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TEMA: Bienhalladxs!!

Bienhalladxs!! 03 Nov 2017 01:20 #41755

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Alma escribió:
Me has pillado, del lenguaje políticamente incorrecto no se libra NI DIOS :)

Que en terminología gadameriana vendría a ser algo así: "de los prejuicios de la tradición no se libra NI DIOS". :lol: :side:

Eso no obsta para que une salte en rebeldía. Lo peor, sin duda, es el conformismo y el pasar por el aro de las modas postmodernas (actitud alfombril). Creo que Heidegger lo denominaría "llevar una vida inauténtica". :lol:
David Feltrer Bailén Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Graduado en Filosofía (UNED - febrero de 2016)
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Última Edición: 03 Nov 2017 01:24 por Conrado.
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Bienhalladxs!! 03 Nov 2017 09:33 #41756

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En dicho artículo se dice: “No hay nada inherentemente femenino en una grúa, ni masculino en un botón. Aun así, decimos que en español grúa es femenino y botón es masculino. En realidad, cuando se trata de objetos, nada impediría que hablásemos de que las palabras tienen género A y B, en lugar de hablar de masculino y femenino. Pero cuando hablamos de personas, la cosa se complica. Es cierto que el género gramatical no tiene necesariamente por qué coincidir con el género social. Pedro puede ser una víctima y Mari Carmen un portento. Pero, en general y en la mayor parte de los casos, el género gramatical coincide con el género social y a los hombres se les denomina en masculino y a las mujeres en femenino. Sustantivos, adjetivos, pronombres: las frases están llenas de palabras que cuando van aplicadas a las personas exigen que nos decantemos entre masculino y femenino. Resulta complicado (por no decir imposible) expresarse en español sorteando los huecos de género que la gramática nos obliga a rellenar. ¿Y qué escapatoria tienen quienes no se identifican ni como hombre ni como mujer?”.

En primer lugar decir que está por demostrar que el género sea una pura construcción social. Y lo digo porque aquí se dice: “Es cierto que el género gramatical no tiene necesariamente por qué coincidir con el género social”. Es decir, se da a entender que el género es una mera construcción al margen de toda constitución biológica. Yo personalmente considero que el género está “construido” socialmente pero desde una determinada constitución biológica que no puede ser obviada. Por tanto, estoy en contra de todas aquellos reduccionismos que consideran que el género ser reduce a puro naturalismo o a mera construcción social.

En dicho artículo se dice: “En los últimos años se ha popularizado la propuesta de utilizar la forma en -E (todes, elle, nosotres, tú misme) como género neutro en español. La propuesta es que este tercer género sirva para denominar a las personas de género no binario (personas que no son hombre ni mujer) y ya de paso ejerza además de neutro genérico (la función que tradicionalmente ha asumido el masculino, como cuando decimos "nosotros" para referirnos a un grupo mixto).”

Lo que ocurre es que se va a utilizar un género gramatical neutro para expresar un género social no neutro (en el ser humano, o mejor dicho, a nivel individual, no existe una neutralidad de género). Es decir, si lo que se pretende con el lenguaje es describir una determinada realidad no creo que la neutralidad gramatical sirva para describir algo que en sí mismo, y constitutivamente, no puede ser neutro.

Desde mi punto de visa hay algo que debe ser resaltado. Se podría pensar, y con razón, que el género gramatical no sirve para describir adecuadamente los diferentes géneros sociales y que precisamente la utilización de un género neutro es la mejor fórmula para tratar de describir los diferentes géneros sociales. Pero, y sobre todo, que detrás de la utilización de ese género neutro lo único que se esconde es la voluntad de atenerse únicamente a la realidad sin esconder ningún tipo de pre-supuesto ideológico. Y esto último es con lo que no estoy de acuerdo. Por supuesto que en la utilización del género neutro existe ya una determinada concepción en torno al ser humano. ¿Y cuál es esa concepción? pues determinadas teorías de género. Concretamente aquellas que considera que los individuos nacen si género alguno (no tienen en cuenta la constitución biológica) y que todo género es una mera construcción social. Así como antes se consideraba que el género era algo puramente biológico (y se dejaba al margen cualquier posible construcción social) y que con el lenguaje lo único que se trataba era el describir dicha realidad ahora se considera justamente lo contrario, a saber, que el género es únicamente una construcción social (marginando lo biológico) y que el lenguaje tiene que describir o atenerse a esa nueva realidad.

