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TEMA: Teoría de roles y hermenéutica reducidas a la TDR

Re: Teoría de roles y hermenéutica reducidas a la TDR 08 Mar 2014 20:22 #20587

  • Nolano
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Tasia escribió:
lo que Nussbaum rechaza de modo más enérgico es que podamos interpretar el comportamiento humano en clave de "transacciones" (en el amor, la sexualidad, etc).
El aceptar o disentir de esta interpretación del comportamiento humano creo que depende mucho de lo que entendamos por “transacción”. El diccionario nos ofrece varias alternativas bastante diferentes cuando define “transacción”: Trato, convenio, negocio. Por ejemplo, y sin salir de “trato”, acción y efecto de tratar, tenemos que “tratar” tanto puede ser comunicar, relacionarse con un individuo como tener relaciones amorosas, por lo que difícilmente podemos eludir concluir que el “comportamiento humano” es “trato” y, por tanto, “transacción”.

No veo forma de concluir que el comportamiento humano no es un trato, convenio o negocio (DRAE: Ocupación, quehacer o trabajo) mantenido con los otros, con los demás. Como decía Zubiri, de quien me ocupé no hace mucho en otro hilo de Filosofía de la Religión, el hombre no es nada sin el mundo, es decir, las cosas y los demás. Este mundo es el que constituye la existencia del hombre. El autismo de la hermenéutica no creo que conduzca a ningún sitio. En ese trato o transacción con las cosas y con los demás que constituye la actuación del hombre, sería absurdo pretender una vía sólo de ida, pero no de vuelta. Un hombre que sólo se diera a las cosas y a los demás sin recibir nada a cambio se autodestruiría, se disolvería en el mundo y perdería su propio ser.

Otra cosa es que hablemos de la determinación de la función de utilidad y de las predicciones económicas. Es cierto que la ciencia económica, como las ciencias sociales en general, tienen una capacidad predictiva muy limitada. O, por mejor decir, que afronta grandes dificultades para realizar modelos predictivos generales, e incluso parciales con pretensiones de cierto grado de amplitud. Pero creo que hay predicciones bastante plausibles. Si en una estantería de un supermercado se colocan una serie de botellas de aceite totalmente iguales, y a unas les ponemos de precio 6 euros y a otras 7 euros, salvo error por parte del que compra, éste comprará la que cuesta 6 euros y no la que cuesta 7. Esto me parece una cuestión fuera de duda y totalmente predecible. ¿Por qué? Porque eso le permite disponer de 1 euro para gastar en otra cosa y aumentar así su utilidad.

En todo caso, como ocurre con la psicología, la capacidad predictiva de las ciencias sociales es relativamente limitada. Lo que no quiere decir que no haya ciertas posibilidades predictivas. Si no fuera así, ninguna empresa gastaría en publicidad. Ni los partidos políticos gastarían su dinero en campañas electorales dirigidas por "expertos en imagen". Es evidente que el comportamiento humano puede ser “manipulado” mediante ciertas técnicas; y eso implica una cierta capacidad explicativa del comportamiento humano y, por consiguiente, cierta capacidad predictiva del mismo. Con todas las limitaciones que se quiera, pero de forma, a mi entender, innegable.

Sobre la segunda objeción de Nussbaum, ya expliqué en mi mensaje anterior que la decisión no puede ser totalmente racional porque viene sesgada, es decir, desviada por los “sesgos cognitivos”. De hecho la “emoción irracional” o los “sentimientos” a que aludes citando a Nussbaum son importantes factores de sesgo cognitivo. Y no hacen mejorar el resultado final que obtiene el individuo dejándose guiar por ellos, sino que lo empeora en beneficio de los que han despertado y azuzado esos instintos irracionales en beneficio propio. Creo que es un mecanismo publicitario que vemos todos los días en los medios de comunicación, a disposición de empresas anunciantes y políticos. De hecho, la predictibilidad del comportamiento humano y los sesgos cognitivos están en la base de todas las estafas, incluso las más sencillas, como el trile y el timo de la estampita.
Bin ich doch kein Philosophieprofessor, der nöthig hätte, vor dem Unverstande des andern Bücklinge zu machen.
No soy un profesor de Filosofía, que tenga que hacer reverencias ante la necedad de otro (Schopenhauer).


