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TEMA: "Cogito ergo sum"

"Cogito ergo sum" 17 Jul 2025 18:13 #87391

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Dvillodre
El desarrollo de la hipótesis acerca de este "Uno que solamente es uno" (εἰ ἓν ἕν) pronto lleva a Platón a un callejón sin salida porque cualquier determinación (no solo el Uno) que carezca de relación con cualquier otra se "cierra" en un inefable. (…) Platón (…) Esto es: que cuando habla de lo Uno, hace referencia a lo Uno en cuanto forma mayor (universal), no en cuanto individuo (ousia)

Hola. En principio creo que no es así. Las Matemáticas como ciencia, han mostrado esta forma de abstracción pura del uno. Mostrando además (como defiende Platón en República), que las Matemáticas hallan “el en sí” de ciertas formas del mundo (toman el círculo como un esquema no determinado y capaz de mostrar “Todas” las posibilidades de los círculos determinados y materiales). Por eso, cuando hallamos el esquema mismo y en sí como hace la matemática con las formas geométricas y aritméticas, no necesitamos ninguna mezcla pues persisten las diferencias. O una ecuación matemática señala todas las posibilidades para cualquier variable, ahí tenemos nuevamente un en sí de la cuestión. Las Matemáticas, creo que dan la razón a Platón, al separar el Uno del ámbito material, señalando su esquemática (como un en sí, como dice Platón). No un infefable, sino al contrario, una objetividad que hace la abstracción misma de lo que analiza, mostrando todas sus pobilidades: todos los unos concretos, todos los círculos que podamos encontrar, etc., puestos en un esquema cientìfico objetivo. Uno, pero sin necesidad de ser efectivo en el mundo, sino con Platón, subyacente y anterior, modelo de los unos materiales. No un Uno psicológico o no eficiente, sino sustancialmente metafísico y ontológico: porque en Platón la Idea, ya sabemos que es más real que lo sensible. Perdona si algo no he entendido.


Geiriz, estoy de acuerdo en tu crítica a Ser y tiempo. No veo allí ontología general, sino como interpretó Husserl, antropología existencial. Aunque también pienso, fíjate cómo luego recaes directamente dentro de él:
Geiriz
La distinción entre la posibilidad objetiva de ser en un campo de sentido y la existencia empírica efectiva no es gramatical, ni fenomenológica, sino ontológica. Es una cuestión que trata, de hecho, de las formas que tenemos los seres humanos de posicionarnos frente a la realidad.
Es que de eso mismo habla Ser y tiempo, de lo que tú dices que debemos plantearnos para dilucidar mejor la epistemología y ontología en un sentido actual. La estructura de un sujeto imbricado con el mundo (dejando de llamarlo sujeto) y las formas de posicionarnos frente a la realidad, como comprensión. Perdona si algo no he entendido.

Xna
La escisión, la diferencia no sé produce tanto entre ser/existir como entre el "yo pienso", conciencia, sujeto y la realidad, existencia. Tampoco es tan relevante el que preceda la esencia, nombre, idea mental a la realidad existente o que ésta sea una representación abstracta o mental de lo existente, en ambos casos nadamos en el dualismo ontológico (esencia/existencia, sujeto/objeto) en su separación con preminencia de la subjetividad frente al objeto conocido por èsta. Qué más da si el Alma, yo, y el Mundo que es objeto de su conocimiento tienen como condición de posibilidad el Dios fundamento o el Ser humano que le arrebata el lugar? Entre monismos y dualismos se obvia que no hay tal escisión entre ser y pensar, entre lo que es y el qué es, sino que se trata de dos planos de lo mismo,