Efectivamente, el género gramatical ( masculino y femenino) no es capaz de describir adecuadamente determinadas realidades como es el caso que nos ocupa ( género social). Ahora bien, la cuestión es si el género neutro describirá mejor o no dichos géneros sociales. Personalmente creo que no. Y así lo creo porque precisamente el género neutro no distingue entre los diferentes géneros o no describe a los diferentes géneros que era precisamente de lo que se trataba. Es decir, si bajo el género neutro están todos los géneros pues en realidad tampoco nos dice nada en relación a los géneros individuales. Pero es más, así como una persona, y con razón, puede considerar que el género masculino y el femenino no describe su verdadera realidad de género otra persona puede considerar que un género neutro tampoco describe su verdadera realidad masculina o femenina.

Ahora bien, si lo que se está diciendo es que se utilice conjuntamente el género masculino, el género femenino y el género neutro, independientemente de las complicaciones prácticas, y al margen de cualquier concepción en torno al género, pues en principio y por principio no tendría nada a lo que oponerme.
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Bienhalladxs!! 03 Nov 2017 19:11 #41760

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elías escribió:
En primer lugar decir que está por demostrar que el género sea una pura construcción social.

Pues me temo que lo es y que está sobradamente demostrado. Los antropólogos han aportado la tira de estudios al respecto. Los que hemos cursado Antropología Social sabemos que así figura en el manual de Kottak. No lo tengo delante ahora mismo. Pero no sólo en ése sino en otros libros figura así. Me temo que eso es antropología social y cultural básica.

El sexo es biológico; el género es cultural. :S

De todos modos no puedo evitar un cierto grado de escepticismo. Tal vez debido a prejuicios cristianos.

Ya buscaré las fuentes y citaré cuando esté en casa con algo más de tiempo.
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Última Edición: 03 Nov 2017 19:13 por Conrado.
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Bienhalladxs!! 03 Nov 2017 20:35 #41761

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Dices, Conrado: “Pues me temo que lo es y que está sobradamente demostrado. Los antropólogos han aportado la tira de estudios al respecto. Los que hemos cursado Antropología Social sabemos que así figura en el manual de Kottak. No lo tengo delante ahora mismo. Pero no sólo en ése sino en otros libros figura así. Me temo que eso es antropología social y cultural básica. El sexo es biológico; el género es cultural.”

Cuando dices demostrar estás hablando de demostraciones científicas o nos estás diciendo que existen argumentos para defender tal postura. Porque yo, que no he cursado Antropología Social, aunque he leído sobre la misma ( no hace falta estar matriculado para leer sobre una determinada materia ni para saber más sobre la misma) sé perfectamente que existen tales razones pero es que existen otros antropólogos sociales que no están plenamente de acuerdo con ellos aunque no aparezcan en tu manual de Kottak . Salvo que tu manual haya zanjado ya la cuestión Pero insisto, lo que no está tan claro, por mucho que aparezca en tu manual es que en la identidad de genero no deba tenerse en cuenta las relaciones entre los factores culturales y la constitución biológica del individuo ( principalmente genes y hormonas).

A continuación te dejo el siguiente artículo.

Los Güevedoces, las niñas que se transforman en hombres


En esta entrada voy a tratar el caso de lo que popularmente se llama güevedoces en República Dominicana y que se corresponde con una enfermedad genética autosómica recesiva, el déficit de 5⍺-reductasa. Se trata de personas del sexo masculino (XY) que presentan en la infancia unos genitales ambiguos por lo que a muchas de ellas se les asigna el sexo femenino. En la pubertad, sin embargo, se produce una masculinización acompañada en la mayoría de los casos de un cambio en el rol de género de mujer a hombre. Como “experimento natural” es realmente interesante. Voy a describir el cuadro clínico y luego hablaremos del cambio de género.

