordarnos de las llamadas <facultades de humanidades> ¿Qué pasa que los sujetos de las facultades de ciencias no son humanos, o que las ciencias no son producto humano?
Como vemos aquí tenemos una serie de criterios ridículos funcionando.

Para poder comprender un poco mejor la función que la enseñanza de la filosofía tiene en el conjunto del bachillerato podemos dibujar la imagen de la symploke. Esta afirma que las cosas no se dan entre sí totalmente relacionadas ni totalmente aisladas sino que algunas tienden a relación y otras no. Es decir, el número de ideas implicado en un problema no es ilimitado y tales ideas no se encuentran aisladas entre sí, sino en symploke. De esto podemos decir que cada nombre tiene un referente pero múltiples significados, tal como nos muestra Platón respecto de los términos <amor> y <amistad>.
Aplicando este principio, podemos comprender al bachillerato desde la doctrina holótica: la teoría de los todos y las partes. De esta forma, el bachillerato será entendido como un todo compuesto por partes (matemáticas, biología, música, lengua española, historia, física, dibujo técnico, geología, &.) y la filosofía como ejercicio de conexión entre esas partes.
Ante esto, debemos recordar que dichas partes o categorías no agotan la realidad y por ello la tarea es la de descubrir las conexiones, desconexiones y discontinuidades entre dichos campos a fin de obtener lo que venimos denominando como mapa-mundi.
Esto excluye la idea de proponer una totalización absoluta ya que el campo en el que te mueves no agota la realidad. Esta será la principal actitud crítica y por decirlo en la famosa fórmula de Letamendi, Doctor y profesor de medicina en la Universidad de Barcelona (1828-1897) “el que solo sabe de medicina, ni medicina sabe”.
¿Por qué? Pues muy sencillo, porque la pregunta ¿qué es la matemática? No la responde el matemático en cuanto matemático. Es como la historia de aquel compañero de Bueno que se dedicaba a teoría de conjuntos y decía: - los teoremas de conjuntos son tan resistentes como esta pared. Dicho esto se pegaba con la cabeza en la pared. Bueno ante estas actitudes fundamentalistas siempre recordaba que se trataba de diferentes conceptos de la idea de solidez.
De esto resulta que un individuo que era un verdadero experto en teoría de conjuntos, cuando intentaba decir que es un conjunto no sabía lo que decía. Otro ejemplo podemos proponerlo con el caso de uno de los grandes matemáticos del siglo pasado, Beltran Russell. Russel es autor de principia matemática, además de gran filósofos, y en dicha obra dedica páginas y páginas a definir al número. Léanlo ustedes y sabrán lo que es bueno, ¿verdad? Pues bien, resulta que al final no nos dice lo que es el número, nos dice muchas cosas pero no nos aporta una conceptualización del número, no sabe lo que es. De esta forma un matemático expertísimo como lo fue Russell, se daba cuenta de que no había agotado el asunto en absoluto.

Como vemos la realidad está compuesta por parcelas que no la agotan, que no sabemos para qué sirven ni lo que realmente son. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar hoy en la política: Dentro de un Estado nos encontramos con ministerios distintos como el de agricultura, cultura, obras públicas… los cuales se conciben como independientes entre sí, aunque todos sabemos de su relación estructural. Más aún, en frecuentes ocasiones vemos que una parte intenta gobernar al todo: ¡esto es cuestión económica!, la clave está en la economía. Ante esto vemos que los economistas hacen lo que pueden pero, la economía, al igual que la meteorología no debe andar muy bien cuando por ejemplo, premios nobel de economía nos aportan visiones muy diferentes sobre la crisis. Como cuando en una cadena nos dicen que mañana lloverá y en otra que mañana hará sol.

