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TEMA: Transmisión Filosófica (35)

Transmisión Filosófica (22) 05 Nov 2021 19:40 #66913

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Civit Ardevol escribió:
Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.


Ruego a ustedes que hayan escrito los mensajes anteriores (Octubre), los borren excepto el primero de Ksetram si lo desea, en este caso yo también borraría mi respuesta. Lo pido simplemente por coherencia a la línea de los episodios editados hasta ahora, que en nada están relacionados con la pandemia, lo solicito manteniendo toda mi consideración y respeto hacia ustedes y lejos de cualquier tipo de recriminación u ofensa. Gracias.

Episodio .: 22
Leibniz inventa la respuesta a todo.

-Leibniz quería resolver los interrogantes acumulados durante siglos con una sola palabra-

Aviso de que hoy el tema será duro. Toca hablar de metafísica. ¿Qué es la metafísica? Se suele decir “todo esto es metafísica” cuando queremos sacarnos de encima a alguien que se hace un lío con teorías sin pies ni cabeza.
¿Fue éste el caso de Leibniz?

Posiblemente, porque Leibniz se planteó todos los problemas filosóficos de sopetón, ¡Todos! Y, además, los resolvió con una sola explicación.

¿Era esto posible físicamente?

No. ¿Y metafísicamente? Quizás.

Antes de saberlo hay que hacer la lista de los gruesos interrogantes que se habían acumulado desde la antigua Grecia hasta el siglo XV:

1) ¿Cómo funciona el universo? ¿Obedece un principio o unas leyes inmutables? (Agustín,
Hobbes).
2) ¿Cómo funciona el entendimiento humano? ¿Obedece también unas leyes? ¿Y son distintas
de las leyes que gobiernan el universo? (Aristóteles, Descartes, Kant)
3) Si la máquina del universo funciona sola, ¿Cómo se manifiesta la voluntad de Dios? (Bruno).
4) Si el universo es una maquinaria que funciona de forma inalterable, ¿Cómo es posible la
existencia humana en libertad? (Kierkegaard).
5) Y, finalmente, si la maquinaria universal se mueve, ¿Hacia dónde se encamina? (Comte,
Hegel).

Y a todo esto Leibniz quería resolverlo con una palabra, una palabra que no encontró en ninguna parte, y que tuvo que inventarse: La mónada –del griego monas: unidad-.

Si el universo es una máquina, para entenderla es necesario encontrar las mónadas, que son las piezas mínimas.

Las mónadas son ínfimas, invisibles e indivisibles.
Las mónadas no tienen forma.
Las mónadas no tienen comienzo ni fin.
Las mónadas son todas diferentes entre sí.
Las mónadas son completamente independientes.
De las mónadas nada sale, ni nada entra.
Las mónadas se mueven hacia el perfeccionamiento.

Una vez definido qué son las mónadas, Leibniz las utiliza para responder las cinco grandes preguntas. Simplificando mucho:

El universo es coherente porque todas las mónadas tienen una armonía preestablecida. Dios es quien ha sincronizado todas las mónadas.

El universo es una maquinaria regular regida por leyes rígidas, pero su movimiento no es repetitivo, sino que evoluciona hacia un estadio de perfección.

El conocimiento es posible porque en cada una de las mónadas está el conocimiento de todas las demás mónadas.

Si el universo tiende hacia la perfección, significa que es imperfecto, que existe el mal. El mal puede ser físico o moral. Si hay mal moral, hay libertad humana

¡Uf! ¡Uf!

Es evidente que Leibniz realiza con las mónadas un ejercicio de malabarismo filosófico.

Pero si Leibniz es importante, no es por sus hallazgos -que son fangosos- sino porque responde al ideal del hombre renacentista. Un hombre que proclama la medida de todas las cosas, que siente la ambición de encontrar leyes simples que expliquen al mismo tiempo la naturaleza, el conocimiento, la existencia humana, todo.

Título próximo episodio: Nietzsche y la locura del Renacimiento.
Última Edición: 05 Nov 2021 19:42 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (23) 19 Nov 2021 20:06 #67165

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio. : 23
Nietzsche y la locura del Renacimiento

- Todo el mundo en Florencia deseaba el final trágico del carcoma llamado Nietzsche -

La principal aportación de Friedrich Nietzsche a su propia obra fue morir completamente loco. Este final ilustra perfectamente la trágica dimensión de su pensamiento y su estilo poético, obsesivo y apocalíptico.

