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TEMA: Zubiri: existencialismo y Dios (y II)

Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 21 Jun 2014 13:08 #23825

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Vamos a aclarar , yo no desprecio los argumentos de Elias, ni de nadie, pero creo van mal encaminados...y lo que quiero decir es que todas las interpretaciones existencialistas y teológicas del ser , ser en si.....no son mas que expresiones psicológicas de interpretaciones del yo...todo es emocional y en cierta medida místico, para mí la filosofía avanzada es rigurosa y por ello como quieran interpretarlo es " científica" y todos los argumentos que expresáis, y por supuesto el existencialismo y Zubiri, están muy superados, pueden ser muy bien explicados e incluso su "universo" de explicación ser hasta bello, y estético, pero no es científico...sólo quería decir eso..lo demás es Hª de las religiones, interpretaciones de la misma, filosofia de la religión, como algo académico, pero nada mas....saludos cordiales
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 21 Jun 2014 15:04 #23826

  • pulpo
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Esto es una explicación válida que se agradece
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 23 Jun 2014 09:30 #23840

  • elías
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Albert 1899, ¿tú conoces la obra y los fundamentos de Zubiri? Y lo digo porque Zubiri considera que hay que partir de lo dado. Es más, crítica la escolástica porque considera que no es pura filosofía sino onto-teología. Pero incluso crítica a la neo-escolástica, en la cual también se formó, por considerar que no es que sea una filosofía poco avanzada sino que es una filosofía que no está a la altura de los tiempos. Considera que Dios, en filosofía, jamás puede ser el punto de salida sino, y a lo sumo, el punto de llegada.
Además Zubiri critica fuertemente tanto el realismo ingenuo (cosa en sí) como el idealismo ingenuo (cosa en mi) entre otras cuestiones porque considera que la realidad no es una zona de cosas sino una formalidad.
Yo no digo que tu crítica sea desacertada sino que no sé quién es ese Zubiri del que estás hablando.
A mi no se me ocurría descalificar a un filósofo porque fuera ateo. Lo que sí que criticaría es si su filosofía partiese de esa creencia. Y para eso, y como es obligado, tendría que conocer la obra de dicho filósofo. Insisto, en filosofía, el teísmo o el ateísmo no son puntos de partida sino de llegada.
Por cierto, da la sensación de que aquí los únicos que hacen una filosofía rigurosa y seria son aquellos que defienden la filosofía del lenguaje o el empirismo lógico.

Pues bien, lamento ser yo el que te diga que el empirismo lógico está más que refutado. Y además lo está de la peor de las maneras, es decir, desde sus propios postulados.El empirismo lógico defiende la tesis de que un (“enunciado es cognitivamente significativo sólo si posee un método de verificación empírica o es analítico”. Ahora bien, este enunciado encerrado entre comillas no sería según el propio criterio contenido en él un enunciado cognitivamente significativo, dado que ni puede ser verificado empíricamente (pues no se presta a comprobación experimental), ni es analítico (puesto que no se trata de un enunciado propio del razonamiento matemático).”
Es decir, la tesis o fundamento que sostiene al empirismo lógico no puede ser verificado empíricamente y como tampoco es analítico pues entonces dicha tesis o fundamento no posee sentido alguno.
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 23 Jun 2014 17:08 #23870

  • albert1899
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Hola Elias
Primero disculpa, no quería ofender a nadie
Seguro tu conoces mejor a Zubiri y lo tienes muy bien estudiado..yo sólo he leído referencias de él y resúmenes, no estoy en esa asignatura....
Zubiri como tanto otros parte de una cierta objetividad o antiescolástica y luego acaba en ella, he asistido a conferencias sobre Lopez Aranguren que lo conocía muy , charla dadas por su hijo y siempre es lo mismo acaba en un finalismo teológico.
Me recuerda salvando la distancia cultural e intelectual a Tomas de Aquino un gran intelectual con razonamientos primorosos pero que termina siempre en la teología de los evangelios que son sus cinco vías....