Cada parcela, no está totalmente asilada de las demás, pues por ejemplo, un economista puro (no sabe nada más que de economía, en la que es un experto) sería un desastres, no tendría la mínima prudencia.
Hoy, esa prudencia de la que hablamos, se responsabiliza en la idea de cultura: “eso es por falta de cultura”. Ahora bien, ¿quién es esa señora llamada cultura que a mí no me la han presentado? Absolutamente nadie sabe lo que es la cultura; ni el ministro de cultura, ni el concejal de cultura ni el consejero de cultura. Ellos tienen una definición para andar por casa que es la propuesta por el artículo 44 de nuestra Constitución:“Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho”. Ante esto debemos preguntarnos ¿a qué cultura?, ¿a la cultura maya, cretense, egipcia, &? No eso no por dios, ¿Entonces? El problema es que allí redactando el artículo estaban los vascos, los gallegos y los catalanes.
Otra ambigüedad: El Ministerio de Cultura no tiene nada que ver en principio con el de agricultura cuando, agri-cultura, es históricamente por lo menos el origen de la cultura.
Lo que llamamos cultura subjetiva es una simple metáfora tomada de la agricultura y aplicada al alma: el alma viene a ser el campo virgen el cual se cultiva, no ya con el arado, sino con la pluma o lo que fuera. Hoy aun nos queda la expresión española “le gusta mucho cultivarse” en el sentido de la cultura subjetiva.
Ahora bien, lo que se entiende por cultura en nuestra constitución no es esta idea sino la cultura objetiva. Objetivada en materiales concretos animados o inanimados.
Dicho Ministerio además tampoco guarda relación con el de guerra, siendo esta como todos sabemos una de las mayores formas culturales. Esta tesis de la guerra como institución cultural es una tesis ya muy vieja que volvió a ponerla en primer plano Marx y Engels cuando proponían que <las guerras se ganan no solo en función del valor, sino también por el armamento que presentan dichas sociedades>. Dicho armamento bélico adquiere mucho más protagonismo a medida que avanzamos en la historia: la Segunda Guerra Mundial fue una locomotora de la técnica; cibernética, internet…. Todas estas cosas fueron en sus inicios de origen militar.
Así pues la guerra se nos presenta totalmente relacionada con la industria, con el armamento y por tanto hablar de cultura sin hablar de guerra es sinónimo de la pobreza mental que ese individuo tiene acerca de las parcelas que atraviesan la idea de cultura.

Pues bien, entonces la situación es la siguiente: tenemos un orden de realidad, la realidad de una sociedad civilizada, que hoy, en la época de la globalización, abarca a toda la tierra. Cada departamento de esta realidad se dedica a sus cosas, va a lo suyo, es decir, es lo que los griegos denominaban como ser idiota. Idiotae es el que va a lo suyo. Cuando en las necrológicas encontramos: fulano de tal, y más abajo; fue un hombre honrado que iba todos los días de su trabajo a casa y de casa a su trabajo. Pues este es el prototipo de lo que los griegos llamaba idiota, el que se dedica a lo suyo. Esto evidencia que la situación actual es de idiotismo, la gente va a lo suyo y no tiene tiempo para más. En consecuencia la cabeza se estrecha y comienza a disparase la lectura de novelas que se publican por cientos. Cada año salen unas 200. 000 novelas y otras 400.000 todavía no se han publicado. Dichas novelas suelen ser copias de películas y la gente las lee y como entiende bien eso, pues ya tiene cultura, eso es cultura. Ante esto debemos recordar que el libro no es cultura salvo en su parte tecnológica.

La situación que estamos planteando es muy seria respecto al papel de la filosofía puesto que si hemos acordado que el saber sobre el mundo tiene tres posibilidades: ciencias positivas, la religión y la filosofía. Y, como hemos dicho, las ciencias positivas no pueden formar una visión de la realidad y la religión nos exige un acto de fe, el profesor de filosofía tiene la misión de mostrar a los ciudadanos el mapa de dicha realidad.
Por ejemplo, hoy nuestros ciudadanos salen en su mayoría del bachillerato con la visión que desde la física y en especial desde la cosmología Big Bang puede explicarse el omnitudo rerum y si a dicha teoría cosmológica le añadimos la teoría de sistemas o paquetes de genes, ya obtenemos el resumen del universo.