El déficit de 5⍺-reductasa es un tipo de pseudohermafroditismo masculino hereditario que se describió por primera vez en la República Dominicana en los años 70 del siglo pasado por el grupo de Julianne Imperato-McGinley. La 5⍺-reductasa es una enzima necesaria para el paso de testosterona a dihidrotestosterona (ver Fig. 1) y la dihidrotestosterona es necesaria para la masculinización de los genitales externos. Vamos a ver las características físicas antes y después de la pubertad.

Apariencia antes de la pubertad.

En los niños afectados las anomalías se limitan a los genitales externos y la apariencia global es de un fenotipo femenino. Hay un pequeño pene similar a un clítoris, un escroto bífido y un seno urogenital abierto en el perineo. En el seno urogenital hay dos orificios: la uretra en la parte anterior y un saco vaginal cerrado. La uretra está localizada en la base del pene. Los testículos suelen estar en el canal inguinal o en los pliegues labio-escrotales. Las estructuras internas derivadas del conducto de Wolf son normales: epidídimo, conducto deferente y vesículas seminales. No hay estructuras derivadas del conducto de Muller (dos tercios superiores de la vagina, útero, trompas de Falopio). En la Figura 2 vemos a un chico a los 12 años.


Apariencia después de la pubertad.

En la pubertad se produce una virilización de los chicos afectados con aparición de voz grave, aumento de masa muscular y considerable aumento de los genitales externos. El pene crece, el escroto se hace rugoso e hiperpigmentado y los testículos descienden y aumentan de tamaño. Ninguno de los sujetos muestra desarrollo de las mamas y tienen erecciones y pueden eyacular. Pueden penetrar en las relaciones sexuales pero debido a la posición de la uretra no pueden inseminar. Tienen poca o ninguna barba y ninguno tiene acné. La próstata es más pequeña de lo normal. La orientación sexual es ginefílica, hacia las mujeres, y la identidad sexual es en la mayoría masculina, como ahora veremos. En la Figura 3 vemos al mismo chico anterior a los 19 años.

La explicación de estos cambios es que la diferenciación de los genitales externos masculinos se debe a la acción de tres hormonas: testosterona, dihidrotestosterona y la hormona antimülleriana. La hormona antimülleriana es la que impide que se forman las estructuras femeninas derivadas del conducto de Müller, útero y trompas. La testosterona es la que convierte el conducto de Wolf en epidídimo, conducto deferente y vesículas seminales. La dihidrotestosterona se forma principalmente en las propias células diana, induce la formación de la uretra y la próstata. De ahí la apariencia femenina en la infancia y el fenotipo referido. En la pubertad el aumento de testosterona da lugar a todos los cambios descritos (masa muscular, voz, crecimiento del pene, etc). La pregunta es ¿por qué los cambios genitales se deben a testosterona en la pubertad y a dihidrotestosterona en el útero? Una explicación es que la afinidad de los receptores de los tejidos de los genitales externos puede cambiar con la edad de manera que la dihidrotestosterona tendría una mayor afinidad por estos receptores en el útero y la testosterona en la pubertad. Hay hallazgos de que la formación de dihidrotestosterona en recién nacidos es muy alta y luego decrece con la edad. De igual manera, el crecimiento de la próstata, el pelo corporal y el acné parece que se deben a la dihidrotestosterona. La espermatogénesis es normal lo que sugiere que ésta se debe a la testosterona, así como las erecciones y eyaculaciones; de hecho, la administración de dihidrotestosterona da lugar a disminución de libido y disfunción eréctil. En la Fig 4 vemos los niveles de testosterona a lo largo de la vida del hombre con los tres picos en edad fetal, al nacimiento y en la pubertad.


Antes de continuar, un apunte sobre los dos tipos de efectos conductuales de las hormonas en humanos. Phoenix y cols. diferencian entre efectos organizadores y efectos activadores. Los efectos organizadores se ejercen por las hormonas en un determinado momento del desarrollo y parece que tienen un efecto permanente en la función y conducta, estos efectos persisten aunque la hormona ya no esté presente, se supone que han ocurrido cambios en el desarrollo anatómico del cerebro o en sus circuitos. Los efectos activadores son los que se ejercen en el momento y requieren la presencia de la hormona. Esta diferenciación conceptual es interesante pero hay que precisar que existe solapamiento entre los dos tipos de efectos.