No estoy de acuerdo con la crítica al empirismo lógico, porque el postulado que dices que nace su concepción e contradictorio, es como decía el gran Wittgenstein errores del lenguaje, a veces rizamos el rizo de las cosas y caemos en contradicción aparente ,pero no cambia el concepto, también pasaba lo mismo con la teoría de los tipos de Russell que le volvía loco en sus Principia Matemática, de la lógica...bueno también el positivismo con su principio de falsabilidad de Popper contradecía su postulado principal de inicio, pero creo son juegos del leguaje, forma de rizar el rizo de las cosas, como las paradojas de las matemáticas pero no cambia el concepto!!!
Gracias por tu extensa explicación y tu dominio , seguro que sacarás una excelente nota en Filosofía de la religión---saludos cordiales
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 24 Jun 2014 08:46 #23879

  • elías
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¡Hola Albert 1899!

No, por favor, no tienes de qué disculparte.

Perdona, ¿estás diciendo que los hijos de López Aranguren dicen que su padre decía que Zubiri acabó en la escolástica? De ser así, yo que tú la próxima vez les pediría el libro de familia a esos presuntos hijos de Aranguren.

Zubiri precisamente critica las cinco vías de Tomás de Aquino. Pero no porque, y como tú muy mal dices, termine siempre en la teología de los evangelios. La critica porque precisamente parte de teorías metafísicas y no parte de lo dado. Parte de unas ciertas teorías metafísicas como la de la causalidad o la del movimiento. Y así por ejemplo, y asumiendo la crítica de Hume (en cuanto a los contenidos), Zubiri considera que la causalidad no está dada en ningún acto de aprehensión y por tanto no puede servir como fundamento último y radical de dicha vía.

¡Ah, bueno, pues entonces no pasa nada si todos son juegos del lenguaje! La religión tiene su propio lenguaje como la ciencia tendrá el suyo como la filosofía tendrá el suyo. Cada uno tendrá su propio campo de aplicación, su ámbito y su propia función. Lo que no es de recibo, y aquí estaremos los dos de acuerdo, es que cada uno se salga de su ámbito y de su propia función. Y esta crítica es precisamente la que Zubiri asume.

Para mi hay una cosa que es bastante importante de matizar. Hay que distinguir entre el Dios de las religiones y el Dios de los filósofos. Es decir, desde la filosofía se puede hablar de Dios y no por ello se deja de hacer buena filosofía. Pero ese Dios de los filósofos tiene que ser el punto de llegada y no el de partida. El fundamento último tiene que ser algo a lo que se llegue y no algo de lo que se parta.
Igualmente acepto que desde la filosofía se llegue a la Nada. Eso sí, lo que no acepto es que se parta de ella.
La filosofía, la buena filosofía, como la buena ciencia tienen que ser compatible con el teísmo, con el ateísmo y con el agnosticismo. Y cualquier filosofía como cualquier ciencia que no acepte esta posibilidad es una mala filosofía y una mala ciencia. Es que lo contrario sería empezar la casa por el tejado.

Un Cordial Saludo
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 24 Jun 2014 09:44 #23881

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Libro de familia y ADN
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 24 Jun 2014 13:59 #23887

  • albert1899
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Bueno vamos a ver, estuve en una charla de uno de los hijos de JL Lopez Aranguren, sobre la semblanza de vida y obra de su padre y salió el tema de Zubiri por su influencia...no digo que terminó en la escolástica....si no que terminó en lo divino y de modo teológico.
Es verdad Elias, que es distinto el Dios de los filósofos que el de la religión...pero el primero cuando se va al "ente" al concepto del ser, se termina en n Spinoza y por tanto una forma de panteísmo.
Con todos mis respeto y nadie racionalmente me ha demostrado de lo contrario el tema de Dios, esta mal planteado no es verdadero ni falso , no es verificable, por tanto es un absurdo su planteamiento no tiene sentido!!!ya que no lo podemos verificar como verdad de razón (analítica) ni verdad de hecho ( empíricamente)---

