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TEMA: Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación.

Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 13 Jun 2016 13:25 #36918

  • elimas
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Silvanus dijo:

"Habría mucho que decir sobre lo que conlleva una sociedad envejecida, cómo es un mecanismo contrario a la regeneración, al avance social e intelectual de España".

Sin entrar en agrias polémicas, la vejez puede estar tan reñida con posturas reaccionarias como con posturas sensatas y maduras. Silvanus, si sólo votaran los jóvenes de 18 años, aunque carezco de datos, intuyo que Podemos tendría mayoría absoluta en el Congreso... Y pese a ello, Sócrates siempre me pareció un abuelo de lo más progresista.
"Me cago en el vapor, la electricidad y en los sueros inyectados" Miguel de Unamuno.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 13 Jun 2016 20:39 #36935

  • Silvanus
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Tienes razón, elimas. Ni por ser joven se es progresista, ni tener ya edad añeja significa ser conservador. Pero es interesante observar el ejemplo de Sócratres.

En efecto, Sócratres no era tan conservador como sus conciudadanos. Y así como a su alrededor había jóvenes que le siguieron (como Platón), hubo quien lo denunció. Sin embargo, el problema no es ese: el problema real son aquellos que lo juzgaron. De ahí la lectura superficial y un tanto precipitada que hizo Platón acerca de la democracia, a saber: si esto es la democracia (matar a Sócrates, el hombre más sabio), mejor sería una dictadura llevada por filósofos.

Fue superfcial su lectura, digo, porque el problema (como se ha demostrado) no es la democracia per se, sino a quién le damos el poder para llevar adelante esa democracia. Y en una democracia, ¿quién otorga el poder? La mayoría.

Ahora bien, lo que he querido señalar, con respecto a la actualidad de España, es lo siguiente: cómo va a estar el gobierno a la altura del tiempo y de las circunstacias si la pirámide demográfica señala que la mayoría, en verdad, está en manos de los más envejecidos, es decir, de aquello ya superado.

Es la juventud la que debe decidir y diseñar su futuro, no aquellos que, por mayoría, buscan perpetuar el statu quo. Son un tapón. Como es un tapón cualquier tutorización de un padre a un hijo ya adulto.


Adiós.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 14 Jun 2016 17:12 #36956

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Este texto, y sé que no está muy bien traído en este hilo, al menos si se trataran de las razones que uno esperaría, quisiera dedicárselo al compañero Herrgoldmundo.

Pertenece al libro Ética y Ciudadanía 2 “Deliberando sobre valores” y dice así:

“Ortega dedicó a este tema página muy bellas. Distingue entre que uno “es”, lo que de “debe ser” y lo que “tiene que ser”. La vocación es esto último. Ortega lo identificó también con el término alemán Bestimmung, que significa “destino”. Pero no el destino externo e impuesto por la propia naturaleza, que a eso lo llama el alemán Schicksal, sino el destino íntimo, eso que “tenemos que llegar a ser” si es que de veras queremos ser sinceros con nosotros mismos. En Pidiendo un Goethe desde dentro escribe:

“ La cosa es terrible, pero es innegable; el hombre que tenía que ser ladrón y, por virtuoso esfuerzo de su voluntad, ha conseguido no serlo, falsifica su vida. No se confunda, pues, el deber ser de la moral, que habita en la región intelectual del hombre, con el imperativo vital; con el tener que ser de la vocación personal, situado en la región más profunda y primaria de nuestro ser”.

Un cordial saludo
Última Edición: 14 Jun 2016 17:14 por elías.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 16 Jun 2016 12:13 #36998

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Distingue entre que uno “es”, lo que de “debe ser” y lo que “tiene que ser”. La vocación es esto último. Ortega lo identificó también con el término alemán Bestimmung, que significa “destino”. Pero no el destino externo e impuesto por la propia naturaleza, que a eso lo llama el alemán Schicksal, sino el destino íntimo, eso que “tenemos que llegar a ser” si es que de veras queremos ser sinceros con nosotros mismos.

El destino como sino o predestinación, efectivamente, es en alemán Schicksal. Bestimmung es más bien limitación, determinación, predeterminación en nuestro caso.

El matiz está muy bien traído: yo puedo estar predeterminado o configurado para ser pianista, pero el destino acaba haciendo de mí un pescador de atunes.