Cambio de rol de género

El cambio de rol de género de mujer a hombre es una característica frecuente de dos tipos de pseudohermafroditismo masculino, el que nos ocupa y otro del que no voy a hablar que es el déficit de la 17 beta-hidroxisteroide deshidrogenasa. Ambas son enfermedades autosómicas recesivas con muchas cosas en común. Por lo que respecta a los güevedoces, en el primer artículo publicado, de 19 niños que habían sido criados como niñas 18 cambiaron a rol masculino en la pubertad. El mismo fenómeno se ha descrito en otros lugares del mundo donde se ha ido encontrando la enfermedad. Mendonca y cols. encuentran que de 16 pacientes 3 permanecieron con un rol de mujer y 12 cambiaron a rol masculino y uno había sido criado como chico desde el principio. Redondeando se puede decir que dos tercios de los sujetos cambian de rol femenino a masculino. En el déficit de 17 beta-hidroxisteroide deshidrogenasa el porcentaje es algo menor, el 50%. Realmente, un hecho notable la aparente facilidad con la que se produce este cambio.

Como curiosidad, puede tener interés que la primera descripción histórica de un cambio de género, la de Herculine Barbin en el siglo XIX, fue debida probablemente a un déficit de 5⍺-reductasa, con las precauciones necesarias al hacer estos diagnósticos retrospectivos. Esta mujer es la primera persona que tuvo un cambio legal de sexo y su fenotipo, incluidos los hallazgos de la autopsia (se suicidó) es compatible con el diagnóstico.

Hay que precisar que no hay estudios prospectivos por lo que no se puede tener certeza absoluta de que la identidad sexual previa era sin ninguna duda femenina. Algunos de los pacientes han manifestado que tenían inseguridades respecto a su género y algunos de ellos eran muy masculinos en intereses. Se podría decir que no es un cambio de identidad de género sino una resolución de una confusión de género con un cambio de rol del sexo de crianza al sexo genético, gonadal y endocrino. Aunque esto fuera cierto, indicaría que los efectos de los andrógenos sobre la identidad de género ocurrirían ya en el periodo prenatal o neonatal y no en la pubertad. En cualquier caso, cuestiona el rol de la socialización como determinante del rol de género.


También hay que señalar que por muy interesantes que sean estos dos tipos de pseudohermafroditismo masculino para entender la relación entre la identidad de género y las hormonas es muy improbable que alteraciones hormonales sean la causa de la conducta transexual en general. Meyer y cos.estudiaron 60 transexuales de hombre a mujer y 30 de mujer a hombre y sólo dos individuos (de mujer a hombre precisamente) tenían un trastorno endocrino. Meyer-Balhburg argumenta que los trastornos de identidad de género en en el pseudohermafroditismo masculino son diferentes de los trastornos de identidad de género en sujetos que no tienen un estado intersexual en el sentido de que en estos últimos el cambio de rol de género es más fácil. Por ello, estudios en estos caos es poco probable que puedan aportar conocimiento para el transexualismo como tal, cuya etiología no se cree que esté relacionada con la esfera hormonal.

Conclusiones

Aunque son muchas las concusiones que podríamos sacar de estos casos yo señalaría dos que me parecen interesantes. La primera es que es muy difícil ignorar el efecto de los andrógenos en el rol de género y en la identidad de género masculina. Al mismo tiempo, está claro que los andrógenos no son el único factor determinante de estos procesos ya que algunos individuos con estas mutaciones conservan su rol femenino. Esto significa que otros factores sociales, psicológicos y biológicos además de las hormonas modulan la conducta sexual humana. Pero creo que experimentos como éste, o como los que vimos en el caso de Reimer y la extrofia vesical, indican claramente que es erróneo decir que el género es sólo una construcción social y negar los factores biológicos.