Jesús M. Morote
Ldo. en Filosofía (UNED-2014)
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Última Edición: 08 Mar 2014 20:42 por Nolano.
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Re: Teoría de roles y hermenéutica reducidas a la TDR 10 Mar 2014 17:48 #20600

  • Tasia
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Niego que el amplio e intenso abanico de relaciones personales pueda definirse de modo preciso con los términos "trato", "convenio" o "negocio". Y me parece irónico decir que eso es indicativo de algún tipo de solipsismo. Sostener que para el amor o la amistad las categorías mencionadas se quedan muy cortas y carentes de matices cualitativos no implica negar que estamos ante "relaciones", y por tanto, ante algo que, lejos de ser solipsista, es abierto y circular (recíproco). La hermenéutica ha explicado muy bien esta concepción del mundo como algo relacional. Encuentro que esa acusación genérica a la hermenéutica carece completamente de fundamento y, más bien al contrario, es la hermenéutica la que podría acusar a las filosofías de corte más racionalista de ser solipsistas (como puede verse en la confrontación entre las tesis de Gadamer y las de Habermas).

Con respecto a la capacidad predictiva de los estudios de mercado, no voy a negarla. Pero no pueden tratarse la sexualidad o el amor como si fuesen "mercado", por los motivos que he expuesto en los otros post. E, incluso, se ha de tener cuidado con el tema de las "profecías autocumplidas": si siempre presumen que las mujeres acabaremos comprando productos rosas o productos decorados con colores pastel, las mujeres acabaremos comportándonos de tal modo. De igual manera, una educación utilitarista que sostenga que todos analizamos la vida en términos de coste y beneficio, acabará produciendo individuos que interpretarán la vida exclusivamente en clave de intereses económicos.

Con respecto a la cuestión del sesgo cognitivo de las emociones, y a riesgo de ser pesada con las citas, me remito a Nussbaum. Así aprovecho para difundir su pensamiento. Escribo su defensa del valor cognitivo de las emociones en otro post.
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Re: Teoría de roles y hermenéutica reducidas a la TDR 10 Mar 2014 18:01 #20601

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(Nussbaum, Justicia Poética)

Platón consideraba que los poetas épicos y trágicos cautivan al público presentando a héroes que no son autosuficientes (85), y que por tanto sufren profundamente cuando los ataca la calamidad. Formando vínculos de compasión, inducen al lector a experimentar piedad y miedo por el trance del héroe y por ellos mismos, en la medida en que su vida sea parecida a la del héroe.Platón comprendió que no era sencillo borrar de la tragedia estos elementos emocionales, pues forman parte del género.

Podemos afirmar algo similar de la novela. Las novelas son narraciones acerca de las esperanzas y temores humanos. El interés que ofrecen es inseparable de la preocupación compasiva de los lectores por hombres y mujeres similares a ellos, y por los conflictos y reveses que los acucian. (86)

Frente a esta importancia dada a las emociones, el utilitarismo de Law and Economics, movimiento encabezado por Richard Posner, considera que la personas son maximizadoras de la satisfcción y justifica su propuesta de extender el análisis económico a todos los campos de la vida argumentando que las personas son racionales, no solo cuando hacen transacciones mercantiles, sino también en el matrimonio, el litigio, el delito, etc.

Nussbaum dice que esta tesis lleva implítica la afirmación de que podemos respetar las elecciones de la gente como racionales en el sentido normativo sólo si podemos demostrar que se adecuan al concepto utilitarista de maximización racional y no reflejan la influencia de los factores emocionales. Sin embargo la tesis utilitarista no ofrece una explicación de la relación entre las emociones y las creencias.

Esta denigración de las emociones se encuentra a menudo en el derecho; cuenta Nussbaum una instrucción a un jurado emitida por el estado de California diciendo que no se dejen llevar por el mero sentimiento, la compasión, pa pasión, el prejuicio, o el sentimiento público.(87) En un caso representativo, se informó al jurado que su evaluación de los factores agravantes y atenuantes no debía guiarse por la emoción, por la compasión, la cólera o el odio, porque no es racional tomar una decisión sobre este fundamento; por eso se recomendaba no tener en cuenta la historia personal y el carácter del acusado. (88)

La denigración cognitiva de las emociones se produce mediante tres tesis que Nussbaum refuta:

-Primera tesis de denigración de las emociones: esta tesis alega que las emociones son irracionales, que no participan de la razón. Son impulsos ciegos que no contienen una percepción de su objeto ni descansas sobre creencias. Esta posición no requiere mucha atención porque jamás ha contado con respaldo decidido de ningún filósofo que haya estudiado las emociones y está desacreditada tanto por la psicología cognitiva como por la antropología.

Filósofos tan distintos como Platón, Aristóteles, estoicos, Spinoza y Adam Smith han convenido que es importante distinguir emociones tales como la congoja, el amor, el temor, la piedad, la cólera o la esperanza de impulsos corporales como el hambre y la sed.

