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TEMA: "Pandemias milenarias del espíritu"

"Pandemias milenarias del espíritu" 14 Ene 2023 05:31 #74371

  • Zaoc
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Pandemias milenarias del espíritu se trata de un ensayo especulativo, denunciador de males atávicos que dificultan extraordinariamente la vivencia y manifestación de la luz y la música radicadas en los adentros, y en el que, desde la sana ambición de alcanzar la mayor tersura, plenitud y explosión interiores -expresada por su autor en diversos poemarios, prosas y textos de difícil catalogación-, se desarrolla una serie de graves reflexiones.

Tales divagaciones enfocan críticamente expresiones de poder mundanal, creencias, valores, conductas, formas de vida y actitudes ante ésta, presiones, referentes y fines mayoritarios que, a lo largo de milenios -aun con múltiples y notorias diferencias apreciables en distintos espacios y tiempos- han sostenido, en general, el imperio universal de la desdicha, la rapacidad de unos pocos sobre el vasallaje de otros muchos, la ignorancia esclavizante, el descuido de trascendentes dimensiones del alma, el egoísmo primario, la vulgaridad, la atonía, la inercia o la falsedad en concordancia con el interés del dominador, coartando, eclipsando, adulterando, cuando no prácticamente extirpando, algunas específicas necesidades, metas y potencias humanas -hasta el punto de que el curso histórico va camino de ni reconocerlas ya como propiamente nuestras-, consideradas aquí, en abstracto, como claves de una autorrealización inexcusable: encuentro constante, en base a la introspección y a la interacción, con nuestra magnitud como criaturas libre e infinitamente sensibles, creadoras e inteligentes, disconformidad preguntadora por la realidad interna y exterior, aspiración a una madura y dichosa soberanía moral, paz íntima fundada en el descubrimiento y cultivo del ser, o robusta salud rindiendo culto a la mente y al corazón como fuentes de vida y belleza inherentes.

Suponiendo una demoledora, de raíz beligerante crítica hacia prejuicios y condicionamientos culturales represivos, enmascaramientos masivos, modelos de existencia global, y prototipos humanos de ayer y hoy, este trabajo filosófico versa sobre diez terriblemente perniciosas desvirtuaciones históricas del amor, de la realidad y la realización de uno mismo, del otro, y de la verdad, especulando con una serie de enajenaciones transculturales en los mismos cimientos del modo de “vida” presente, las cuales se han traducido en un detrimento gravoso de lo que, desde una antropología veladora de lo mejor -aunque quizás no más que virtual o larvario todavía- de nuestra especie, son nuestra natural candidez, autenticidad, independencia sentimental, expresiva y artística, pilares de un vivir genuino del cual siempre se distó y del que se sigue mediando, desdichadamente, abismos. Frente a estructuras sociales inevitablemente cancerosas ha de erguirse el librepensamiento, auxiliándonos, no sólo como doctor que teoriza y diagnostica, sino aguijoneando la inquietud moral, proponiendo sentidos existenciales y alternativas de toda índole, desde la certeza de que, con honesta búsqueda individual, las puertas hacia perspectivas purgativas y liberadoras cruzadas ser pueden por quienquiera que las correspondientes llaves tome: infinito amor a sí, intelectualismo y a la par ahondamiento en la subjetividad emotiva, titánica voluntad de autosuperación, severa autocrítica, exigencia suma de pureza.

Lectura que ha de contribuir a una mayor toma de conciencia del incalificable desastre moral representado por el planeta Tierra sujeto a la depredación y autodestrucción de su principal morador, a un rearme ideológico previo a un crear, un sentir y un pensar inmunizados contra patologías a nivel planetario cuyos gérmenes ya en la antigüedad cabe rastrear -como poco-, Pandemias milenarias del espíritu aparece dividida en una docena de partes, interrelacionadas, y un corolario final, a modo de recapitulación exhortatoria, de los que son sus sinópticos títulos:

-La desvirtuación a partir de la mitificación pueril de la promiscuidad sexual y del placer sensorial en general

-La desvirtuación a partir del amoldamiento al estereotipo de hombre exitoso y convencional

