Después de Gaza, será tambien nuestra ética occidental la que yazca entre los escombros
Tal Vez…
Tal vez tenga que perder mi sustento.
Tal vez tenga que vender mi ropaje y mis sabanas.
Tal vez tenga que trabajar en la cantera, de mozo de carga o basurero.
Tal vez me vea abocado a busca entre los excrementos de los animales el grano de trigo.
Tal vez tenga que dormir, desnudo y hambriento.
Pero, enemigo del sol, no me rendiré,
y hasta último aliento de mis venas resistiré.
Tal vez me despojes el último palmo de mi tierra.
Tal vez devoran mi juventud tus carceleros.
Tal vez te apropies de la herencia de mi abuelo: muebles, pertenencias y aljibes.
Tal vez quemes mis versos y mis libros.
Tal vez des mi cuerpo de comer a tus perros.
Tal vez mantengas mi aldea bajo la pesadilla del terror.
Mas, enemigo del sol, no me rendiré
y hasta el último aliento de mis venas resistiré.
Tal vez apagues la vela en mi noche.
Tal vez a consigas que añore un beso de mi madre.
Tal vez puedas insultar a mi pueblo, mi padre, mi niño y mi niña.
Tal vez aproveches un despiste del vigilante de mis sueños.
Tal vez un cobarde falsifique mi historia con sus absurdos mitos.
Tal vez impidas que mis hijos tengan un vestido nuevo el día de la fiesta.
Tal vez burles a mi compañero con tu mascarada.
Tal vez levantes muros y más muros a mi alrededor.
Tal vez atormentes mis días con un relato humillante.
Mas, enemigo del sol no me rendiré,
y hasta el último aliento de mis venas resistiré.
Enemigo del sol en puerto se engalana, suenan las albricias,
clamores de alegrías, gritos y algarabía,
suenan en las gargantas los cánticos y los versos de aliento.
En el horizonte se divisa un velero,
desafiando el viento, las olas, navega entre la confusión, y el caos,
Es el retorno del desafiante por el mar de las tinieblas.
Es el resplandor de la luz que guía al refugiado.
Por él y por ella, juro que no me rendiré.
Y hasta el último aliento resistiré.
Samir al Qasim