Respecto a los juegos del lenguaje son paradojas...pero con la diferencia que la ciencia, la física, la medicina , la biología avanzan, porque como decía Popper un gran filósofo de la ciencia sabemos lo que no es...pero las demás ramas y la filosofía si sigue con su solipsismo o su psicologismo del yo, será pura especulación, metafísica y masturbaciones de la mente...
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 26 Jun 2014 16:27 #23932

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No he leído, Elías, la trilogía de Zubiri a que te refieres, Inteligencia sentiente; mis lecturas directas de Zubiri son "Naturaleza, Historia, Dios" y "Cinco lecciones de filosofía". O sea, en lo que hace la primera obra, la etapa inicial de Zubiri, la fenomenológica-existencialista. En la asignatura de Historia de la Filosofía española hay un capítulo dedicado a Zubiri y ése es el conocimiento que tengo de su época más avanzada; compré una edición resumida de la trilogía, que tengo pendiente de leer algún día, pues la trilogía entera exige más tiempo del que, por el momento, estoy en condiciones de dedicar a este filósofo. En todo caso, creo que es suficiente con centrarnos en los dos capítulos de "Naturaleza, Historia, Dios" que han dado origen a este hilo y al otro sobre Zubiri y el problema de Dios, para mantener un debate bastante riguroso sobre este asunto.

Aclarado este punto, y entrando en cuestión, creo que mi posición es, precisamente, la misma que tú imputas a Zubiri: hay que huir tanto de un realismo ingenuo como de un idealismo ingenuo. Ya he afirmado mi creencia de que hay una realidad ahí fuera, que resiste al sujeto del conocimiento; por tanto, nada de idealismo ingenuo. Pero aparte de esos dos extremos, hay diferentes posiciones gnoseológicas posibles. Me parece que la más aceptada hoy en día, y a la que yo por mi parte estoy dispuesto a mostrar adhesión, es que no es un idealismo ingenuo partir de una precomprensión lingüística del mundo que filtra, condiciona y hasta hace posible el acto de la percepción; porque eso no significa necesariamente que todo sea precomprensión lingüísitca y que ésta cree un objeto que no existiría sin dicha precomprensión.

¿Es eso, como tú lo llamas, una "teoría metafísica"? Eso depende bastante de cómo definamos la metafísica en el siglo XXI. Bajo cierta óptica, sí hay una metafísica en esa doctrina de la precomprensión lingüística del mundo. Pero es que no puede haber física sin metafísica; volveré más adelante sobre este asunto. En todo caso, también es metafísica tu afirmación de que "En cualquier acto de aprehensión, ni está dado que haya una cosa en sí que está más allá o por debajo (sub-jectum) de lo dado en la propia aprehensión (realismo ingenuo) ni está dado que haya un sujeto que haya puesto a priori unas determinadas categorías" además de un tanto problemática, pues si niegas que haya cosa en sí y niegas que haya sujeto no sé en qué pudiera consistir un acto de aprehensión, quiénes serían los actores de ese acto de aprehensión sensible. Y si lo que quieres decir es que no hay cosa en sí, pero sí sujeto, aunque ese sujeto no "pone a priori determinadas categorías", es decir, un sujeto "en bruto", como una tabla rasa antes de la percepción, sin condicionantes ni precomprensiones anteriores a la percepción, te adentras en el territorio de un sujeto un tanto rarefacto y fantasmal, hueco, apenas, y perdona si la comparación no es apropiada, mera afección insustancial (no-sustancia) de un ser que yo llamaría spinoziano. Y eso es también una concepción altamente metafísica.

Pero creo que tanto tú al interpretar mis afirmaciones, como ahora yo al interpretar las tuyas, estamos esquematizando demasiado la doctrina del otro, de forma que aparezcan las divergencias más allá de lo que realmente subyace en los planteamientos de ambos. Porque me achacas adherirme a una "dualidad sujeto empírico-sujeto puro" cuando expresamente aludí a que hay una simultaneidad entre sensación e intelección en el acto de aprehensión (aunque con una prioridad lógica, que no cronológica, de la formalidad de la intelección) y tú, por otro lado, admites que "esos contenidos [en la percepción de un árbol] quedan de una manera determinada a la que llamaremos formalidad". Puedo reconocerte que mi exposición presenta una dualidad lógica, pero no una dualidad ontológica.