Constantemente vemos por la televisión imágenes de CERN, donde nos muestran a científicos, sobre todo físicos, estudiando, buscando el Bosón de Higgs y cosas de este tipo. Metidos completamente en la cueva se pasan los días porque allí, allí está la clave de la vida que, después los cosmólogos como Carl Sagan nos venden como la imagen del universo. ¿Pero esto qué es?, ¿de qué se trata? Pues de formar a oleadas de estudiantes para que salgan de las facultades de ciencias físicas y biológicas y que busquen los principios de la vida en esos departamentos. Después obtenemos el <todo es química>, <todo es economía> y todos los todos que ustedes quieran.
Estos reduccionismos olvidan que dichas cuestiones que intentan desentrañar son antiquísimas, procedentes precisamente de la fase de la metafísica presocrática. Intentan totalizar al todo desde una parcela.
Por el contrario, el ejercicio filosófico no es nunca de totalización: Ignoramus, ignorabimus. Nosotros distinguimos entre los conceptos emanados de cada disciplina como el concepto de base, de ácido, de soneto, de acorde en sol mayor, &. Conceptos definidos perfectamente pero que sin embargo no agotan nunca la realidad. Dichas construcciones conceptuales van arrastrando ideas, las cuales son objetivas, no subjetivas. Por ejemplo la idea de mesa: la mesa no puede reducirse a un plano conceptual como pueda serlo la carpintería en la que quede definida como un mueble con cuatro patas (¿y si tiene tres?, ¿y si en vez de ser cuadrada es redonda?).

Los conceptos que se van formando en los respectivos campos y que permiten un rigor profesional, no nos permiten salirnos del propio campo. Por ejemplo, el concepto de 0, de clase vacía, no puede explicarse dentro del campo de las matemáticas sino que el propio campo de las matemáticas va arrastrando una serie de ideas mucho más generales e imprecisas que los conceptos. Otro ejemplo sería la idea de punto. Euclides lo define como aquello que carece de partes, es decir, no es extenso, es a-dimensional. Pero entonces, ¿Cómo se integra el punto en la línea, en la recta, en el plano o en el poliedro?
La filosofía como reflexión de segundo grado no es una parte más del mundo pero tampoco la totalización, puesto que el todo no puede ser infinito ya que entonces no sería nada. El propio universo tiene que ser finito como bien afirma la teoría de la relatividad: si la distancia (D) aumenta al infinito entonces la fuerza (F) disminuye a 0 provocando la ausencia de gravedad. Dicha idea no surgió de la nada, sino que Aristóteles ya había concebido al universo como finito debido a que si fuese infinito seria infinita la distancia entre dos puntos negando las relaciones y el propio universo.

Con esto quiero decir que: una vez que las ciencias positivas se constituyen y establecen sus “cierres categoriales”, es ridículo seguir manteniendo la “libertad de conciencia”, posible ante un dogma teológico, pero ridícula ante un teorema científico.

Proponemos como caso práctico de la crítica filosófica a la actual teoría del Big Bang. Esta teoría no puede entenderse al margen de la teología puesto que fue el Cristianismo el que introdujo la idea de creación de la nada ya que para los griegos la materia era eterna. El mundo como producto de Dios es una cosa muy difícil de comprender pero revolucionó todo el panorama filosófico y de la cosmogonía.
Esta Idea fuerza del creacionismo continuó hasta nuestra actualidad aunque claro está con diversas modulaciones. Por ejemplo, Kant entendía a Dios como el relojero que ajustaba las leyes del universo frente a los materialistas que presuponían la eternidad de la materia aunque esta naturalmente tendría como fin la muerte térmica del universo.
Como todo el mundo recuerda, hacia la segunda década del siglo XX Habel descubrió la famosa teoría de la expansión del universo y Einstein introdujo su famosa constante para imposibilitar las degeneraciones de las demás constantes del universo al expandirse este ya que el mundo de hoy sería mucho más extenso que el de hace 50.000 años.
Dicha constante tuvo sus fallos y por ello Hoyle tuvo que introducir una teoría secularizada: la teoría de la creación continúa de materia. Según esta teoría se crearía la masa de un átomo de hidrógeno por cada litro cada 5 x 〖10〗^11 , es decir, cada 500.000.000 de años.
Al poco tiempo, a un clérigo, el abad Lamaître, se le ocurrió la idea de rebobinar la expansión de universo hasta retrotraernos a un átomo primitivo creado por Dios. Dicha teoría fue bendecida por Pio XII y posteriormente fue evolucionando hasta que los opositores a dicha teoría la llamasen <la gran exposición>, la teoría del Big Bang.
Ante esta teoría los profesores de filosofía tiene el papel de hacerles ver a los alumnos la secularización de la <vieja fe> en la <nueva fe> e irse revolviendo ante cada parte que quiera monopolizar al todo. Enseñar que cada cual no puede decir lo que le dé la gana porque las creencias al igual que las opiniones son sometidas inmediatamente a una crítica trituradora. Recordar que los campos conceptuales poseen una sintaxis, unas reglas ante las cuales, volvemos a repetir, no cabe una libertad de conciencia, y que estos campos, aunque no agotan la realidad, es necesario tenerlos en cuenta, no puede ejercitarse una crítica desde la ignorancia.