Nietzsche nació en Florencia en 1444. Estudió la lengua y la cultura de la antigua Grecia y, a los veinte y pocos años, ya impartía clases.

Es importante señalar que Nietzsche fue el primer filósofo de la era cristiana que no recibió una formación teológica -no como Kant o Kierkegaard, que son alfabéticamente anteriores-. Este hecho es clave, ya que Nietzsche se sentirá lo bastante libre para iniciar un durísimo ataque contra los valores que fundamentaban la civilización de Occidente.

En el siglo XV se produjo un profundo cambio económico: la riqueza dejó de estar ligada al dominio de la tierra y empezó a depender del dominio del crédito. El poder financiero desplaza al poder militar y al eclesiástico. Para hacer visible este nuevo poder, los banqueros se convierten en mecenas. Así nace el Renacimiento y, al mismo tiempo, un nuevo personaje: El artista.

El arte, la literatura, el pensamiento y la ciencia crecen sin la tutela de la Iglesia.

El hombre -y no Dios- es la medida de todas las cosas.

La obra de Nietzsche es fruto de este optimismo arrogante, de la necesidad de borrar la Edad Media y conectar la nueva época con los momentos de máximo esplendor de la Humanidad: Atenas y Roma.

Pero, mientras para la mayoría de contemporáneos de Nietzsche el regreso a Grecia significa el descubrimiento feliz de un pasado idealizado, para él, el retorno es dramático. Volver a Grecia significa asumir que entre el siglo IV a. C. y el siglo XV d. C. la filosofía tan sólo ha estado un gran error.

¿Cuál será el coste de ese regreso?

No será una excursión de placer. Será una experiencia traumática, será la extirpación de valores sagrados, y Nietzsche se considera el cirujano que debe hacerlo.

La virulencia destructiva de los textos de Nietzsche no es abstracta, no es metafórica, sino concreta, personalizada. Leibniz -el filósofo integrador que quiso responder a todo con las mónadas- es su víctima preferida. Nietzsche le acusa de perpetuar la Edad Media; en buena parte, tiene razón.

De hecho, la filosofía renacentista será más reformista que rupturista. No serán los filósofos quienes sustituirán a los teólogos, sino los físicos, astrónomos y matemáticos.

Nietzsche intentó convencer al hombre del siglo XV de que era necesario forjar una nueva cultura, unos nuevos valores, un nuevo hombre: El superhombre.

Todo el mundo en Florencia deseaba el final trágico del carcoma Nietzsche: Leibniz, el clero y los Médici, que habían sido sus protectores. Y lo más grueso es que a Nietzsche también le convenía acabar mal.

Pese a haber sido un anticristiano furibundo, Nietzsche decide concluir su vida con un gesto copiado: El sacrificio.

Hacía 1.500 años justos de la crucifixión y ahora él se hundía en la depresión y la enfermedad mental hasta el delirio.

Sí, señor, un gran final. Muy significativo.

Ahora habrá que esperar quince días para saber si valió la pena, para saber qué decía Zaratustra.

Título próximo episodio: Así se leía Zaratustra.
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Transmisión Filosófica (24) 03 Dic 2021 20:26 #67332

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio. : 24
Así se leía Zaratustra

-Zaratustra anuncia una nueva era que comienza con la muerte de Dios-

Cinco años antes de morir loco, Nietzsche escribió su obra más brillante y cautivadora.

Así habló Zaratustra reconstruía las prédicas imaginarias de Zoroastro –o Zaratustra-, un profeta de Oriente que vivió en el siglo VI a C.

Pero, ¿qué motivo hace que Nietzsche ponga el grosor de su pensamiento en boca de un visionario?

Antes del Renacimiento, el formato más usual de un texto de filosofía era la exposición ordenada de unos postulados que se sucedían según una concatenación lógica.

Un ejemplo es el Tratado sobre la libertad del hombre y el origen del mal de Leibniz. Nietzsche, en cambio, escribe otro, que titula EL Anticristo y se queda tan ancho.

La diferencia entre las dos formas de hacer filosofía, la derivó el invento de Johannes Gutenberg.