En principio creo que no es sencillo, Xna. “Pensar es ser”, creo que requiere comprender como Parménides, Platón y Hegel, que la naturaleza y la estructura de “un cierto tipo de pensamiento”, el Metafísico, se corresponde con la de la realidad. Y esto, a su vez debe ser argumentado. El sujeto se opone al objeto, incluso en un dasein imbricado en el mundo. Porque la posición Metafísica clásica, al decir que pensar es ser, señala justamente lo contrario, igual que Kant: que nuestra aprehensión existencial como seres inseparables del mundo, no tiene que ver con la posibilidad potencial de que el pensamiento escape a las determinaciones subjetivas y las circunstancias, como bien señala Platón y hacen las ciencias duras. O en Kant, lo a priori no puede estar condicionado por nuestra aprehensión subjetiva y empírica o circunstancial al estar en el mundo. Creo que no es posible o nada fácil seguir a Heidegger y a Platón o Parménides al mismo tiempo, porque las contradicciones que surgen te obligan a mojarte y decidir entre una postura o la otra: Platón y la ciencia buscan trascender la subjetividad inmersa o entrelazada con el mundo, porque reconocen que el conocimiento está mediado por estructuras que no dependen simplemente de nuestra experiencia, ni histórica ni individual ni cultural. Digamos que la aspiración de Parménides, Platón o Hegel, es justamente dar por superado al Dasein y apoyarse ahí más allá, en lo racional superando las contingencias de nuestro estar en el mundo: no todo pensamiento es pensamiento ubicado, posicionado, y sobre todo desde ahí no sería posible decir como afirmas que “pensar es ser”. Porque sería un pensar ya vencido, ubicado, rizado por el estar en el mundo y la cultura, etc. Perdona si algo no he entendido.
Última Edición: 17 Jul 2025 18:14 por ksetram.
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"Cogito ergo sum" 18 Jul 2025 01:43 #87398

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ksetram escribió:
Creo que cuando decimos que algo “existe” y nombramos que el unicornio no existe, queremos decir que físicamente el caballo existe pero que el unicornio nunca lo encontraremos empíricamente. O sea no lo veremos en la realidad física y (por lo tanto) en un presente dado. Pedro Pablo y Geiriz han nombrado esta asociación con lo físico y material. Por situar la cuestión de otra forma, Platón por ejemplo lo ve muy distinto. Para él, el término existir es otra cosa (aunque acabaríamos en el griego y lo conozco poco). Platón nos dice que las Ideas “existen”, para él “existen” más que el mundo sensible, y son fundamento de este mundo de los sentidos. En cambio lo que “es”, lo es de alguna manera pero probablemente no haya de ser material ni en un estado presente cuando lo percibamos. En lo sensible percibimos las “cosas” y las “energías”, pero no vemos las “causas”, el mundo inteligible que hay detrás, y que sin embargo, claramente existen, ¿no?
Esto ve Platón en las Ideas, porque las conclusiones o “verdades” que alcanza la dialéctica o la filosofía son atemporales. Las ideas no se comportan como los objetos, como expresa Platón y sabemos, son atemporales y no dependen como los objetos, de que uno las vea en un presente dado ni por medios sensibles. “Existen” en otro sentido. Son como las Matemáticas, abstracción del mundo, un mundo de lo causal que genera el mundo, sería creo el concepto de “existir” y ser en Platón.

Tienes razón al desconectar la existencia de lo material. Los objetos matemáticos son un buen ejemplo de objetos inmateriales cuya existencia es indiscutible. Veamos un ejemplo concreto, las dos afirmaciones siguientes son verdaderas:

1. Existen números primos mayores que 100.
2. No existe un número primo mayor que todos los demás.

En ellas se ve claramente la diferencia entre esencia y existencia. Las esencias "primo mayor que 100" y "el mayor número primo" están perfectamente definidas, y el significado de que existan o no existan, respectivamente, objetos correspondientes a esas esencias también está completamente claro. Tan claro como que las esencias preceden a las existencias (sin esencias previas esas existencias carecen de sentido). No obstante, los entes existentes (en este caso números primos) son tan ideales como sus esencias, y su existencia no la conocemos por observación empírica sino por demostración a priori.