En cuanto al fundamentalismo político, hoy debemos recordar a nuestros alumnos que la democracia es el espejismo más ilusionante de nuestro tiempo, entre otras cosas, porque ella gestiona el monopolio de las restantes ilusiones. Ahora bien, el talón de Aquiles de toda democracia es aparentemente inconfesable: la democracia no puede resolver problemas aunque hayamos y sigamos educándonos en la Idea contraria; la democracia disuelve y resuelve todos los problemas.
Esta idea es de hecho y de derecho absolutamente falsa puesto que su estrategia principal es siempre la misma: pactar políticamente con aquellos problemas que no pueden resolverse legalmente.
Así, las democracias pactan con todo tiempo de formas de comportamiento delictivo; desde las mafias hasta el terrorismo.
Ocurre sin embargo que los problemas no se resuelven, se transforman y la democracia presenta a dicha transformación como una solución pero, realmente, es simplemente un distanciamiento en el tiempo. También debemos recordar que hay problemas que la democracia no puede ni tan siquiera transformar. Uno de estos problemas es el nacionalismo junto a su pariente cercano, el terrorismo. Nacionalismo y terrorismo son los problemas más graves a los que se enfrentan las democracias europeas y lo son porque resultan insolubles en los pactos democráticos.
Un Estado es, entre otras muchas cosas, un proyecto común, solidario, colectivo, frente a terceros. Pero los Estados de hoy ya no son comunes, sino partitivos, gremiales, sectoriales. Hoy los Estados democráticos son territorios emulsionados por insolidarios proyectos comunes, ajenos a los propios Estados.
El estado posmoderno, lejos de ser un Estado eutáxico es distáxico, y en él proliferan órdenes gremiales que socaban el poder normativo y político del todo.
La política, es decir, la organización de la libertad, está hoy intervenida por realidades insolubles en formatos democráticos: el nacionalismo no admite soluciones pacíficas. Dicho de otro modo: el nacionalismo, al igual que el terrorismo, no admiten soluciones democráticas. Las democracias posmodernas no pueden resolver dichos problemas y ofrecen al respecto formas consensuadas para aplazar tal conflicto basadas en el maquillaje del diálogo y en los disfraces de una paz perpetua.
Que la democracia no ofrezca soluciones no significa que la realidad se paralice pues los problemas que la paz no resuelve, los resuelve la guerra.
La realidad nunca falta a ninguna cita y con frecuencia suele triturar a quién no es compatible con ella. En este punto: si una democracia no sirve para que un Estado sobreviva, entonces, no sirve para nada.
Cuando la democracia se utiliza para destruir la eutaxia del Estado ya no cabe hablar de libertad, ni de miembros, ni de sociedad política, ni siquiera en última instancia cabe hablar de democracia. En vez de esto, debemos hablar de estupidez.
La realidad a la cual hoy nos enfrentamos ya no es soluble en un formato democrático. La democracia no es el fin de la historia pero si el nacionalismo es el fin de la democracia. Europa hoy no ofrece a China ninguna razón convincente para que el Imperio que se avecina, el Imperio Chino, tenga una cita con la democracia.
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Los siguientes usuarios han agradecido: elías

la finalidad de la filosofía en el bachillerato español 10 Nov 2017 00:55 #41799

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darkos escribió:
Para comenzar podemos señalar que toda sociedad que haya superado el estado de salvajismo, estará dotada de una concepción del mundo, de una filosofía en sentido lato: la cosmovisión hindú, azteca, inuit…

¿Estado de salvajismo? :S

Comprendo lo que quieres decir. Y según la RAE estaríamos en la acepción nº5 del término "salvaje". Pero teniendo en cuenta que las sociedades industrializadas se han comportado en no pocas ocasiones con arreglo a las acepciones 6, 7 y 8 del adjetivo "salvaje", yo me reservo ese calificativo para los comportamientos altamente reprobables (sobre todo históricos; es decir, a partir de la aparición de la escritura) al margen de qué cultura y época se trate. Eso sí: si hablamos de un pasado muy remoto, siempre hay que tener en cuenta las circunstancias y prejuicios de la época.