-La desvirtuación a partir del brutal constreñimiento del instinto de conservación y de su explotación maliciosa por las élites que llevan la voz cantante

-La desvirtuación a partir de la delegación de la conciencia en las cosmovisiones religiosas o en grandes arquitecturas conceptuales

-La desvirtuación a partir de la siempre demencial proyección del instinto de conservación en el hijo virtual o efectivo

-La desvirtuación a partir del afinamiento y de la ejercitación del instinto sojuzgador o de su padecimiento

-La desvirtuación a partir de la adherencia al lenguaje burocratizado y persuasivo, y al vulgarizador imperio de lo fable, de lo tangible, de lo fútil, y de lo socialmente útil, reconocible y bien estimado

-La desvirtuación a partir de la construcción y el manejo inescrupulosos de un amplio repertorio de imágenes capaces de imponerse y de vender en un gran mercado

-La desvirtuación a partir del anclaje en la constantemente transmutativa y astringente inmediatez, y de la acción enajenada y las miras adventicias puestas en el día venidero

-La desvirtuación a partir del irracional apego cultural al otro, de prejuicios atávicos contra la soledad, y del desconocimiento de la grandiosidad de las órbitas propias

Corolario trágico sobre las diez epidémicas desvirtuaciones explicadas


Postdata:

Gracias por la paciencia y la comprensión, merced a la cual se ha de tener en consideración que solamente en un espacio de filosofía como éste puede tener cabida un trabajo de reflexión personal de la naturaleza y complejidad del ahora presentado. Si se desease echar un vistazo al -o leer íntegro el- texto se puede descargar desde la dirección que figura en mi perfil.

A "Outsider", participante en mi otro hilo "Sístole y diástole de la cronificada crisis moral postmoderna", se le saluda, si bien con tardanza, con la mayor gratitud; y se le comunica que pronto se publicarán en ese mismo hilo nuevos artículos. También se quiere expresar que uno de "maestro" nada, sólo se es un esmerado, pertinaz, concienzudo, consigo mismo hipercrítico buscador, ¿no equivale a un certificado de defunción del pensador que se lleva dentro considerarse, siquiera un instante, "sabio", o nada parecido; no hace inviable cualquier progreso espiritual creer que se ha llegado a conocer nada?
Última Edición: 22 Ene 2023 03:30 por Zaoc.
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"Pandemias milenarias del espíritu" 21 Ene 2023 02:35 #74449

  • Albert Walden
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Resulta ser demasiado habitual que desde lo tenido demostradamente como algo eximio, acrisolado o prototípico, se genere también miseria moral o ética. La obsesión de marcar pautas de comportamiento o modos colectivos de racionalidad creencial, de uncir la individualidad con su socialización, de argumentar la verdad para luego devenir en recurrente modestia de renuncia a la tal, es siempre una apócrifa actitud, pero que yo también asumo.
Es por eso que siempre me desasosiega la planificación del suceso del individuo entorno a proyectos de corte eugenésicos.
Como ejemplo podría referir una amplia nómina de ellos, no obstante y dada la actualidad me gustaría comentar uno determinado. Se trata de las ideas que lanza Klaus Schwab en su libro "El reinicio", este tipo es el fundador y director del foro de Davos, y como todos los "sobraos" sueña con moldear al ser humano en su conjunto a su criterio; sea incluso por manipulación cerebral (tengo que admitir que cada vez lo tienen más a huevo).
El libro (reconozco que ni lo he leído, ni lo voy a leer), creo que viene a afirmar básicamente que después del COVID hay que iniciar una reestructuración del ser humano en todos sus ámbitos culturales, políticos y - como digo - somáticos.
No le falta a ello literatura y terminología, empezando por un concepto ya clásico como "transhumanismo", "posthumanidad" o lo que venga.
Lo que todo esto indica es que sigue existiendo el antiguo afán por controlar primero a lo colectivo y después al individuo dentro del actual conflicto híbrido mundial.
Un inciso; este mensaje-hilo me parece tan interesante, sincero y arriesgado que yo también quiero serlo.
Entiendo que el escepticismo y el descreimiento pueden avanzar por encima del relativismo, pues si la posesión de eso que se llama verdad me da miedo, tanto o más me da la moralidad de lo bueno y lo malo.
Con los virus y bacterias llega un momento que se asocian de tal manera a nuestro organismo que llegan a formar parte de él, pasando de ser patógenos a modos expresivos del sino, es por eso que las pandemias llegan a ser afortunadamente no epidemias, si no endémias.
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"Pandemias milenarias del espíritu" 23 Ene 2023 05:43 #74468