Alguien podrá decir que la existencia de un numero primo es ontológicamente diferente a la existencia de un objeto físico, seguramente con razón, pero no quiero entrar en ese problema, lo único que quería decir es que la diferencia semántica entre esencia y existencia, entre ser y existir, se comprende perfectamente ya en ámbitos como la matemática, y que eso muestra que esa diferencia entre ser y existir no coincide ni con la diferencia entre sujeto y objeto ni con la diferencia entre lo ideal y lo empírico.
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"Cogito ergo sum" 18 Jul 2025 09:43 #87400

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Geiriz No hay problema en reivindicar pensadores del pasado, si entendemos lo mismo: recurrir a sus ideas —incluso conceptografía— para mostrar como con ellos se resuelve —o contextualiza al menos— lo que se discute hoy (esto es deseable), pero lo que está ocurriendo aquí no es eso. Esto no se está mostrando, y me cuesta pensar que alguien sí lo esté leyendo en ese sentido, la verdad. En la contextualización inicial hubiese enriquecido la cuestión, al mostrar precisamente como estos ultimos giros conceptuales —con el concepto de Dasein como límite, por ejemplo— terminan designando los límites de la cuestión previa, cuando no se había propuesto la discusión de la distinción fundamental entre la consistencia y la facticidad ontológicas. El Dasein es aquí un concepto límite —un concepto de la ontología existencial, no de la ontología general— que no se desembaraza del protagonismo del sujeto. No dice nada sobre el estatuto de realidad de entidades no correlacionadas con ese Dasein, que no es otra cosa que una categoría centrada en la facticidad de la existencia correlacionada en sentido estricto. De modo que todo este devaneo contextualiza al correlacionismo —mayoritario como anfitrion de muchas corrienets de pensamiento actualmente— que es lo que se evidencia superado en la ontología actual. Porque la cuestión actual va más allá: se trata del estatuto ontológico de todo aquello que precede a todo correlato humano posible, y esas cosas que tiene la realidad de puñetera, que no nos deja encorsetarlo todo en el libro que nos dé la gana. Por otro lado, negarse a distinguir entre lo que depende de una correlación y lo que no es como intentar cartografíar el fóndo del océano con una brújula: el instrumento ya presupone un terreno y no es el que queremos explorar.

Dices que
“el sujeto no debe interferir la actividad del contenido con elementos de su facultad de conocer.”
pero no es eso lo que se está hacieno aquí, sino atribuir a la forma lógica del juicio ('ser' como cópula o co-significación) una validez ontológica general, sin justificarlo. Pero confundir propiedades lógico-linngüísticas con propiedades ontológicas es un error, se mire por donde se mire. Significa lo que ya dije, que confundir 'ser' como partícula semántica con 'ser' como pregunta por la realidad del ente es una reificación, una hipóstasis. Una función sintáctica no es prueba de existencia ontológica, o cada vez que digamos "el unicornio blanco" implicaría que existe un unicornio blanco.

La cuestión es: ¿cómo distinguimos entre lo que puede tener sentido y lo que efectivamente existe? Y si esta distinción no vale, hay que explicar por qué. Si vale hay que integrarla en la discusión de hoy. Todo lo demá es una regresión erudita que elude el problema, es retórica. Y la retórica no es una cuestión de estilo, es un problema epistémico, porque la filosofía no busca refugio en aparentar comprensión de un lenguaje oscuro, o una conceptografía aplicada sin criterio repetitivamente, sino en responder o seguir preguntando.