Tampoco estoy de acuerdo con tu afirmación de que el único sujeto dado en cualquier acto de aprehensión es el sujeto empírico, el de carne y hueso, y es de este sujeto desde el que debemos de partir. El sujeto "de carne y hueso" no tiene capacidad de aprehensión (en el sentido de aprehensión humana, no meramente animal) si no está conformado culturalmente. Por lo tanto habría que partir de un sujeto conformado culturalmente (o simbólica o lingüísticamente). No me considero especialmente afecto al existencialismo, aunque sí he procurado tomar importantes conceptos que, en cuanto herramientas de la especulación filosófica, me resultan sumamente útiles, siempre que no sean tomados acríticamente. El sujeto individualista de Sartre o Camus, por ejemplo, presenta interesantes aspectos, pero carece de perfiles intersubjetivos lo que lo hace especialmente pobre para los análisis de orden moral o político.

En cuanto a Zubiri ante el problema de Dios, si has seguido mis diferentes hilos de esta asignatura de Filosofía de la Religión, habrás podido ver que mi presentación de Zubiri engarza con diferentes intentos de "prueba" de la existencia de Dios y, en particular de los fracasos tanto de las vías tomistas como de la prueba ontológica y, aún más, del acceso a Dios mediante la intuición mística. De hecho he recalcado que Zubiri rechaza expresamente esta última posibilidad de forma contundente. Por lo tanto, en mi opinión, no hay en el problema de Dios en Zubiri un iter que conduzca desde un punto de partida x a otro punto de llegada que sea Dios. Yo creo que en Zubiri Dios está siempre presente y sólo a efectos expositivos se produce una narración que lleva a Dios; a efectos narrativos, digo, que no deductivos ni inductivos. Si se me permite usar la expresión de Dostoyevski "si Dios no existe todo está permitido" aplicándola a un contexto diferente a aquél en que la usó el escritor ruso y de donde la tomó Kolakovski, un contexto epistemológico: "si Dios no existe, todo está permitido en la naturaleza". De ahí que tenga que haber una "congenereidad" entre mundo y pensamiento: pensamiento y mundo son congéneres, por eso el mundo tiene un orden comprensible por el intelecto humano. La propia posibilidad de postular la existencia de Dios, como hace Zubiri, exige esa congenereidad.

En otro momento entraré en los comentarios hechos por Albert1899 y sus correlativas respuestas por Elías.
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Última Edición: 26 Jun 2014 16:34 por Nolano.
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 27 Jun 2014 09:59 #23943

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Nolano, intentaré, aunque no sé si lo conseguiré, establecer cuáles son la diferencias entre lo que tú defiendes y la concepción de Zubiri. Pero no para defender una frente a la otra sino simplemente para establecer las diferencias.

Dices: “Aclarado este punto, y entrando en cuestión, creo que mi posición es, precisamente, la misma que tú imputas a Zubiri: hay que huir tanto de un realismo ingenuo como de un idealismo ingenuo. Ya he afirmado mi creencia de que hay una realidad ahí fuera, que resiste al sujeto del conocimiento; por tanto, nada de idealismo ingenuo. Pero aparte de esos dos extremos, hay diferentes posiciones gnoseológicas posibles. Me parece que la más aceptada hoy en día, y a la que yo por mi parte estoy dispuesto a mostrar adhesión, es que no es un idealismo ingenuo partir de una precomprensión lingüística del mundo que filtra, condiciona y hasta hace posible el acto de la percepción; porque eso no significa necesariamente que todo sea precomprensión lingüísitca y que ésta cree un objeto que no existiría sin dicha precomprensión.”