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Pertinentes aclaraciones para Albert y cualquier interesado en este hilo:


Por supuesto, este trabajo de reflexión, concebido en su momento como la primera parte de la plasmación ensayística de la búsqueda y conservación de la mayor autenticidad, salud, robustez, pureza y soberanía de nuestra profundidad espiritual inherente, de nuestra interioridad sintiente, pensante y soñadora, busca, ante todo, estimular un pensamiento filosófico, principalmente ético, centrado en las cuestiones e inquietudes anunciadas en cada apartado, nunca sentar cátedra -¡risible empeño ello fuera, seguramente hallándose lejos de mi capacidad, a pesar de lo concienzudo y riguroso que, por respeto a la tan complicada y misteriosa vida y la no menos problemática verdad, siempre uno procura ser!-, o afirmar categóricamente tesis alguna. Nada, salvo el referirse a lo que se considera son enfermedades masivas y contagiosas de la humanidad, tiene que ver con el coronavirus, de hecho el texto escrito estaba desde el año 2015, si bien se ha revisado en los últimos meses -uno repiensa lo redactado, y lo repasa varias veces antes de por primera vez publicarlo, y ello aunque apenas por nadie hubiese de leído ser; los compromisos, inquebrantables, de desnudez del alma y expresión, son siempre de sí consigo mismo-, y se ha querido anunciarlo en esta sección del foro, abierta a aportes de sus miembros, y posibles glosas y discusiones posteriores.


En conformidad con lo dicho, con Pandemias milenarias del espíritu, evidentemente, a pesar de su enorme ambición, no se comete la aberración intelectual de pretender apuntar a ninguna verdad absoluta, ni referirse en concreto a algún período de la historia proponiéndolo como origen o síntesis de cuanto se cavila, menos aún se dogmatiza en base a lo que ésta se creyese en general, o se intenta hacer prevalecer una óptica única sobre qué ser pudiésemos -posiblemente no más que una interminable persecución de sentido y de voz a la altura se acerque al significado de tal “ser”-; tampoco consiste el escrito en una documentada y pudiera resultar que tediosa investigación, ni en un trabajo académico nacido de la erudición y el diálogo con textos análogos, pero ello no quita que abrigue una, desde el inicio perceptible, inquietud central por universales déficit relativos a los grados de individuación, emancipación, hondura alcanzada y personificada, voluntad no enajenada y veracidad en las existencias de ayer y de hoy; ni que contenga y desenvuelva una serie de ricas líneas discursivas que se permite su autor considerar altamente sugestivas y urgidas por el momento actual, y que es bien factible que conecten con cualesquier inteligencias y sensibilidades abiertas y preocupadas por el problema sempiterno de nuestro posible sentido trascendente per se, por la independencia, ingredientes y calidad de la vida psíquica y la conjeturable afirmación gozosa de su libertad, principio de cualquier acción en la que el sujeto se compromete ciertamente en su obrar.