La distinción entre la posibilidad objetiva de ser en un campo de sentido y la existencia empírica efectiva no es gramatical, ni fenomenológica, sino ontológica. Es una cuestión que trata, de hecho, de las formas que tenemos los seres humanos de posicionarnos frente a la realidad. No es una cuestión cuya respuesta prometa ser fácil, y todo lo que digamos aquí por supuesto no sentará cátedra. Pero lo que sí es sorprendente es lo fácil que puede describirse, exponerse y entenderse hoy día, y lo innecesario de complicarlo inútilmente haciendo una regresión epistemológica de la misma raíz del problema sólo por poder utilizar x sistemas de pensamiento. La cuestión de que "el ser se dice de muchas maneras" es muy bonita, pero actualmente la cuestión es si todo lo real puede pensarse desde lo humano, y esto requiere otro nivel de exigencia. Porque esas muchas maneras de decir el ser no dice en qué se basa ontológicamente esa pluralidad de modos ni si todos ellos pueden darse independientemente de un correlato epistémico.


Claro, si se ondean conceptos vaciados de su contenido como “Dasein”, “Ontología general”, “Ontología existencial”… y se pregona su oquedad, su descontextualización o el simple regodeo en la erudición de quien los haya utilizado, incluso si se declaran las propuestas opuestas como carentes de sentido y culpables de una supuesta maraña en la que se está ahogando a un lector ocasional u a otro realmente interesado en el tema, pues visto, dispérsense.

Sobre una propuesta acerca de la distinción entre ser y existir que ha desembocado en la escisión sujeto/objeto en el modo del conocimiento, el hacer emerger al Dasein como “ex sistere” no es una ocurrencia o una fruslería con la que uno se regala o le da empaque a su propuesta. Heidegger, que hace en Ser y tiempo ontología desde el existente, sí y que embarranca por ese camino y por ello no concluye la obra tal y como la había propuesto, o no al menos en 1927, expresa en ese parágrafo 44 la escisión del sujeto y el objeto al hablar del ser/verdad y esa escisión acontece por hacerlo desde la verdad del juicio, es decir, desde la correspondencia entre el intelecto y la realidad. Que en su propuesta consiga o no mostrar la inmanencia del pensamiento, que permanezca o no del lado del conocimiento, es otra cuestión.

La refutación de una propuesta pasa por el conocimiento de ella. El conocimiento profundo de los pensadores es lo que ha llevado a otros a refutarlos. Ahora, si se señala solo un parágrafo, no toda la bibliografía del autor, solo el 44 de Ser y tiempo, que se comprenda porqué se ha traído a colación puede escapársenos si no se lee. Que sí que es largo y farragoso y es más fácil clamar poesía, mística, erudición, retórica o animismo… que atacar la propuesta desde donde se hace. De modo que ahí nos hemos quedado, atrapados en la forma lógica del juicio y en el verbo “ser” como cópula y desde esa correspondencia hay que resolver un “error” que se puede ver desde una posición determinada, pero no desde todos los lugares desde donde se la mire, así que, que “el ser se dice de muchas maneras” es “bonito” y “punto se ha acabao”.

Creo que dvilllodres1 ha explicado las formas flexivas de los juicios sin cópula (en los que ser no pone el sentido de lo que es, sino que este sentido se encuentra en el propio contenido) y lo ha ampliado en cuanto a los términos simples y entonces lo que propone es que “el marco moderno está errado”. El marco moderno no está errado. El marco moderno es el del conocimiento en el que se dice de algo en relación con algo otro. No es errado, es segundo porque no habla de las causas, razones, condición de posibilidad y éstas están en cada entidad sensible e inteligible.
Última Edición: 18 Jul 2025 09:46 por Xna.
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"Cogito ergo sum" 18 Jul 2025 10:24 #87404

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Hello!.
Hace mucho que no intervengo y no tenía pensado hacerlo, pero solo quisiera hacer algunas precisiones apuntanfdo más al dedo que apunta a la luna que a la luna misma.
Geiriz escribió:
Hola dvillodre1,
sigo sin ver qué justifica pasar del plano lógico-lingüístico a ontología general, porque no explica por qué compartir una estructura gramatical disuelve la distinción ontológica consistencia-facticidad.
Estoy de acuerdo. El plano lingüístico es una herramienta importantísima (aunque no exclusiva) para comprender cómo el ser humano conceptualiza el mundo o cuáles son los límites de su conceptualización o entendimiento, pero no para explicar el ser desde una perspectiva metalingüística.
dvillodre1 escribió:
Hola de nuevo:

En el penúltimo mensaje acerca del significado del Ser entendido como existencia, tomé la forma del juicio tal y como lo conocemos A es B (hoy día casi todas las lenguas indoeuropeas modernas son analíticas) como base para indagar el origen de aquél significado, alejado de su otro sentido predicativo. La apelación a la forma flexiva de los juicios sin cópula (AB) valió para tal propósito, pero se queda corto para otros.

Lamento no estar de acuerdo. No es cierto que la mayoría de lenguas indoeuropeas sean analíticas. Buen ejemplo lo tenemos en la mayoría de lenguas romances (como el español, con una gran riqueza flexiva nominal, pronominal y verbal) u otras como el alemán (más flexiva aún). En todo caso, las lenguas no son puramente analíticas, flexivas, aislantes o lo que sea, sino que forman parte de una gradación. El inglés es un idioma mucho más analítico que el francés, que es más flexivo, pero más analítico que el español. A su vez, sería menos analítico que el chino, tan anañitico que forma parte de las aislantes. Pero tanto unas como otras poseen elementos flexivos y analíticos. El chino no usa el verbo “ser” como cópula, salvo en las oraciones ecuativas (como “Jacinto es el alcalde”), pero no en las que expresan cualidad o relación (como “Jacinto es bajo”). ¿No habéis escuchado a los chinos decir “Casa muy bonita” o cosas por el estilo? Ellos emplean un morfema que expresa estatividad y que no encuentra paralelismo en español. “Jacinto es bajo” en chino se traduciría literalmente como “Jacinto bajo”. Algo parecido sucede con el ruso, al menos en tiempo presente, que es una lengua más flexiva que el español. Es decir, aquí no podemos hablar de modelos binarios (una lengua pertenece o no a una categoría (analítica, aislante); sino a grados de pertenencia. Los matemáticos o expertos en conjuntos borrosos o lógica difusa sabrán expresarlo mejor que yo.
El hecho de que los chinos, los rusos o los turcos hagan un uso diferente del verbo “ser” no les legitima ni les impide elaborar reflexiones filosóficas tan ricas como las de los filósofos de habla inglesa. Tampoco el hecho de que una lengua tienda a la analíticidad (como el inglés o el chino) o a la flexión (como el español, el alemán o el ruso) tampoc impide que en esas lenguas se pueda alcanzar la misma profundidad filosófica.

Por otra parte, tanto en español como en inglés los adjetivos predican de los sustantivos sin necesidad de la cópula, aunque por procedimientos diferentes. En español la predicación se marca por concordancia mientras que en inglés por orden de palabras. Esto implica que en la proyección de la oración ambas predicaciones se sitúen en niveles diferentes, ya que en español se sitúa por encima del sintagma tiempo y en inglés por debajo, sin que por ello se pueda hacer deducir que la predicación es español escapa de la dimensión temporal mientras que en inglés toda predicación se somete al ámbito de la temporalidad. De nuevo, no debemos confundir los planos.