Zubiri no parte de la creencia de que hay una realidad ahí fuera. Pero no porque no puede ser verdad sino por su estatuto de creencia. Él considera que hay que partir de lo dado en el acto de aprehensión. Y en cualquier acto de aprehensión no está dado ese mundo en sí. Lo que resiste al sujeto del conocimiento no es la existencia de una realidad en sí (extramental) sino de la realidad entendida como una formalidad (de suyo). Cuando nosotros vemos eso que llamamos árbol considera que en ese acto de aprehensión está dado no sólo lo que denomina contenidos ( color, forma, etc..) sino la formalidad, es decir, la forma en que quedan esos contenidos. Y esa formalidad es algo “físico” y no intencional. Esos contenidos quedan como de la cosa ( de suyo o en propio) pero en la aprehensión misma. Cuestión aparte es si eso que queda en propio o de suyo en la aprehensión también lo es más allá de la aprehensión. Esto último sería obra de la razón.
El considera que toda la filosofía, y de una u otra forma, ha incurrido en un dualismo. El dualismo entre el sentir y el inteligir que las ha considerado como dos facultades cuando en realidad, y si de facultades ha de hablarse, sólo existiría una: la inteligencia sentiente. Y ello se debe a que no se ha tematizado la diferencia entre sentir e inteligir. El sentir sería una aprehensión en impresión. Y la realidad no sería en primer término un juzgar o un concebir sino una aprehensión de realidad (entendida como formalidad). Pero como la realidad ( como formalidad) está dada en impresión ( es física y no intencional) y el sentir es la aprehensión en impresión pues solo cabe hablar de inteligencia sentiente.
Zubiri no considera que eso que has dicho de “Me parece que la más aceptada hoy en día, y a la que yo por mi parte estoy dispuesto a mostrar adhesión, es que no es un idealismo ingenuo partir de una precomprensión lingüística del mundo que filtra, condiciona y hasta hace posible el acto de la percepción…” sea falso sino que no es suficientemente radical.
Como he dicho Zubiri considera que un acto de aprehensión hay que distinguir, analítica pero no realmente, entre unos contenidos y una formalidad. En lo que hace a los contenidos tu crítica es totalmente pertinente pero no en lo tocante a la formalidad. Los contenidos son algo mediado pero no la aprehensión de realidad (como formalidad). Efectivamente, esa precomprensión lingüística hace posible el acto de percepción. Pero no lo constituye en su totalidad. Sólo en lo tocante a los contenidos.


Dices: “Tampoco estoy de acuerdo con tu afirmación de que el único sujeto dado en cualquier acto de aprehensión es el sujeto empírico, el de carne y hueso, y es de este sujeto desde el que debemos de partir. El sujeto "de carne y hueso" no tiene capacidad de aprehensión (en el sentido de aprehensión humana, no meramente animal) si no está conformado culturalmente. Por lo tanto habría que partir de un sujeto conformado culturalmente (o simbólica o lingüísticamente). No me considero especialmente afecto al existencialismo, aunque sí he procurado tomar importantes conceptos que, en cuanto herramientas de la especulación filosófica, me resultan sumamente útiles, siempre que no sean tomados acríticamente. El sujeto individualista de Sartre o Camus, por ejemplo, presenta interesantes aspectos, pero carece de perfiles intersubjetivos lo que lo hace especialmente pobre para los análisis de orden moral o político.”

Sí, claro, el sujeto “de carne y hueso” es un sujeto cultural e histórico. De hecho Zubiri distinguía en el hombre tres dimensiones: individual, social e histórica. Y de ese sujeto sí se puede y se debe de partir pero no de un presunto sujeto puro. A diferencia de Heidegger para Zubiri el hombre no es un ser arrojado sino religado a lo real (concepto de religación). Y Sartre, incurriendo en el culturalismo, considera que la libertad es algo que reposa sobre sí mismo. Es decir, sustantiva o entifica la libertad. Pero la libertad no es algo sustantivo sino la cualidad de unos determinados actos. Sartre disocia al hombre en una presunta naturaleza humana y en un presunto ente (el esencial) llamado libertad.