El texto consiste, pues, en un filosofar individualizado acerca de todo ello, en un observar caviloso el devenir desde la premisa de que, a pesar de esos diez planetarios desastres pandémicos que no es posible dejar de señalar, la mayor felicidad fundada en un vivir de cara a nuestros abismos últimos sí es perfectamente alcanzable, y un proyecto vital concorde con él y completamente a contracorriente hacedero, siendo tácito que, si “esencia humana” hay, ésta se ha plasmado y se expresa, fundamentalmente, en la busca de la soledad introspectiva, así como en la de la interacción amorosa que procura el enriquecimiento mental y emocional de quienes entran en relación dialógica, y en la que se brinda a través del arte y la especulación filosófica. De ahí que se ponga de manifiesto una visión sumamente crítica de civilizaciones construidas y desenvueltas en el tiempo muy lejos de ese apetito de primordial espiritualidad libre, racionalizando el rechazo de algunas de las dinámicas y notas constitutivas suyas que seriamente restaran virtud, vigor, propiedad, limpieza como entidad sintiente y pensante a cualquier semejante nuestro inmerso en las mismas -de ahí el concepto clave de “desvirtuaciones”-; de ahí, una perspectiva sustentada en un franco amor a lo que dar puede de sí en vida cualquier criatura humana vuelta hacia lo que en este trabajo se estima como mejor y más definitorio de ella, considerándose muy insuficiente -o prácticamente inexistente- el desarrollo de hombres y mujeres de cualquier lugar o era como entidades realmente individuadas, humanizadas, creadoras, autosuficientes, fecundas y plenas; de ahí el tratar de contribuir a identificar algunos de tantísimos corsés, escollos, formas de censura y de homogeneización, deseos espurios que ataran a dimensiones superficiales de la realidad, canalizaciones alienantes, desviaciones y perversiones del pensamiento y la acción, manipulaciones a través del explotado descontrol de determinados instintos, falacias colectivas, cosmovisiones y postulados metafísicos hegemónicos que paralizaran la natural aptitud para el interrogante y la exégesis personales del cosmos, o miedos inducidos a enfrentarse al reto de importancia sin parangón, ya hermosamente loado por el viejo Píndaro, de ser radicalmente cada quien él mismo -en este ensayo presuponiéndose como un encontrarse y un descubrir y un redescubrir constantemente la verdadera identidad a través de la autocontemplación y la libre creación-, que, a lo largo del periplo histórico, han supuesto, y no dejan de significar hoy, poderosos óbices a una experimentación integral y mínimamente higienizada de la intimidad del ser.


Y justamente escrito fue este conjunto de entrelazadas reflexiones por el disconforme y subversivo viviente de un presente en el que el progresivo endurecimiento del coste de la mera subsistencia, la tecnocracia, la robotización existencial, el animalismo o el transhumanismo -la propia postmodernidad en fin, con su asunción implícita de la nada sobre cualquier posible absoluto-, al igual que otrora sólo que desde posiciones muy distintas, actualmente desechándose los paradigmas clásicos, lejos de incentivar disuaden la búsqueda interior con su descreimiento sobre una hipotética realidad estable propia, un lenguaje traductor de ésta, o acerca de una dirección existencial, una moralidad, una autorrealización, una experiencia interna y una dicha al margen de ese nihilismo y algunos de sus digamos que grandes “ejes difusores”: la orgía de intrascendencia ad infinitum exhibida como “vida”, y el caos informativo en particular y mediático en general, con la extraordinaria fragmentación, en el aluvión de discursos sobre lo dado, supuesta por efímeros relatos enseguida olvidados y suplidos por otros; y se da a conocer el libro digital cuando se agudiza ese grave y dañoso apartamiento de lo íntimo y sustantivo a nivel personal, además de poder enmascararse, huelga afirmarlo, nuevos y más sutiles mecanismos de dominación fabricadores del ser humano como un mero instrumento de los nuevos tiempos que, dada su naturaleza bastarda, choca frontalmente con la más antigua proclama de la filosofía -ya grabada en el oráculo de Delfos-, inherente también en el “cuida tu psique” socrático: conocerse a uno mismo -en Pandemias milenarias del espíritu más bien ser, la propuesta de un sentirse substancial, de un vivirse priorizando cuanto se tiene por “profundidades ulteriores”-.


Muchas gracias, por descontado, por su paso por aquí y su lectura; huelga añadir que cualquier análisis, pregunta, glosa, demanda interpretativa, intervención extensa y pródiga en sugerencias como la de “Albert”, o breve y de lo más generosa para conmigo como la de “Outsider” -quienes merecen la mayor de mis gratitudes-, serían bienvenidas.
Última Edición: 25 Ene 2023 00:42 por Zaoc.
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