No puedo corroborarlo, porque no tengo en casa un libro sobre historia de la lengua griega, pero me parece dudoso que en el griego de Parménides e incluso antes no existiese el verbo “ser” o elemento análogo. En todo caso, aceptando la mayor, ¿no sería más lógico invertir el proceso? Es decir, se produce un proceso de abstracción del “ser” (como sustantivo) cuando comienza a existir una tradición filosófica que acepta esa abstracción. Y podemos hablar de predicaciones por la misma razón. En este sentido, me parecen relevantes estudios como los de Havelock o Walter Ong que analizan el paso de la oralidad a la escritura. Este paso supuso que en los filósofos presocráticos ( preplatónicos, como los llama Havelock) el lenguaje filosófico mantuviese aún una forma más narrativa por dos razones fundamentales. La primera es mera cuestión mnemotécnica: la narración es más fácil de recordar que el discurso analítico y, por consiguiente, más fácil de difundir. La segunda: se usan los moldes conocidos (los de Hesiodo u Homero en época arcaica sin las reelaboraciones posteriores). Havelock bautiza a Platón como el primer analítico de la historia, porque la tradición anterior, un mayor asentamiento de la tradición escrita y la prolijidad de sus obras le permitió esa analiticidad. En conclusión, sostengo que es el desarrollo del propio lenguaje filosófico y la adquisición de la escritura lo que permite reflexionar sobre el ser y no los procesos morfológicos a los que se ven sometidos las lenguas.

Iba a hablar del “Cogito, ergo sum”, “I think, therefore I am”, “Pienso, luego existo”, pero ya me he pasado de líneas.

Edito: He visto que han escrito Pedro Pablo y Xna mientras redaactaba mi mensaje y no he podido leerlos ni tenerlos en cuenta. I'm sorry.
I’m so lazy.
Última Edición: 18 Jul 2025 10:25 por Futaki.
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"Cogito ergo sum" 18 Jul 2025 10:50 #87405

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Ksetram...
Dasein no es “yo”, ni “sujeto” entonces no debes leerlo desde Kant. “Dasein” es ente y está entre los demás entes, pero es capaz de, inmerso en el mundo, salirse de él, salirse de sí por eso es “existente” (ex – sitere). El sujeto no se opone al objeto, determina sus predicados, sus atributos, habla de sus accidentes, dice de las cosas con relación a otro externo al objeto, el sujeto conoce.
No sé qué quiere decir que “no es fácil seguir a Heidegger desde Platón o Parmenides”, Heidegger lee a Platón y a Parménides, no son compartimentos estancos.
Ksetram “Pensar es ser”, creo que requiere comprender como Parménides, Platón y Hegel, que la naturaleza y la estructura de “un cierto tipo de pensamiento”, el Metafísico, se corresponde con la de la realidad. Y esto, a su vez debe ser argumentado.

“Lo mismo es pensar y ser” no significa que Pensar=Ser, ni que pensar esté por delante. Es una correspondencia “ser-pensar”, donde ser es primero. Ser y pensar (determinar) son correlativos. Existe la tentación de poner lo que será luego “el objeto” entre la realidad o el ser y su percepción o pensamiento y esto nos lleva a la falla que, parece ser, se dio en Platón. El conocimiento termina en la realidad, no en lo conocido. Ser es anterior y esto es opuesto al subjetualismo en general. El pensamiento es de la realidad no de lo pensado.
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"Cogito ergo sum" 18 Jul 2025 11:04 #87406

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Uno es la esencia y todo objeto material y abstracto es a la vez el uno, como el ente pensante, porque todo es libre albedrío, tiempo universal material y libertad o motivacion. Eso es lo que vemos en la cueva, lo que se mueve por si solo, una motivación esencial
Última Edición: 18 Jul 2025 11:05 por mopa.
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"Cogito ergo sum" 20 Jul 2025 23:53 #87415

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Claro, si se ondean conceptos vaciados de su contenido como “Dasein”, “Ontología general”, “Ontología existencial”… y se pregona su oquedad, su descontextualización o el simple regodeo en la erudición de quien los haya utilizado, incluso si se declaran las propuestas opuestas como carentes de sentido y culpables de una supuesta maraña en la que se está ahogando a un lector ocasional u a otro realmente interesado en el tema, pues visto, dispérsense.