No tengo tan claro que las sociedades no industrializadas no tengan una visión del cosmos. Otra cosa bien distinta es que no la dejen por escrito. Para para tener una visión del cosmos no hay más que levantar la cabeza en una noche cualquiera y mirar. Eso hicieron nuestros antepasados cuando todavía no tenían instrumentos de observación. Por ejemplo, Claudio Plotomeo I en el siglo II d.C. Y antiguamente se veía mucho a simple vista, puesto que las capas altas de la atmósfera no estaban tan contaminadas como hoy en día. E igualmente, como las sociedades no industrializadas de la actualidad (las pocas que quedan) suelen vivir alejadas de la contaminación lumínica, ven a simple vista mucho más de lo que vemos en una gran ciudad. Cuesta creer que no alzan la vista y le echan un poco de imaginación al asunto. Eso va con la condición humana.

Saludos :)
David Feltrer Bailén Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Graduado en Filosofía (UNED - febrero de 2016)
Estudiante del Máster en Filosofía Teórica y Práctica (UNED)
Estudiante del Grado en Geografía e Historia (UNED)
Última Edición: 10 Nov 2017 01:05 por Conrado.
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la finalidad de la filosofía en el bachillerato español 10 Nov 2017 09:56 #41800

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Dices, Darkos: “ La tesis que estamos intentando sostener aquí es que el papel que tiene la filosofía en el bachillerato es análogo al papel que tiene la filosofía en la nación política, es decir, en una sociedad civilizada, no salvaje ni selvática en la que no hay filosofía como es natural: el hombre Neanderthal no filosofaba, bastante tenía con estar ahí viendo donde había una bellota o un carnero para comérselo.”


Bueno, como bien sabrás el profesor Gustavo Bueno, y en lo relativo al concepto de Nación, hablaba de géneros y especies. Creo recordar que existían tres géneros, a saber, el biológico, el étnico y el político. El concepto de Nación histórica sería una especie encuadrada dentro del género étnico. Así por ejemplo el concepto de España como Nación histórica arrancaría con los Reyes Católicos y el concepto de España como nación política se aplicaría a la España que arranca con las Cortes de Cádiz (fin del antiguo régimen). Obviamente para el profesor Gustavo Bueno Cataluña no sería ni una nación histórica ni una nación política. Simplemente habría que encuadrarla dentro de la categoría de nación étnica pero no dentro de la especie nación histórica.

Y lo digo porque se da a entender, o al menos así lo entiendo yo, que el concepto de nación política es sinónimo de una sociedad civilizada. Es decir, la Grecia Clásica no sería, y según la tesis de Gustavo Bueno, ni una nación histórica ni una nación política pero si sería una sociedad civilizada.

Un saludo
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la finalidad de la filosofía en el bachillerato español 10 Nov 2017 11:53 #41801

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Buenos días Conrado. Encantado de leerte.
Quería proponerte una apreciación en el uso que señalas de mi exposición sobre el término <salvajismo>. Dicha término no es utilizado según las acepciones que les otorga la RAE sino como una teoría filosófica (al igual que tampoco es lo mismo el concepto de Imperio (concepto político) que la Idea de imperio (filosofía)).
Me gustaría aclararte el sentido de su uso (la explicación, al no ser un concepto, necesariamente será más larga que una definición, debido como sabes, a la imprecisión de las ideas frente a los conceptos).