A partir del siglo XV los libros se vuelven baratos y portátiles. Nietzsche intuye que la imprenta transformará la cultura y hace de sus escritos panfletos de una pasión, violencia y calidad literaria fuera de medida. No eran obras para ser discutidas en una cátedra, sino para ser llevadas al bosque o en lo alto de una cima y ser leídas en soledad con el alma acelerada.

Su estilo son los aforismos –pensamientos breves y crípticos que expresan poéticamente una paradoja-

Nietzsche no busca a un lector docto para establecer un diálogo racional. Quiere sacudir, inquietar, espantar, desafiar, casi insultar al lector, no por hacerle entender nada, por hacerle intuir...

¿Intuir qué?

El pensamiento trágico.

Las raíces del pensamiento trágico deben buscarse en Grecia, en la Grecia previa a los filósofos, la Grecia de los mitos que aún no se había enganchado a la droga dura de la lógica y la razón.

Desde entonces la historia de la filosofía ha sido un inmenso error que ha generado una falsa moral y unos falsos problemas racionales que no son más que rompecabezas formales (Las monadas, pongamos por caso).

Defiende, Nietzsche, que los valores morales no pueden ser absolutos, puesto que son un producto de la historia. Las virtudes sólo son el resultado de repetir durante siglos unos cuantos prejuicios.

Nietzsche hizo anunciar a Zaratustra el inicio de la nueva era que comienza con la muerte de Dios.

Ahora el nuevo hombre debe transformar los valores que ha heredado y para ello tiene una herramienta: La voluntad de poder.

El hombre consciente de su voluntad de poder es el superhombre. Aquellos que no se atrevan a utilizarla seguirán viviendo apegados a los prejuicios racionales y teológicos. Serán considerados hombres rebaño.

Resumiéndolo en un aforismo cínico: la felicidad es sentir que el poder crece.

La última gran pieza del pensamiento nietzscheano es la teoría del eterno retorno. Aquí los textos se vuelven aún más misteriosos y delirantes.

Cuesta sintetizar.

Haciendo una metáfora, sería como si Albert Einstein, para exponer su teoría de la relatividad, hubiera escrito un guion para los hermanos Marx.

Título próximo episodio: Guillermo de Ockham: la fiesta termina a bofetadas.
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Transmisión Filosófica (25) 17 Dic 2021 20:55 #67552

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio. : 25
Guillermo de Ockham: la fiesta acaba a bofetadas.

-A partir de Ockham, pensar será tan sólo interiorizar bla-bla-bla en silencio-

El Renacimiento abarca dos siglos, el XV y el XVI. El primero es un siglo que se hace simpático a todos: que si un nuevo humanismo, que si la recuperación del clasicismo, que si el hombre es la medida de todas las cosas, etc. Un buen ambiente.

El hombre renacentista es un tipo agradable hasta Nietzsche; entonces las cosas empezaron a torcerse.

Lo que había sido de entrada una hazaña de artistas y poetas acaba siendo un quebradero de cabeza político de primera magnitud.

Básicamente, lo que ocurre en el XVI es que todo el mundo se ve con ánimo de disparar contra la Iglesia.

Mientras los renacentistas se limitaron a pintar a gente desnuda por las capillas o a escribir movie roads como la Divina Comedia, todo correcto. Pero el espíritu humanista crece, toma fuerza, se acelera y se despeña de cara contra el poder religioso, científico y político del Vaticano. Y el Vaticano, lógicamente, contraataca.

En este baile de garrotes, Guillermo de Ockham tiene un papel importante: primero como receptor, después, sin reparos, como distribuidor autorizado.

Ockham nace en Ockham en 1480.

Estudia teología en Oxford y se hace monje franciscano. En 1524 le llaman a la corte pontificia para responder a una acusación de herejía. Allí conoce al general de los franciscanos, que también tiene una disputa con el Papa por haber defendido la pobreza de Jesús y la necesidad de que los seguidores hicieran lo mismo.

Ockham interviene y ambos deben huir.

El rey Federico III de Sajonia acoge al filósofo fugitivo, y Ockham, agradecido, pronuncia una sentencia inmortal “Defiédeme tú con la espada que yo te defenderé con la pluma.” (Guillem no era gay).

En Alemania conoce, y colabora, otro cerebro que impulsa una revolución política disfrazada de reforma religiosa: Lutero. Su propuesta llegaba en el momento justo.