La segunda conclusión tiene que ver con el determinismo de la infancia, esa idea de que las experiencias tempranas de la infancia determina nuestra personalidad de adulto. Este mito de la infancia tiene muchas variantes como la del periodo 0-3 años, la creencia de que hay que estimular a los niños en esta edad porque es cuando se forman las sinapsis cerebrales para toda la vida. En programas de este tipo se invirtieron (y se invierten todavía) millones en USA, por ejemplo. Aquí vemos chicos socializados como niñas no ya en los tres primeros años sino hasta la adolescencia que cambian de rol de mujer a hombre. Creo que ejemplos como este desacreditan estos mitos deterministas infantiles.
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Bienhalladxs!! 03 Nov 2017 20:51 #41762

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Dices, Conrado:“Pero no sólo en ése sino en otros libros figura así. Me temo que eso es antropología social y cultural básica.”

Bueno, pues entonces supongo que en ese artículo no existe encerrada nada de antropología social ni cultural básica porque en tu manual y en otros libros figura que la identidad de género es puramente cultural, y por tanto, ya no cabe defender que factores biológicos, junto con los culturales, puedan conformar dicha identidad de genero.
Es curioso que yo que no cursé dicha asignatura de antropología social y cultural sepa de la existencia de razones y de autores que defienden que la identidad de genero es meramente cultural como de la existencia de razones y de autores que defienden que en la identidad de género hay que tener en cuenta los factores biológicos, y que la cuestión aún no esté zanjada, mientras que tú que la has cursado ( y seguro que con buena nota) desconozcas las razones y a los autores que defiendas esta última postura y que des por zanjada la cuestión. En fin, francamente interesante e ilustrativo.
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Bienhalladxs!! 03 Nov 2017 21:10 #41763

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Sigues por ahí,compañera María Jesús? Pues a esto lleva saludar en este foro :)
Última Edición: 03 Nov 2017 21:10 por Alma.
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Bienhalladxs!! 04 Nov 2017 01:04 #41764

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elías escribió:
Es curioso que yo que no cursé dicha asignatura de antropología social y cultural sepa de la existencia de razones y de autores que defienden que la identidad de genero es meramente cultural como de la existencia de razones y de autores que defienden que en la identidad de género hay que tener en cuenta los factores biológicos, y que la cuestión aún no esté zanjada,

Sin apoyo bibliográfico de ningún tipo me temo que no se puede esgrimir ningún tipo de conocimiento. Al menos, no en la universidad.

Me sorprende que un hombre por lo general culto, como es tu caso, no supiese que los antropólogos distinguen entre género y sexo y que -esgrimen- el primero es un constructo cultural, mientras que el segundo es de carácter biológico (hay quien incluso ha negado lo segundo, ya lo citaré también1). Yo esto, que de momento lo digo de memoria, lo estudié en Antropología social y cultural. Pero, como digo, ya citaré alguna fuente (ando un poco liado ahora mismo).

elías escribió:
mientras que tú que la has cursado ( y seguro que con buena nota) desconozcas las razones y a los autores que defiendas esta última postura y que des por zanjada la cuestión.

¿Cómo que no? Ya te he dicho lo que se dice desde la antropología. En cuanto tengo un momento citaré algo textual. Ahora mismo tengo a la vista el Marvin Harris, que para mí resulta infinitamente mejor libro de introducción a la antropología que el Kottak.

En cuanto a lo de zanjado, es que parece que los antropólogos han efectuado un mogollón de estudios de campo antes de llegar ninguna conclusión. Aun así a mí no me corresponde decir si el asunto está zanjado o no. Pero lo que sí parece estar bastante claro es que no todas las sociedades del mundo entienden de igual modo la cuestión del género. No se puede, por tanto, dar una respuesta homogénea ni etnocéntrica a esta cuestión. Mucho me temo que eso de que "los niños tiene pene y las niñas vagina", que no hace mucho anunciaban algunos sectores teológico-conservadores, es sólo una obviedad biológico-sexual. Pero si habamos de género, la cosa ya cambia un "poco". Pero eso díselo a un espíritu monoteísta. :whistle:

Notas:

1. Esto está en unos de los libros de la colección "¡Vaya timo!". Creo que en el del postmodernismo. Mañana me lo miro. Porque recuerdo perfectamente un caso paradigmático que acabó en suicidio de un niño al que educaron como niña esgrimiento que eso del sexo no tenía nada que ver. Prometido que lo busco. B)
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Última Edición: 04 Nov 2017 01:13 por Conrado.
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Bienhalladxs!! 04 Nov 2017 12:33 #41765

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Dices, Conrado: “Sin apoyo bibliográfico de ningún tipo me temo que no se puede esgrimir ningún tipo de conocimiento. Al menos, no en la universidad.”

Créeme, no ha sido por casualidad que intencionadamente no haya citado al autor del texto como tampoco ha sido por casualidad que haya hablado de razones y de autores, y que haya situado en primer lugar a las razones y no a los autores, como no ha sido por casualidad que haya dejado claro que no estoy, ni he estado y posiblemente no me matricule en Filosofía. Créeme, no suelo dar puntada sin hilo.

Dices, Conrado: “Me sorprende que un hombre por lo general culto, como es tu caso, no supiese que los antropólogos distinguen entre género y sexo y que -esgrimen- el primero es un constructo cultural, mientras que el segundo es de carácter biológico (hay quien incluso ha negado lo segundo, ya lo citaré también1). Yo esto, que de momento lo digo de memoria, lo estudié en Antropología social y cultural. Pero, como digo, ya citaré alguna fuente (ando un poco liado ahora mismo).”

Verás, un hombre por lo general culto sabe que todos los autores distinguen entre sexo y género. Lo que ya está en discusión, y parece ser que eso es lo que no aceptas, es que mientras unos consideran que el género se explica únicamente desde la cultura otros consideran que en la construcción del género hay que tener en cuenta, aparte de factores culturales, factores biológicos.

Dices, Conrado: “¿Cómo que no? Ya te he dicho lo que se dice desde la antropología. En cuanto tengo un momento citaré algo textual. Ahora mismo tengo a la vista el Marvin Harris, que para mí resulta infinitamente mejor libro de introducción a la antropología que el Kottak.”

Con mucha asiduidad, demasiada diría yo, sueles conducirte de la misma forma, a saber, apelando a un sujeto inexistente que casualmente acaba dándote razón. ¿Pero cómo que “ya te he dicho lo que se dice desde la antropología? ¿Pero quién diantres es esa Antropología?
Supongo que lo que nos quieres decir es que existen antropólogos que defienden la tesis de que el género es una construcción puramente cultural. Sí, claro, eso ya lo sabemos todos. Así que no hace falta que me cites a ningún autor que defienda que el genero se puede explicar únicamente desde la cultura porque eso ya lo sabemos todos.

Verás, Conrado, aquí no está en discusión que pocos o muchos, que lo mismo me da, de los antropólogos defiendan una tesis culturalista en torno al genero como el de si existen o no teorías dentro de la antropología que defienden que el género se reduce a pura biología o que el género es una “construcción” donde priman tanto aspectos culturales como biológicos independientemente de la preponderancia que cada autor le dé a cada uno de los momentos o factores.

Dices, Conrado: “Pero eso díselo a un espíritu monoteísta.”

Nuevamente vuelves con lo mismo. Lo digo para que después no digas que soy yo el que habla continuamente de Dios o de monoteísmo. Verás, Conrado, esto no tiene nada que ver con el monoteísmo.

Pero bueno, hablemos un poco en torno a dicha cuestión. Es curioso como personas como tú, y siempre que un autor, un pensador o un científico profesa determinadas creencias es puesto en duda sistemáticamente o es sospechoso de algo. Podría resumirse de la siguiente forma: “ Sí, claro, que va a defender esa persona si es creyente o abraza el monoteísmo”.