La primera razón es que las emociones contienen en sí mismas una dirección hacia un objeto y ese objeto es encarado con una dirección intencional. La cólera, por ejemplo, no es un mero hervor de la sangre, sino que está dirigida contra alguien, una persona que en mi percepción me ha agraviado. El modo en que veo a esa persona es inherente a la naturaleza de mi emoción. El amor, en su sentido relevante, no es ciego: percibe a su objeto como dotado de un aura y una importancia especial. El modo de percibir el objeto es importante para el carácter esencial de la emoción.

La segunda razón es que las emociones están intimamente relacionadas con ciertas creencias sobre su objeto. Para encolerizarme debo creer que he sufrido una injuria a causa del acto intencional de otra persona. Si un aspecto significativo de esa compleja creencia dejara de parecerme cierto, si yo cambiara mi opinión acerca de quién ha causado el daño o sobre su intencionalidad, es posible que mi cólera se atemperase o desapareciese.

Para diferenciar unas emociones de otras no podemos limitarnos a analizar la sensación que provocan, sino que es necesario inspeccionar las creencias que se vinculan con esa experiencia. Hay muchos pensadores que piensan que las creencias son lo más relevante para la emoción. Si logro que alguien crea que B lo ha insultado a sus espaldas, y ese alguien cree que los insultos son un perjuicio importante, eso bastará para enfurecerlo con B. No necesito inflamar su corazón. (95)

Por tanto para analizar las emociones hemos de inspeccionar los juicios y creencias, que pueden ser verdaderos o falsos, apropiados o inapropiados para su objeto, y pueden ser racionales o irracionales. Pero en ningún caso las emociones serán irracionales en el sentido de estar totalmente divorciadas de la cognición y el juicio. En el derecho penal de EEUU, el concepto de provocación razonable, evalúa si la cólera de un acusado ante una situación es razonable, preguntándose cuál sería la reacción de la persona razonable en esa situación. (96) Algunos hechos, como el ataque contra un hijo, provocarían la cólera de una persona razonable. La existencia de provocación razonable reduce el nivel de gravedad del delito. La tradición del derecho consuetudinario no trata las emociones como fuerzas ciegas que pueden anular la volición por su mera fuerza, sino como elementos del carácter de una persona. Se entiende que la gente es responsable de modificar sus emociones par ingrarlas al carácter de una persona razonable. (97)

-La segunda tesis de denigración de las emociones alega que las emociones se basan en creencias que otorgan mayor importancia a las cosas y personas que están fuera del control del yo. Dar valor a las emociones es reconocer nuestras carencias y nuestra falta de libertad plena. Los estoicos afirman que las personas no debemos tener necesidad del mundo. Los únicos recursos que realmente necesitamos vienen de nuestro mundo interior. Los vínculos afectivos son socialmente perniciosos porque nos privan de confianza y restan estabilidad a la acción. Si nos liberamos de ellos la vida será más satisfactoria. En vez de historias trágicas necesitamos paradigmas de libertad y distanciamiento. La vida de una persona buena no contiene dramatismo ni tensión. La serena conducta de Sócrates en prisión indica el modo en que un sabio enfrenta al infortunio. Sócrates no otorga gran importancia a los hechos que lo rodean, la única trama en la que se interesa es el despliegue de la argumentación, que está dentro de su poder.

Esta tesis es antiemotivismo radical. Analicemos la emoción de la compasión. Como señala Aristóteles, esta emoción requiere la creencia de que otra persona está sufriendo gravemente sin culpa, o más allá de su culpa. Los que sienten compasión también deben creer que sus propias posibilidades (o las de sus seres queridos) son similares a las de los sufrientes. El fundamento de la compasión es la creencia de que las desgracias como la pérdida de hijos, la enfermedad, o la perspectiva de la propia muerte, son de suma importancia. Los estoicos eliminan dicha creencia, pero entonces se encuentran con serias dificultades para el fundamento moral de la preocupación por el bien común.

Las teorías basadas en la autonomía de la virtud siempre han tenido dificil explicar por qué el bien común es importante. Esto lo vemos tanto en los estoicos, como en Spinoza y en Kant. Si consideramos que los bienes externos son irrelevantes moralmente, y que la voluntad virtuosa es completamente autónoma, nos cuesta fundamentar la moral. Es dificil justificar los actos impulsados por la compasión, sin rechazamos la emoción compasiva, e incluso, si esas acciones se realizan por otros motivos, su carácter moral resulta dudoso. La emoción compasiva nos aporta una información ética esencial para evaluar racionalmente la situación. (99)