Nietzsche ya había hecho un primer intento de limpieza moral, pero había sido tan radical que le había pasado como al gag de la aspiradora, que lo aspira todo y acaba aspirándose a sí misma.

Ahora la Reforma hacía como Nietzsche a menor escala: otorgaba autonomía a los fieles considerándolos lo suficientemente dignos para interpretar, sin ayuda, la Biblia.

Traducir e imprimir los textos sagrados en una lengua vulgar o pretender hacer teología en una lengua distinta del latín era para la época una idea tan absurda como pretender realizar actualmente información bursátil utilizando únicamente bromas sexuales.

Aunque Ockham se enreda en las luchas entre el papado y el Sacro Imperio Romano-Germánico, intenta encontrar una solución pactada. Con este objetivo viaja en 1549 a Trento, donde se celebra un concilio, pero antes de llegar muere.

Trento supondrá el inicio de la Contrarreforma y el reforzamiento de las instituciones eclesiásticas, Santa Inquisición incluida. Nada podrán hacer por abortar la semilla que Ockham ya ha plantado: el nominalismo.

Como niños que descubren el mundo al tiempo que descubren los nombres de las cosas, así son los filósofos.

A partir de Ockham, pensar será sólo interiorizar bla-bla-bla en silencio.

Título próximo episodio: : Ockham, un botijo y el efecto Allen.
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Transmisión Filosófica (26) 31 Dic 2021 20:25 #67759

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

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Episodio. : 26
Ockham, un botijo y el efecto Allen

-No existe ningún concepto abstracto de botijo más allá de la palabra botijo-

Un maestro pregunta a un alumno, que duda, y se disculpa diciendo: "Sí que lo sé, ¡pero no sé cómo decirlo!"

¿Realmente es posible saber algo y no saber contarlo?
¿Qué debe hacer el maestro? ¿Debe suspenderlo?

Depende de si esta escena tiene lugar antes o después del siglo XVI. Antes de escuchar a Ockham el maestro habría aceptado la excusa, luego no.

Desde la antigüedad y durante toda la Edad Media, conocer el mundo quería decir descubrir su estructura interna, su esqueleto. Los huesos que formaban el esqueleto racional de la realidad eran las ideas abstractas, los conceptos universales.

Pongamos el caso de un botijo.

En el mundo hay miles de botijos diferentes. Algunos tienen una forma clásica y otros los levantas sin saber por dónde te saldrá el chorro. Da igual. A todos les une el concepto universal de lo que es un botijo.

Cuando alguien observa un pedazo de barro cocido con agujeros, lo compara con el concepto universal de botijo y, si coinciden, puede afirmar que aquello es un botijo.

Bien, pues llega Ockham y dice que todo esto del concepto universal de botijo es una estupidez. Que no existe ningún concepto abstracto de botijo más allá de la palabra botijo.

De las cosas sólo se tiene su nombre, no el concepto.

La realidad no tiene ninguna estructura racional ideal. Sólo se puede explicar la realidad utilizando el lenguaje; por tanto, la estructura subterránea de la realidad sólo es la proyección de la estructura del lenguaje.

Aprendiendo a hablar aprendemos a pensar, y no es posible un pensamiento que no reconozca que las palabras que utiliza son arbitrarias.

Resumido así, puede parecer banal, pero recordemos que Ockham colaboró con Lutero en la Reforma, y que la capacidad del nominalismo para erosionar la autoridad científica de la Iglesia fue inmensa.

Una vez cae el primer concepto, comienzan a caer todo lo demás como fichas de dominó. Si no existe un concepto universal de botijo, tampoco existe un concepto universal de árbol, de roca, de materia, de sustancia, de bondad, de verdad, de Dios.

Hasta el Renacimiento, el filósofo miraba al mundo desde una posición similar a la de Dios. El conocimiento empezaba por la visión global y coherente de la realidad y, desde arriba, se deducían los detalles. El filósofo pensaba desde el concepto hasta la anécdota.

Ahora, el científico será el nuevo protagonista de la edad moderna y tendrá una visión inversa, inductiva. Su trabajo es coleccionar, agrupar experiencias para proponer hipótesis provisionales.