Ahora bien, por qué nos citas a Marvn Harris. Es que acaso su ateísmo no se expresa en el materialismo cultural que defiende. Es que acaso su consideración de que la investigación antropológica debe partir de las condiciones materiales no está mediada por su ateísmo. Y qué pasa ahora, que él no es sospechoso de nada. Al parecer, y cuando hablas de Marvin Harris, eres capaz de distinguir entre sus creencias, porque el ateísmo es una creencia, y las razones que da para defender unas determinadas tesis.

Al parecer el que una persona diga que en la construcción del género también ejerce cierta influencia lo biológico ya lo convierte a uno en monoteísta. En fin, vaya uno a saber el porqué. Como si un ateo no pudiese defender que en la construcción del genero tiene influencia lo biológico. En fin, me parece muy bien que defiendas la filosofía de la sospecha, entre otras razones porque parte de razón tienen aunque es francamente sospechoso que los tres sean los únicos que han alcanzado la verdad, pero puestos a sospechar, deberías algún día sospechar de ti mismo.


PD: Para mi los títulos de las obras filosóficas o de pensamiento tienen su importancia. Jamás me compraría un libro que llevase por título: " La religión, vaya timo" " El ateísmo, vaya timo" o " El marxismo, vaya timo".Pero bueno, cada uno es libre de comprar lo que desee y de formarse como desee. De hecho yo he decidido formarme filosóficamente, y siguiendo un determinado criterio, desde hace ya muchísimos años sin matricularme en facultad alguna.
Última Edición: 04 Nov 2017 12:34 por elías.
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Bienhalladxs!! 04 Nov 2017 22:32 #41767

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Buenas noches. Cursé en su momento la asignatura de antropología filosófica y puedo dar alguna que otra referencia de autores y manuales por si os resulta útil en vuestra discusión. El libro básico de la asignatura (el Kottak, para los amigos) no diferencia de modo irreconciliable sexo/género. De hecho en la página 237 se cita un fragmento de Friedl para mostrar que la biología es una base "amplia sobre la cual pueden construirse varias estructuras".

El género es una construcción cultural (Conrado dixit) y a la vez posee una base biológica, por más que esta sea muy amplia (Elías dixit). Parece que Conrado habla de la construcción cultural del género y Elías de la relación sexo/género en dicha construcción. Disociar por completo sexo/genero es una postura dentro de la antropología, pero no es comúnmente aceptada. De hecho, en uno de los textos de lectura obligatoria de la asignatura, Verena Stolcke, gran defensora de la separación radical entre ambos conceptos deja entrever al final del artículo (es una revisión de "¿Es el sexo para el género como la raza para la etnicidad?" que quizá a la luz de los avances científicos en el ámbito de la fecundación artificial, ella misma esté equivocada. En todo caso, no creo que mantener que existe una relación entre la base biológica humana y la cultura tenga nada que ver con las creencias e increencias de cada cual. En antropología filosófica, sin ir más lejos, el profesor J. San Martín que mantiene el emergentismo, defiende la íntima relación entre biología y cultura. Con respecto al Harris, el profesor de la asignatura comentó en clase alguna vez que resulta excesivamente determinista al explicar los cambios culturales y que tuviéramos cuidado con aceptar acríticamente su obra.

El libro de Javier Andrade sobre el timo de la posmodernidad al que se refiere Elías me lo compré hace años con mucha ilusión y por desgracia al finalizarlo, pensé que la mitad de los argumentos que aparecen en él son endebles y cargados de un espíritu ilustrado decimonónico (hablar de la belleza o el arte como algo objetivo o considerar que las personas religiosas niegan el big bang o la teoría de la evolución me resulta un tanto pueril). Lo considero, con todos mis respetos al trabajo de otros, una obra muy poco académica y con lagunas importantes aunque entiendo que se trata de libros divulgativos para el público en general.

Solo me queda agradeceros vuestras intervenciones que siempre resultan muy interesantes.

Saludos.
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Bienhalladxs!! 05 Nov 2017 00:04 #41768

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A mi este tema del sexo y el género me convierte en un depredador de lo que se pierden los defensores del género. En busca del sexo perdido. Romántico, nietzsheano, seguramente no comulgatorio con la ideología dominante. Me da igual. Santo Tomás, Nietzsche y a mi la legión. B)
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