La indentificación y la simpatía que se produce en la compasión es necesaria para valorar la medida del sufrimiento ajeno, y esto es necesario para una plena racionalidad social. Ya lo decía Rousseau en el Emilio: ¿por qué los reyes no sienten piedad por sus súbditos?, ¿por qué los ricos son tan despiadados con los pobres? (…) porque él nunca será campesino (…) la piedad del ser humano lo vuelve sociable, nuestros sufrimientos comunes guían nuestro corazón hacia la humanidad. (…) De nuestra debilidad misma surge nuestra frágil felicidad.
Por tanto, Rousseau afirma que no creer en nuestra vulnerabilidad conduce fácilmente a la obtusidad social y a la indiferencia. (100)

Las formas de razonamiento, con exclusión de las emociones, nos privan de información necesaria para experimentar una reacción puramente racional ante el sufrimiento ajeno. (100)
“Así, los jueces o jurados que se niegan a sí mismos la influencia de la emoción se niegan maneras de ver el mundo que parecen esenciales para aprehenderlo en plenitud. No puede ser (normativamente) racional pensar de esta manera, aunque estemos haciendo economía”. (101)

-La tercera tesis que niega el valor cognitivo de las emociones es la de que el intelecto calculador es imparcial y capaz de una rigurosa justicia numérica, mientras que las emociones son prejuiciosas y de dejan arrastrar por lo inmediato. Todo ser humano debe contar como uno, y nadie como más que uno. (101)

Pero en las emociones los apegos a la familia y a los amigos parecen abarcarlo todo, anulando los justos reclamos de una mayoría distante. Así, el lector de novelas, aprende a valorar personajes particulares en lugar de pensar en el mundo entero y esto es contrario a la justicia.

Nussbaum no comparte esto, pues considera que el intelecto calculador es miope en su abstracción, y es incapaz de discriminar a no ser que le asista la capacidad de imaginar vívida y empáticamente la sensación de vivir cierto tipo de vida. Las emociones forman parte integral de esa visión abarcadora. La ausencia de una rápida percepción del dolor ajeno nos dificulta entender la situación de personas de condiciones socioeconómicas distintas a las nuestras.

Si un utilitarista pregunta al lector de noevelas que qué le parece que en una ciudad de un millón de habitantes solo veinticinco mueran de habre en las calles. El lector de novelas responde que eso es igualmente duro para quien muere de hambre, independientemente de cuántos sean los demás. Un porcentaje no significa nada para los amigos y parientes de los que mueren. El intelecto sin emociones es ciego para los valores, no capta el valor de la muerte de una persona, pues dicha captación es inherente al juicio basado en las emociones. No podemos aceptar ninguna cifra de hambre como correcta, tratándose de vidas humanas. Las emociones no nos dan una solución a estos problemas, pero nos urgen a resolverlos.esto dará lugar a una mejor respuesta pública ante una hambruna lejana, ante la situación de los sin techo.

Los modelos económicos pueden aportarnos información valiosa, pero debemos usarlos guiados por un sentido del valor humano. Podemos conceder que en algunos casos la visión emocional de una sola muerte puede distorsionar el juicio y que, por ejemplo, podríamos aceptar un riego relativamente bajo de muerte para obtener ganancias sociales considerables. Pero aquí no estaríamos diciendo que el cálculo sea más confiable que la emoción, sino que es necesario un cierto grado de distanciamiento frente a lo inmediato. (103) Este cierto grado de distanciamiento nos permite organizar mejor nuestras creencias y emociones.

En el libro II de la Política, Aristóteles, en una crítica a Platón, insiste en que la separación de la familia, en luega de garantizar un tratamiento imparcial e igualitario de todos los ciudadanos, asegura que nadie se preocupe mucho por nada. (104)
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Re: Teoría de roles y hermenéutica reducidas a la TDR 11 Mar 2014 11:07 #20609

  • pulpo
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Nolano en tu comentario haces alusión a unos ejemplos que en parte parecen ciertos pero si te dejo escoger seguro que a tí no te influencia tanto la propaganda y eso me serviría como argumento para rebatirte.

Cierto que la razón ha de luchar por las influencias que recibe del exterior pero es autónoma y es completamente libre para decidir.

En tu segundo argumento, tienes razón y las ciencias sociales lo saben y es lo que intentan a base de un esfuerzo ímprobo a base de tergiversar todo, mentir hasta el máximo y adornar el mensaje hasta quitar 40 años alpersonaje objeto de la propaganda politica (fotoshop de Fraga en sus últimas elecciones) Ese sesgo es como decían nuestros antiguos catequistas que el demonio anda al acecho tentando para que peques. Como bien dices "todos los días...", luego más que una transación es un timo
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