Pero todo ello me parece muy próximo al pensamiento luterano y resulta un enfoque ciertamente extravagante entre nosotros, los de formación cultural jesuitica. De hecho conforme a la cita de Ortega el que es libre y hace uso de esa libertad, luchando contra la predeterminación, es una persona que viviría en la falsedad. Un poco fuerte, para mi gusto. Personalmente me parece que esas frases de Ortega (sin conocer mayores detalles del contexto en que están pronunciadas) reflejan un cierto "postureo" filosófico al que tan dado era nuestro admirado pensador.
Bin ich doch kein Philosophieprofessor, der nöthig hätte, vor dem Unverstande des andern Bücklinge zu machen.
No soy un profesor de Filosofía, que tenga que hacer reverencias ante la necedad de otro (Schopenhauer).


Jesús M. Morote
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Última Edición: 16 Jun 2016 12:15 por Nolano.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 16 Jun 2016 13:49 #37005

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En el discurso de Ortega que lleva por título “Misión del bibliotecario” se dice:

“Esta llamada que hacia un tipo de vida sentimos, esta voz o grito imperativo que asciende de nuestro más radical fondo, es la vocación. En ella le es al hombre, no impuesto, pero sí propuesto, lo que tiene que hacer. Y la vida adquiere por ello, el carácter de la realización de un imperativo. En nuestra mano esta querer realizarlo o no, ser fieles o ser infieles a nuestra vocación. Pero esta, es decir, lo que verdaderamente tenemos que hacer, no está en nuestra mano. Nos viene inexorablemente propuesto. He aquí por qué toda vida humana tiene misión. Misión es esto: la conciencia que cada hombre tiene de su más auténtico ser que está llamado a realizar. La idea de misión es, pues, un ingrediente constitutivo de la condición humana, y como antes decía, sin hombre no hay misión, podemos ahora añadir: sin misión no hay hombre”.


Personalmente considero que en este texto lo que está realizando Ortega es una análisis fenomenológico de la vocación. Es decir, se está moviendo en un mero análisis descriptivo del fenómeno de la vocación. Por tanto, no parte ni de teorías científicas ni de teorías metafísicas sino que simplemente trata de describir el fenómeno de la vocación tal cual se da. Es que en el fenómeno de la vocación ésta se nos presenta como destino y como algo que no es puesto por el sujeto sino que es ella, la vocación, la que sale a nuestro encuentro interpelándonos. Cuestión aparte, y era lo que yo trataba del plantear en el hilo que lleva por título “Misión del bibliotecario”, es la explicación que se le dé a dicho fenómeno.

Bien es verdad que en el texto: “La cosa es terrible, pero es innegable; el hombre que tenía que ser ladrón y, por virtuoso esfuerzo de su voluntad, ha conseguido no serlo, falsifica su vida. No se confunda, pues, el deber ser de la moral, que habita en la región intelectual del hombre, con el imperativo vital; con el tener que ser de la vocación personal, situado en la región más profunda y primaria de nuestro ser” parece que Ortega ya no se mueve en el plano del análisis descriptivo del fenómeno de la vocación.

Pero considero que en el fondo sigue moviéndose en un plano meramente descriptivo. Es decir, cualquier persona que verdaderamente haya sentido una vocación, y por los motivos que fuere no llegara al cumplimiento de la misma, siente que ha traicionado o falsificado su vida. Cuestión bien diferente es que después puedan darse las razones que justifiquen el no cumplimiento o la no realización de dicha vocación, como pudieran darlas aquellos cuya vocación, fuera el de ser ladrón, médico, ebanista o zapatero. No cumplir una vocación, fuera ésta la que fuere, y esté o no justificado su no cumplimiento, creo que en el fondo no nos libre del sentimiento de haber falsificado o incumplido nuestro verdadero destino.
Última Edición: 16 Jun 2016 13:54 por elías.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 17 Jun 2016 09:05 #37020

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Es que ahí, en eso de la "vocación" hay un equívoco. Esa palabra viene del latín "vocare", o sea, "llamar". Entonces, en el "fenómeno" de la vocación: ¿quién llama a quién?

Llamar es un verbo transitivo: alguien llama a alguien. No es un verbo reflexivo: nadie se llama a sí mismo.

En consecuencia: ¿cómo va a ser falsificar la vida uno, oponerse, en el ejercicio de la libertad y voluntad propia, a la "llamada" de otro o externa? ¿No sería más bien falsear la propia vida hacer caso del llamamiento de otro, renunciando a la propia voluntad libre?