El XVI será el último siglo en el que filósofos y teólogos intentarán ponerse de acuerdo. En el XVII, la filosofía hará un repentino cambio de pareja. El filósofo abandonará la que hasta entonces había sido su esposa -la teología- para entenderse con la hija que ya se ha hecho mayor -la ciencia-. Es lo que en historia de la filosofía se conoce como efecto Woody Allen.

Abandonamos los episodios de filosofía virtual del Renacimiento. Comenzaremos el próximo con la filosofía racionalista, de los siglos XVII y XVIII cuyo título será: “Los diálogos ilustrados de Plateau”
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Transmisión Filosófica (27) 14 Ene 2022 20:02 #67956

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Dedico este “grafiti” y el siguiente a Kstram
Episodio.: 27
Los "Diálogos" ilustrados de Plateau

Nota previa:
Acordaros que: Si os habéis incorporado recientemente a la lectura de la última página, necesitáis saber que estamos haciendo una historia imaginaria del pensamiento. Es un ejercicio de filosofía virtual consistente en hacer coincidir el orden cronológico de los pensadores con el orden alfabético de sus nombres.
¿Tiene esto alguna utilidad? No. Excepto para mí, que me mantiene el ánimo vivo y salvo que en algún momento haya provocado una sonrisa a alguien; démosle el calificativo de utilidad si como dicen, (pocas veces), los comentaristas de futbol: “Al margen del resultado este partido ha creado afición”; a semejanza de le edición en su día de “El Mundo de Sofía” y en cuántica “La Puerta de los Tres Cerrojos” dos libros nunca mejor dicho “fabulosos”.
¡Sí!… Se mire por donde se mire, es un gran esfuerzo intelectual completamente inútil.
Pasamos al tema: Platón en el siglo XVII.


-Plateau fracasó como actor, pero colaboró en la escritura del Tartuffe-.

Hijo de una familia aristocrática francesa, en 1647 nace el que será el pensador más prolífico y respetado de la Ilustración.

Muy pronto, empujado por las musas, el joven conde de Plateau viaja a París, donde se une a la compañía cómica del gran Molière.

Fracasa como actor, pero la curiosidad que siente por la filosofía, unida a un coraje endemoniado cuando coge la pluma, hacen que Pleteau colaborare en la escritura del Tartuffe o Le misantbrope.

En los teatros del XVII era usual que en los entreactos, mientras se cambiaban los decorados, se escenificaran ante el telón pequeñas piezas burlescas.

Los entremeses eran diálogos de dos personajes arquetípicos, y Plateau - o Platón, que era la expresión italianizada de su rúbrica- los escribió a centenares.

Los arquetipos de la Comedia del Arte que todo el mundo utilizaba eran el Arlequín, Pierrot o la pareja de viejos Pantalone y Dottore. Plateau inventa dos nuevos personajes: El maestro Sócrates, que pregunta, y el discípulo Socquette, que responde, y que guiado por su propio criterio, se encamina solo hacia la verdad.

Sócrates o Socquette (calcetín, en francés), además de pareja cómica representaban ser pareja sentimental con una sodomía sugerida, que divertía enormemente el populacho en pie, de platea -el equivalente al actual gol sur-.

Los Diálogos de Plateau eran piezas casi periodísticas que satirizaban hechos políticos o disputas filosóficas, entonces usuales entre el pensamiento racionalista francés y el empirismo británico.

Francia vivía entonces las casi siete décadas de poder absolutista del Rey Sol. Bajo el lema "un rey, una ley, una fe" Luis XIV había construido una administración centralizada, y la iglesia francesa quedaba bajo su soberanía. El edicto de Nantes de 1685 impone una sola religión, y tienen que huir de Francia un cuarto de millón de súbditos, temerosos de que se repita la Noche de San Bartolomé de 1572, cuando París sufrió un asesinato masivo de protestantes.

En este clima de tiranía monárquica, Plateau escribe unos Diálogos, que son cada vez menos cómicos, para pasar a ser estandarte de la nueva conciencia librepensadora de una élite de ilustrados.

El prestigio intelectual de Plateau era inmenso en sus últimos años, cuando escribió La República y Las leyes, unos textos no dialogados que describen una sociedad utópica gobernada por filósofos.

Invitado por un rey llamado Dió, Plateau viajó a Siracusa para poner en práctica esta teoría política. Poco tiempo más tarde tuvo que huir de Sicilia para salvar la piel.