siguiendo los parámetros expuestos en mi anterior intervención, convendremos que la filosofía,- de forma general y rápida-, no es un saber más (saberes de primer grado) sino que justamente el objeto de la filosofía lo constituyen los saberes en marcha (técnicas, tecnologías...) y por tanto la filosofía no es la madre de las ciencias ya que necesita a estas para poder llevar a cabo las reflexiones de las que surgen los distintos mapa-mundi. En este sentido, podemos decir que la reflexión filosófica parte del teorema y no de la ignorancia: un niño, aunque fisiológicamente este completo, es puro vacio. Platón ya no advirtió que nadie entrase a la Academia sino sabía geometría (es decir, un saber de primer grado del cual puedan proceder problemas, como procedieron con la crisis de los inconmensurables). En este sentido, no podemos hablar de filosofía hasta el surgimiento de la geometría, siendo la etapa presocrática , una etapa de trituración metafísica que proporcionó el surgimiento de la filosofía en sentido estricto con Platón, sobre todo con su principio de symploke.
Por tanto la filosofía podemos definrla como un conocimiento cultural propio de la civilización y crítico.
Aquí me gustaría matizar lo que quiero expresar en la idea de civilización:
Por civilización podemos comprender una visión atributiva de la realidad social en la que las distintas sociedades que antes se encontraban situadas distributivamente, comienzan a establecer esquemas de transitividad que nos permiten obtener una visión atributiva de la realidad social. ç
Dicha definición nos obliga por tanto a diferenciar a estas sociedades de las llamas sociedades "barbara" y, dicha dicotomía reflejará el paso de los saberes acríticos, propios de las sociedades barbaras, a los saberes críticos de las sociedades civilizadas.
Siguiendo a Gustavo Bueno en su obra symploké de 1991, podemos considerar a las sociedades barbaras como sociedades aisladas, cerradas, que no mantienen relaciones de transitividad entre ellas,frente al cosmopolitismo de las culturas civilizadas. las relaciones asimétricas como la dominación, el pillaje y la esclavitud, son propias de dichas sociedades bárbaras. Por el contrario, las relaciones simétricas y transitivas son propias de la civilización. La pluralidad de ciudades (la civilización) implica la necesidad de nuevos mapas del mundo y en ellas se encuentra al menos el embrión de las ciencias; aritmética y la geometría.
dicho de otro modo: la idea de cultura bárbara podemos definirla como inserta dentro de la Filosofía del Espíritu hegeliana, en tanto que representante de la historia natural del hombre (antropología). Por el contrario, la Filosofía de la Historia hegeliana, representa a las culturas civilizadas, constituidas a partir de las Estados.
Las sociedades barbaras se nos presentan pues entretejidas por formas de conocimiento situadas en un tiempo mítico, originario, a-histórico. Dichas formas podemos clasificarlas en 4 tipos: Mito / Magia / Religión /técnica.
Frente a esto, debemos recordar que la historia de la razón ha sido un proceso de criba y anamorfosis en el que se han destruido culturas enteras. Nada ha sido valdío pues nuestro saber actual conserva las huellas filogenéticas, religiosas y relatos de todo cuanto ha sido superado.
Señalar la totalidad del proceso, desborda las expectativas de esta respuesta y por tanto me limitaré a señalar lo que tradicionalmente se ha entendido como puntos calientes de la evolución del conocimiento, de sus fase bárbara a su estrato civilizado.
Los tipos de conocimiento consideradoscomo específicamente civilizados son aquellos cuya información se transmite generacionalmente de forma selectiva, sistematizada y organizada de acuerdo a determinados criterios de racionalidad. Dichos conocimientos están representados históricamente por las ciencias y por las filosofías. Dichas formas de saber, criban los conocimientos pre-científicos, bárbaros produciendo una metamorfosis cultural en la que los mitos se fragmenta, las religiones se transforman en teologías...
En las colonias del Asia MEnos y las itálicas de la Magna Grecia, se abrió paso una nueva forma de conciencia crítica, un segundo sentido del término filosofía (ya no filosofía en sentido lado, es decir como una cosmovisión precientífica) que aquí denominaremos como <metafísica presocrática> y cuyo inicio podemos datar en los modelos naturalistas como el poema fenicio <Sanchunjaton> y sobre todo con los primeros geómetras, los que orginaron la <metafísica presocrática>, los cuales trituraron el delirio mitológico de las sociedades bárbaras. Dicha <metafísica presocrática> llevó a cabo la desmitificación de la fase secundaria de las religiones (antropomorfas) y las explicaciones comienzan a basarse no ya en elementos culturales sino en elementos impersonales (tierra, agua, aire, apeiron, átomos..) que hacen ahora las funciones reservadas antaño a los dioses.
La filosofía pretende instaurar un marco de racionalidad universal que desborde las características culturales de cada pueblo. Por ello solo pudo surgir al tiempo y como reflexión, con la pimera ciencia abstracta (impersonal) y racional de nuestro recorrido histórico: la geometría. Esta proporcionó un nuevo cánon de racionalidad que permitió la distinción entre doxa (opinión no fundamentada) y la episteme (discurso fundamentado). Ante esta primaria distinción, podemos decir que ya "no todas las opiniones valen lo mismo".
El naturalismo jonio consistió pues en la trituración sistemática de los mitos de cada pueblo. Dicha transición (hasta la llegada de la filosofía en sentido estricto, la filosofía Académica iniciada con Platón y su descubrimiento de los inconmensurables) conllevó la reorganización de los saberes anteriores mediante la sistematización, simplificación, negación y crítica de los mitos, magia, religion y de las técnicas. Así pues en dicha transición podemos señalar 4 momentos calientes: 1) sustitución de los mitos por ideologías, 2) transformación de las religiones en teologías (culmen con Aristóteles), 3) transformación de los saberes mágicos en pseudociencias y 4) transformación de las técnicas en tecnologías.