Dices: “En todo caso, también es metafísica tu afirmación de que "En cualquier acto de aprehensión, ni está dado que haya una cosa en sí que está más allá o por debajo (sub-jectum) de lo dado en la propia aprehensión (realismo ingenuo) ni está dado que haya un sujeto que haya puesto a priori unas determinadas categorías" además de un tanto problemática, pues si niegas que haya cosa en sí y niegas que haya sujeto no sé en qué pudiera consistir un acto de aprehensión, quiénes serían los actores de ese acto de aprehensión sensible”

Es que en un acto de aprehensión no está dado que haya cosas en sí. Es que en un acto de aprehensión no está dado que lo que sustenta a lo puramente fenoménico sea la existencia de un sub-jectum o de una realidad en sí. Y por tanto, esta afirmación no es una teoría metafísica sino la constatación de un hecho. Pero es que también es un hecho que en un acto de aprehensión no está dado un sujeto puro que es el que posibilita dicho acto de aprehensión. Esto último es una teoría metafísica que podrá ser o no verdad pero de la cual no se puede partir porque no es un hecho dado en aprehensión.
Supongamos que nosotros vemos eso que llamamos árbol. Pues en ese acto me está presente la cosa como un de suyo y yo como un de suyo. Es decir, en el acto de aprehensión me está presente ese árbol como algo que no está constituido por el sujeto ni por el acto de aprehensión sino que formalmente es de suyo y yo que tampoco estoy constituido ni por la cosa ni por el acto de aprehensión sino que formalmente soy de suyo. Es decir, están presentes dos realidades como autónomas en el acto de aprehensión. Ahora bien, si después y mediante la razón llegamos a que esa autonomía está o no fundamentada en una independencia o que es el sujeto el que constituye a la cosa es cuestión diferente. Y esto último ya serían teorías metafísicas.
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Zubiri: existencialismo y Dios (y II) 29 Jun 2014 20:12 #24031

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No sé, Albert1899, si, cuando hablas de “masturbaciones” mentales, te refieres a mí. Basta un recorrido por mis numerosas intervenciones en el foro para poder ver que, por un lado, siempre me he mostrado bastante afecto a la filosofía analítica y, por otro, que no ha habido mayor crítico que yo con la palabrería huera e insustancial con que algunos intentan disimular lo raquítico de sus conceptos. Por lo tanto, no me siento identificado de ninguna manera con esa crítica que realizas.

Si no te refieres a mí, sino a Zubiri, creo que tu crítica es bastante inapropiada. En “Naturaleza, Historia, Dios”, por ejemplo, el pensador vasco incluye un capítulo denominado “La idea de naturaleza: la nueva Física” en la que explica, desde un punto de vista filosófico, las consecuencias que los descubrimientos de la mecánica cuántica podían tener sobre la imagen del mundo provista por la Filosofía, a la luz de los estudios de Física que entonces (1934) realizaba Zubiri en Alemania. Así pues, nada más alejado del pensamiento de Zubiri que rechazar los descubrimientos de la ciencia y recluirse en las nebulosas de una metafísica desligada del conocimiento científico.

Lo que ocurre es que, si queremos asignar algún papel a la Filosofía en el vasto territorio del conocimiento humano, no podemos reducir nuestro discurso a lo que es falsable. Ciertamente no tenemos por qué adjudicar papel alguno a la Filosofía o a la Metafísica, pero si no lo hacemos creo que andaremos un poco perdidos. Incluso creo que los principios metafísicos pueden quedar velados e inconscientes en el más riguroso de los científicos positivistas, pero siempre están ahí, subyacentes. Quizá por ello el positivismo más descarnado no ha podido culminar con éxito su proyecto de Filosofía de la Ciencia y no resulta hoy admitido, creo, por ningún filósofo de la ciencia prestigioso, al menos en su formulación más genuina y prístina.

Todo discurso científico tiene, pues, una “metafísica” subyacente. Y quiero que se entienda aquí metafísica no en el sentido de postulación de entes trascendentales que dan sentido a las cosas, sino esquemas de precomprensión que dan sentido al discurso científico.