Plateau murió en París en el año 1727 sin vivir el inicio de la gran empresa, de la cual fue el inspirador: La publicación de la Enciclopedia o Diccionario razonado de las ciencias, artes y oficios.

No busquéis sus 32 volúmenes en las paradas de la vía pública en el día Internacional del Libro o en cualquier otra feria, con suerte, encontraréis el monovolumen de la modesta “Enciclopedia” de Gonçalo M. Tavares. No aparece Platón pero su autor es un superhéroe de la difusión cultural.

Si bien, todo ello está superado hoy día, con la Wikipedia que no ocupa espacio; origen de un esfuerzo colectivo y libre encomiable.

Titulo próximo episodio: "El mito de la caverna: ¿Bodega o mazmorra"?
Última Edición: 14 Ene 2022 20:27 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (28) 28 Ene 2022 20:47 #68239

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Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 28
El mito de la caverna: ¿bodega o mazmorra?

-Hay un mundo de las ideas como hay un mundo de las sombras, y no es fácil pasar del uno al otro.-

En el Renacimiento, Nietzsche había puesto en boca de Zaratustra metáforas muy bien afiladas para profetizar como serían el hombre y la cultura modernos.

Dos siglos más tarde, Platón hizo lo mismo: prefirió no formular de manera abstracta aquello que intuía, sino hacer un cuento moral, una parábola, un mito, el de la caverna. Es éste.

Hace muchos, muchos años vivieron bajo tierra un grupo de hombres sabios que, desde pequeños, habían sido encadenados.

La gruta era un lugar confortable. Los hombres tenían grandes toneles de vino y pasaban la vida entretenidos bebiendo y contemplando las sombras que se proyectaban en una pared.

Las conversaciones solían ser animadas y, a base de compañerismo, vino y horas de observación, aquellos sabios construyeron grandes teorías sobre cono era el mundo,

Pero he aquí que, un día, uno de los hombres no había bebido demasiado, se desató de las cadenas y caminó hacia arriba, para salir.

Acostumbrado a la penumbra, aquel pobre quedó iluminado por el Sol.

Y además, descubrió que en la entrada siempre había un gran fuego. Lo que los de dentro consideraban real, sólo eran sombras proyectadas de aquello que desfilaba por delante de la cueva.

Entonces volvió gritando como un loco. Los de dentro, durante un instante vieron una sombra extraña que se acercaba moviendo los brazos:
-¡Suerte! ¡He visto la luz! ¡Los colores!
-¿Colores? ¡Mariconadas! -respondieron.

La historia continúa y ya explicaremos su final.

Platón usa la anécdota para ilustrar una teoría del conocimiento. La ciencia, por más que se esfuerce, siempre observa sombras. Hay una verdad última, unas ideas puras que son inaccesibles.

Según lo entiende Platón, el trabajo de científicos y filósofos es acercarse a explicaciones del mundo cada vez más simples y universales.

Hay un mundo de las ideas como hay un mundo de las sombras, y no es fácil pasar de uno al otro para que los hombres mismos son sombras. Unas sombras con un don especial. Porque saben que hay una idea superior que guía nuestra investigación: la idea del Bien.

Platón no es tan importante para la formulación del método científico como por las implicaciones políticas que surgirán al asumir esta progresión hacia el Bien.

Si existe una sociedad ideal, utópica, la historia avanza. Si la historia avanza, es trabajo del intelectual, empujar, haciendo política.

De aquí, al episodio de la toma de la Bastilla hay un santiamén.
-¡No es una bodega, que es una mazmorra! - gritaba la iluminado, mientras los amigos lo mataban.

En la próxima quincena conoceremos a Schopenhauer con el título: "Schopenhauer nunca tuvo perro".
Última Edición: 28 Ene 2022 20:54 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (29) 11 Feb 2022 18:53 #68534

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Civit Ardevol escribió:
Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 29
Schopenhauer no tuvo nunca perro

-El despotismo ilustrado de Schope tenía por lema. ”Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”-

Entre 1688 y 1760 vivió una criatura del infierno llamada Arthur Schopenhauer. Se explica la anécdota que, pocos días después de que lo bautizasen, en el agua bendita de la pila bautismal se hicieron renacuajos de rana.