Caray, ¿de forma tan injusta y superficial trato el concepto de Dasein por explicar que es un concepto límite de la ontología existencial, por lo que permanece dentro del plano de la correlación? Pienso que es sólo una contextualización y una delimitación de su potencia teórica. No puedo ver cómo es útil para resolver la cuestión del estatuto de lo real no-correlacionado, ya sea participando de una explicación o desestimando considerar siquiera la realidad no-correlacionada, por ejemplo. En fin, evitaré el ad hominem velado. Quizá simplemente esté limitado por la estructura del juicio moderno e impedido para alcanzar la forma originaria del pensar.

Ksetram,

Hay hoy cierta tendencia considerar que aquello más alejado de nuestra cognición en el referente que consideramos como lo real sean las matemáticas. Dicho de otro modo, que lo más plausible como referente de qué sea la realidad no fenomenológicamente accesible es el orden matemático. Aquí existen una cantidad grande de matices fascinantes. La idea en sí es que las matemáticas describen o explican esttructuras fundamentales que, en principio, no dependen de ningún sujeto. Pero, para lo que nos compete aquí: si, de una vez, sí hemos planteado la cuestión de la existencia de una realidad no-nominada —es decir, una realidad no correlacionada, independiente de la agencia y la cognición que denota esta realidad y esta existencia—, entonces lo que queremos es saber como hablar de ello de manera clara. En mi opinión, y partiendo de una postura realista, tengo que matizar algo: las matemáticas —como la lógica y la cognición— son condiciones de la inteligibilidad y no constituyen por sí mismas el criterio ontológico de existencia. Es decir, que no toda entidad existe —la Idea platónica, una función o una propiedad matemática, o una figura geométrica perfecta— sólo por el hecho de poder ser pensada o funcionar como modelo. La pregunta actual no se salta a la torera ninguna estructura existencial —como pueda serlo el Dasein de Heidegger (si no lo he leído a medias y sólo entendido indirecta y superficialmente)— sino que se clava en un sentido ontológico radical y te pregunta: ¿existe algo independientemente de cualquier correlato epistémico, ya sea sensible o inteligible? Es por esto que las matemáticas a mí no me sirven como criterio ontológico último. Son, como ha señalado Pedro Pablo, el ejemplo perfecto de objeto cognitivo puramente abstracto. La aporía de que si todo lo que pensamos como real es real en tanto que es inteligible como comprensión, como disposición y apertura del Dasein, radica en que entoncs no podemos empezar a pensar la realidad sin seres humanos. Si decimos que con las matemáticas describimos la realidad última estaríamos diciendo que existen propiedades matemáticas, en sentido ontológico fuerte, es decir, como entes físicos —por ejemplo, que el número tres o la cardinalidad es reductible a un conjunto de partículas elementales modelizable en nuestras matemáticas.

Hasta aquí, no sé si incurro en algún error de fondo, porque estoy simplificando bastante. No me parece descabellado partir desde un realismo crítico que se afirme científicamente antirrealista: esto, porque las matemáticas, que son el lenguaje de la ciencia y la ciencia es el plano epistémico de máximo rigor, son una herramienta que nos sirve para hacer modelos inteligibles de la realidad. ¿Pero donde queda la matemática para el estatuto de la realidad no-nominado, no correlacionado? En fin, por esto mismo señalé que confundir el ser como posibilidad de sentido en un campo dado (lógico, semántico, cognitivo) con la existncia efectiva de algo (independiente del pensamiento que lo concibe) es una hipóstasis.

Esta es una cuestión abierta, desde antiguo. Por el camino hay muchas posturas y reflexiones interesantes. Pero el problema en cuestión hoy no es atenuar de esta o de aquella manera que lado, si el sentido o el referente, son más reales, sino la necesariedad de su relación.
Última Edición: 21 Jul 2025 02:28 por Geiriz.
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"Cogito ergo sum" 21 Jul 2025 10:29 #87416

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Hola Geiriz:

Estás explicando la distinción entre consistencia y facticidad como una interpretación errada de la escisión epistémica sujeto y objeto, si no te entiendo mal.
También, toda tu crítica parte de este presupuesto: el marco "moderno" está errado. Este presupuesto, veo, está blindado como una resolución superior que:
1. no demuestra por qué ese marco moderno está errado y
2. no indica como se llega a aceptarlo. Es decir: después de x tiempo, época o, fuera de x conjunto de pensadores o tradición de pensamiento, todo es inválido y está equivocado.
Pues adiós la luz.