Ortega creo que "juega" con el sentido de la palabra vocación, el que tiene en un contexto religioso cristiano (recordemos el Beruf de la Biblia de Lutero al que tanta importancia da Max Weber en la formación de la mentalidad calvinista y capitalista). En el contexto cristiano la esencia de la "vocación" no consiste en esa diferencia externo-interno. Toda vocación es un impulso externo (resulta claro en las palabras de Ortega), pero habría una verdadera vocación, la llamada de Dios, y se contrapone a unos falsos llamamientos: los cantos de sirena del demonio, el mundo y/o la carne.

Ortega no podía ignorar eso, pero, como dije antes, le pierde a veces el "postureo". Y con eso quiero decir el sacrificar el análisis profundo de los conceptos en favor de la dicción elegante y el aplauso del público.
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Última Edición: 17 Jun 2016 09:07 por Nolano.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 17 Jun 2016 11:51 #37031

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Lo primero que habría que decir es que en el fenómeno de la vocación se siente esa llamada. Otra cuestión es que posteriormente nos preguntemos o tratemos de dar una explicación de dicha llamada o cuál es el origen de la misma. Pero en el fenómeno de la vocación sentimos esa llamada. Pero la sentimos como siendo nuestro verdadero ser, como nuestro verdadero destino. A tal punto es así, que el no cumplimiento de la misma, despierta en nosotros el sentimiento de inautenticidad. Lo primero que habría que atender es si esa descripción que se hace del fenómeno de la vocación es correcta o no. Porque bien pudiera ser que alguien que haya sentido una verdadera vocación, o una verdadera llamada, nos dijese que esa descripción es inadecuada o incorrecta.

Como he dicho una cuestión es al ámbito del fenómeno, en el que creo que se mueve Ortega en esos textos, y otro bien distinto es el ámbito o terreno de las explicaciones. En el ámbito del fenómeno uno siente su vida como inauténtica al no llevar a cabo su imperativo vital. Otra cuestión es que en el ámbito explicativo podamos plantearnos cuestiones como ¿cómo va a ser falsificar la vida uno, por oponerse, en el ejercicio de la libertad y voluntad propia, a la “llamada” de otro o externa?

Muchas veces una persona se puede sentir culpable por haber realizado una determinada acción (fenómeno de la culpabilidad). Y puede suceder, como tantas veces ocurre, que desde el punto de vista moral o del racional podamos justificar la realización de dicha acción y llegar a la conclusión de que en realidad no lo somos. Ahora bien, ello no borra el que sigamos sintiéndonos culpables. Pues bien, creo que con la vocación puede ocurrir exactamente lo mismo. Podemos sentir nuestra vida como inauténtica por no haber llevado a cabo nuestra vocación aunque la razón nos diga que es mejor no haberla seguido o que somos más libres no habiéndola seguido. Pero insisto, ello no borra el que sigamos sintiendo nuestra vida como inauténtica.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 17 Jun 2016 12:09 #37034

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Por cierto, en el fenómeno de la vocación esa llamada no nos está presente como algo exterior a nosotros. Sino que esa llamada, ese dictado, nos está presente como algo interno a nosotros mismos. Es más, como algo interior que se da como algo otro en lo más profundo de nosotros mismos. Y se da así, si la descripción es adecuada, independientemente de las explicaciones que nos puedan dar en torno a dicho fenómeno un teólogo, Freud, Nietzsche o Marx.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 24 Jun 2016 21:01 #37159

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Más pruebas del inequívoco carácter pequeñoburgués de Podemos:

www.parlahoy.es/en-familia-unidos-podemos-vt15886.html

Llamo la atención sobre el siguiente texto para llamar a la convocatoria:
"La familia es la base del desarrollo humano"

¡Si Federico Engels levantara la cabeza!
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Última Edición: 24 Jun 2016 21:02 por Nolano.
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Decadencia, mediocridad consensuada y teorías de la liberación. 25 Jun 2016 11:25 #37164

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Así es. En Podemos puedes rastrear ideas políticas profundas, asi como influencias que son un orgullo para cualquier demócrata. El nivel más elevado es el de Podemos.

Y ese nivel se nota en las entrevistas más pausadas, por ejemplo:




Otros van entre hormigas que sólo ríen y aplauden junto a todos los niños :lol:
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Última Edición: 25 Jun 2016 11:26 por Silvanus.
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