Schope es el gran filósofo de la mala leche. Afortunadamente se dedicó a un oficio en que la capacidad de hacer daño a los demás es limitada, pero estremece pensar cómo serían actualmente los hospitales si Schope hubiera sido el padre de la cirugía moderna, por ejemplo.

Pero hablamos del contexto filosófico del siglo XVIII.

Platón, el gran idealista ilustrado francés, había hecho escuela y los seguidores se esparcían por Europa. Las ideas platónicas de progreso colectivo hacia una sociedad ideal eran el lema de una nueva élite -los intelectuales- que buscaban la complicidad del pueblo para hacer desaparecer nobleza y monarquía. El hombre, según Platón, vivía encadenado al error y sólo la aspiración innata de acercarse al Bien podía hacerlo sabio, justo y feliz. En la medida que los humanos accedieran al conocimiento, surgiría entre ellos la fraternidad y acontecería la utopía de la República.

Todo muy fantástico.

Schope, que como Nietzsche sabía que un buen eslogan vale mas que mil argumentos, respondía a los cretinos que defendían este gran ideal del conocimiento fraternal diciendo: "Cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro." (Una nota al margen: resulta difícil de creer que Schope fuera capaz de cuidar un animal y que conviviesen.)

Esta beligerancia marcó su tránsito fugaz como profesor de la universidad de Berlín, entonces rendida al idealismo optimista platónico, y de la que fue casi expulsado.

Agotada prematuramente la vía académica, Schope viajó por Europa viviendo de rentas familiares y, mas por fastidiar que por necesidad, se puso al servicio de algunos monarcas haciendo algo muy mal visto, llamado despotismo ilustrado, y que tenía por lema: "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo."

Y es que la Ilustración también había llegado a los gobernantes absolutistas y los había hecho entender que, en alguna medida, debían contribuir al bienestar de los súbditos.

El despotismo ilustrado fue el encargado de hacer el mínimo imprescindible; fue la respuesta oficial a la Ilustración y el intento -fracasado- de desactivar su potencial revolucionario.

Schope odiaba la actitud pedagógica y paternalista que se escondía detrás del discurso progresista. Odiaba aquellos que otorgaban secretamente la misión de mostrar al pueblo el camino de la perfección y que, por enmascararse, decían que depositaban en las multitudes el derecho a decir la última palabra en todo.

"El gran Newton -explicaba siempre Schopenhauer- no convocó ninguna asamblea de ciudadanos libres que votaran la validez o no de la ley de la gravitación universal."

En la próxima quincena entraremos en el pensamiento pesimista y cínico de Schope, el único filósofo con nombre de embutido. Llevará el título “Schopenhauer y la voluntad de fastidiar”
Última Edición: 12 Feb 2022 17:34 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (30) 25 Feb 2022 19:24 #69038

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Civit Ardevol escribió:
Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio .: 30
Schopenhauer y la voluntad de fastidiar

-El hombre es víctima de una voluntad inexplicable de buscar explicaciones-

Pensar no nos acerca al bien, como defiende Platón; si nos acerca a algún sitio es al mal, dice Shopenhauer. Piensa mal y acertarás.

Cuando los humanos se convierten en animales inteligentes, son a la vez intranquilos, molestos, infelices. Si el hombre y la mujer hubieran sabido mantenerse en la irracionalidad, aún estaríamos en el paraíso terrenal. Fue el Demonio quien, haciéndonos dudar la primera vez, nos enseñó a razonar, a pensar mal.

Pues toda la filosofía de Schopenhauer parece hecha a la contra y marcada por un odio lúcido y feroz contra Platón.

¿Por qué esa animadversión?

La respuesta hay que buscarla no en las diferencias, sino en las similitudes. Ambos son filósofos idealistas. Ambos defienden la existencia de una idea trascendente, de un concepto último que va más allá del mundo físico y que nos ayuda entenderlo.

Pero el idealismo de Platón es positivo, es blanco: el movimiento hace tender el mundo hacia el bien.

La idea de bien orienta al hombre no sólo moralmente, sino también estéticamente, política y científicamente.

En Platón todo tira arriba, en Schope todo tira abajo.

El mundo no se mueve para purificarse, se mueve llevado por la voluntad de existir. Y si hace falta embrutece, ya que sólo le empuja el deseo de no morir.