Y eso viene ocurriendo no sólo en la denostada ciencia medieval, sino también en la prestigiosa “ciencia moderna”. No se suele, por ejemplo, hacer hincapié en que Copérnico, cuando en su De revolutionibus orbium coelestium presenta el famoso dibujo del universo con el Sol en el centro:


acompaña dicho dibujo con las siguientes palabras: “En el verdadero centro de todo se halla el Sol. ¿Quién, pues, pondría esta lámpara en este hermosísimo templo en otro sitio mejor que donde pueda iluminar todas las cosas a la vez? No en vano unos lo llaman lucernaria del mundo, otros mente, otros rector. Hermes Trimegisto lo llama Dios visible...” ¿Qué pinta aquí Hermes Trimegisto y este encendido y místico canto de culto solar? No ha sido suficientemente tenida en cuenta la influencia que en la Revolución Científica tuvo la recepción de los textos grecolatinos y gnósticos-herméticos con la importancia que en ellos tenía el culto solar (lo que queda recogido incluso en la muchísimo más tardía “Ciudad del Sol” de Campanella).

Y, cuando Einstein pronunció su famosa frase “Dios no juega a los dados”, en su controversia con Bohr, estaba henchido de no menos mística que Copérnico, lo que le llevaba a sostener, contra toda evidencia, que el mundo no podía ser indeterminado y que, si así nos lo parecía, era porque tenía que haber variables ocultas, porque el universo se le presentaba a Einstein perfectamente predeterminado por Dios.

En cierto modo, lo que conocemos desde Kuhn como “paradigmas científicos” no son sino metafísicas o precomprensiones del mundo en las que incardinamos nuestra actividad científica, que no puede colgar del vacío, sino de unas ideas preconcebidas. Hasta alguien tan poco sospechoso como Quine distingue entre ideas nucleares o centrales (que difícilmente nos vemos dispuestos a revisar, pase lo que pase) e ideas periféricas, que podemos cambiar mediante el conocido sistema de prueba y error experimental, o falsación científica.

Así que, después de todo, aún tenemos campo para la Filosofía, a pesar de las ciencias; o mejor: gracias a las ciencias. Y, de hecho, me parece que la Filosofía analítica presenta las perspectivas más prometedoras, siempre que no la identifiquemos (porque no hay por qué identificarla) con el positivismo lógico. El mayor problema filosófico que plantea, por ejemplo, la mecánica cuántica, es muy parecido al que plantea la moderna neurociencia. Mientras los descubrimientos de ésta y de aquélla no concuerden con lo que podemos llamar física popular o psicología popular, la mecánica cuántica y la neurociencia estarán incómodas: sentirán que algo les falla si no pueden explicar sus proposiciones e hipótesis en la forma en que la gente común entiende el mundo. O la mecánica cuántica acaba por derrumbar el núcleo central de nuestras ideas dando lugar a un nuevo paradigma, o la mecánica cuántica seguirá configurando una muy deficiente explicación del mundo. Que un físico pueda predecir el momento de un electrón o que un neurocirujano pueda alterar mediante manipulación física ciertas actividades cerebrales del paciente puede ayudar a hacer el mundo más cómodo; pero eso es muy, muy diferente a dar una explicación del mundo. No soy un gran conocedor de la Física, pero tengo el libro de Tipler y Mosca, al que Conrado se refirió en otro hilo, y veo allí muchas ecuaciones que cualquier persona puede memorizar y, mediante ellas, realizar ciertas predicciones (si las demás circunstancias permanecen iguales o controladas lo que, en realidad, sólo ocurre en el laboratorio, aunque no en la “vida libre”), pero no veo ninguna explicación del mundo, de la causalidad, de la libertad, de la necesidad, de lo posible, conceptos que, sin embargo, suelen ser los que utilizo realmente para moverme en el mundo, como creo que hacemos todos, incluso los científicos cuando abandonan su laboratorio.

No creo que haya que confundir constatar las limitaciones del conocimiento científico para explicar el mundo con un rechazo de la ciencia y refugiarse en la trascendencia de corte escolástico. Son cosas muy distintas. Y lo que está claro es que la Filosofía debe estar atenta a los continuos descubrimientos de las ciencias físicas, biológicas y neurológicas, lo que no significa que no siga habiendo un núcleo metafísico que también es digno de estudio y, naturalmente, de crítica.
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