Con respecto a "para para tener una visión del cosmos no hay más que levantar la cabeza en una noche cualquiera y mirar.". Te voy a proponer una pregunta ¿Basta mirar un caracol o una flor (pura sensibilidad) para comprender como funciona un molusco o la transmisión del polen? la interpretación del mundo no es una interpretación sensible (eso justamente nos conduciría al estado de barbarie) sino que la interpretación de nuestro mundo es una interpretación conceptual (nuestro mundo está creado operativamente por sectores, regiones, ciencias, que lo construyen). Como digo en mi anterior mensaje: "una vez que las ciencias positivas se constituyen y establecen sus “cierres categoriales”, es ridículo seguir manteniendo la “libertad de conciencia”, posible ante un dogma teológico, pero ridícula ante un teorema científico.". Nuestro mundo-entorno, es un mundo-entorno conceptualizado por las diferentes ciencias. La mirada al mundo no puede ser ya hoy una mirada ingenua, pues cada campo, cada ciencia, posee una sintaxis interna que aunque no agota el campo hay que tenerla en cuenta ya que la libertad de conciencia no podemos utilizarla ante las ciencias positivas.
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la finalidad de la filosofía en el bachillerato español 10 Nov 2017 12:57 #41804

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Buenos días Elías. Creo que justamente tú apreciación queda perfectamente justificada con los dos siguientes párrafos:

"la reflexión filosófica tiene como origen lo que antaño se llamó la <edad de la razón>. Las preguntas infantiles no pueden considerarse como filosóficas, ya que la filosofía como dijimos parte del teorema y no de la ignorancia. Un niño aunque fisiológicamente esté completo, es puro vacio. Ni siquiera el Dios de la teología puede crear a un individuo de cincuenta años, precisamente porque este tiene cincuenta años tras de sí y si no, no es nada."

pero sobre todo esta:

"El bachillerato podemos entenderlo como un microcosmos de la Nación política e histórica sin la cual no hay filosofía ya que cada nación tiene una historia y sin esta tampoco hay filosofía. La historia es totalmente fundamental."

sino hay historia, tampoco hay filosofía. Si no hay ciencias tampoco hay filosofía. La filosofía solo se da en sociedades civilizadas, es decir, sociedades abiertas a la civilización (civitas).
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la finalidad de la filosofía en el bachillerato español 10 Nov 2017 13:24 #41805

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Ah, perdona, Darkos, es que entonces te había entendido mal. Por supuesto que no es posible el desarrollo de la filosofía si no es dentro de una determinada y concreta civilización pero había entendido que si una sociedad no poseía filosofía entonces no podía ser considerada como civilizada. Lo digo porque dijiste “en una sociedad civilizada, no salvaje ni selvática en la que no hay filosofía como es natural: el hombre Neanderthal no filosofaba, bastante tenía con estar ahí viendo donde había una bellota o un carnero para comérselo.” y ello me llevó a pensar que identificabas la existencia de una sociedad civilizada con la existencia necesaria de la filosofía.

Un saludo
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