Curiosamente, este idealismo negativo y pesimista se etiqueta en la historia de la filosofía como "vitalismo".

Si la palabra clave en Platón es "bien", en Schopenhauer es "voluntad", una voluntad que es idéntica en Bach y en un hongo.

El mismo impulso vital que se sublima en los "Conciertos de Brandenburgo" hace pudrir el roquefort. Todo es voluntad de ser, de existir, de no ser eliminado por el vecino, que también lucha ciegamente para defender su espacio vital.

La voluntad es el motor de la vida, de toda la naturaleza de la humanidad y de su historia. Las naciones, el arte, Dios, todo es voluntad de no morir.

Schopenhauer odia Platón porque cree que se disfraza de filósofo sarcástico, ilustrado y revolucionario para hacer teología. Y considera que la aspiración platónica a la sabiduría es una mala copia de la necesidad religiosa de salvación.

El hombre, según Schopenhauer, es víctima de una voluntad inexplicable de buscar explicaciones. Sufre una necesidad irracional de razonar, y la razón lo lleva a la tragedia. La compasión es lo que une a los hombres, y no la búsqueda de la verdad.

Resumiendo: Platón y Schopenhauer son los dos grandes pensadores del siglo XVIII. Ambos intuyeron perfectamente que se acercaba el descalabro occidental de la Revolución Francesa.

Uno -l'optimista- sembró la semilla que dio frutos en 1789, con la proclamación de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

El otro -el pesimista resentido- supuso que el fruto se pudriría. La Revolución llevó el Terror, a la dictadura jacobina de Robespierre que entre septiembre de 1793 y julio de 1794 hizo subir a la guillotina 42.000 ciudadanos... El pensamiento europeo comenzaba a acercarse el siglo XX.

El próximo episodio llevará por título “Spinoza y el nacimiento de los Estados Unidos”
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La paz perpetua 05 Mar 2022 13:53 #69212

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En 1795 Immanuel Kant escribió Sobre la paz perpetua. Este texto defendía una forma liberal y mercantil de entender el mundo y las relaciones internacionales. Kant proyectaba una idea hacia el futuro, la semilla de la paz conseguida a través del comercio entre las naciones como alternativa a un modelo basado en la guerra y la conquista.

Kant era un hombre de buena voluntad, otro de sus pilares éticos es su obra Fundamentación de la metafísica de las costumbres.

Nacido en Konigsberg (Prusia Oriental) en una familia pietista culminó toda la tradición filosófica anterior sintetizando las corrientes racionalistas y empiristas en su obra magna Critica de la razón pura.

Kant da el pistoletazo de salida poético a la ilustración entendida como salida del hombre de su minoría de edad con el ya mítico Sapere aude atrévete a saber.

Después de Kant se puede decir, a modo de broma filosófica que ya se ha dicho todo. Sólo queda contradecirlo o destruirlo que es lo que se dedicaron filósofos posteriores como Nietzsche. Quizá sea más acertado decir que después de Kant, las ciencias se van desgajando de la filosofía madre orgullosa de muchos y diversos hijos.

Sus ideas sobre la paz; escritas plena Revolución Francesa en vísperas del ascenso de Napoleón Bonaparte, un meteorito destinado a reventar Europa, pueden parecer ingenuas y en cierto modo lo son, teniendo en cuenta cómo ha evolucionado el mundo y el capitalismo, que no ha tenido una trayectoria tan idealista como la que imaginaron economistas como Adam Smith o David Ricardo. Pero crearon las bases teóricas de la Unión Europea, Naciones Unidas y los Derechos Humanos.

Kant no supo qué hacer con Dios y la ética cristiana, que llevaba incrustada en su ADN, y al final dejó a Dios en “stand by”, aceptándolo de facto.

La tumba de Kant lleva una doble inscripción en ruso y alemán. Su ciudad el Koningsberg prusiano, ya no existe. Hoy en día es la ciudad rusa de Kaliningrado, en un enclave situado entre Polonia y los estados bálticos. La II Guerra Mundial arrasó el sitio y la población alemana tuvo que marcharse. Queda la tumba solitaria de Kant en Kaliningrado como símbolo de la paz perpetua, uno de los sueños fracasados de la Ilustración…
Última Edición: 05 Mar 2022 14:00 por Civit Ardevol.
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