Además, toda la efectividad ontológica de la que estás hablando, es precisamente un privilegio de la conciencia respecto al objeto: es correlacionismo. Es curioso, porque lejos de elevarte respecto al dualismo, pretendiendo hablar desde la estructura de la realidad, estás posicionándote bastante claramente dentro de ese dualismo conceptual, que es el correlacionismo (tu última frase lo explicita a la perfección). No sé si es eso, u otra lectura, pero estás literalmente sustituyente los planos epistémico, lógico y ontológico por una "unidad primigenia" que no argumentas y que, por supuesto, está blindada a toda crítica. Y esto último, no se sabe bien por qué. No entiendo por qué discutir que un problema se resuelve negando su formulación sin argumentar por qué y mostrandolo claramente. Debería ser facilísimo de ser así, mostrando inconsistencias, contradicciones, o lo que fuera. La ilegitimidad de todo sistema de pensamiento distinto a otro y el rechazo a tratar una cuestión en sus propios términos tiene un nombre, y no es filosofía aunque se retiteren como avales lecturas filosóficas.


Lo que trato de decir más bien es que los conceptos de consistencia y facticidad responden a cuestiones que presuponen o penden de la oposición sujeto-objeto que preside la metafísica occidental. Y hablo expresamente de "metafísica" porque esta palabra y su manera de organizar las ciencias aparece en la historia de la filosofía después de Aristóteles. En concreto, en Roma y la edición de los textos aristotélicos por parte de Andrónico de Rodas: la separación de los estudios del Ser y del Logos como ciencias distintas (metafísica y Lógica) dará lugar a su vez a la división onto-teológica de C. Wolff dividiendo la metafísica en Psicología, Ontología y Teología. Entre los griegos no se dieron estas divisiones, ni tampoco el "Ser" tuvo la significación de la "existencia". Todo esto vendrá después con la escolástica. Por ejemplo, la teoría de la correspondencia defendida por Tomas de Aquino: presupone la escisión sujeto-objeto.

Que esta escisión es puramente antropomórfica lo subraya con claridad Kan en la Crítica de la razón pura cuando observa al final de A 835-B 863:

Nos conformamos aquí con completar nuestra tarea, a saber, con esbozar simplemente la arquitectónica de todo conocimiento derivado de la razón pura, empezando por el punto en que la raíz general de nuestra capacidad cognoscitiva se bifurca en dos ramas, una de las cuales es la «razón». Por razón entiendo aquí toda la facultad cognoscitiva superior y, consiguientemente, contrapongo lo «racional» a lo «empírico».


Si regresas ahora de la división tradicional de la metafísica en Psicología, Ontología y Teología verás cómo responde a la observación de Kant y, más en concreto, el ser-existencia al "objeto" correspondiente a la Ontología frente al concepto del pensamiento correspondiente al sujeto o Psicología etc. La facticidad es un enésimo correlativo del ser-existencia y la consistencia una regla o norma que prescribe la prohibición de mezclar aquellos ordenes elementales pendientes de los principio del conocimiento.

La filosofía moderna, en general, es la homo-mensura de Protágoras al hacer de los principios del conocimiento los principios del ser. En este sentido, es muy común entre los especialistas de la filosofía griega antigua referirse a ésta como la antigua sofisteria.

Un saludo.
Última Edición: 21 Jul 2025 10:33 por dvillodre1.
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"Cogito ergo sum" 21 Jul 2025 10:55 #87417

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Hola Xna:

“Lo mismo es pensar y ser” no significa que Pensar=Ser, ni que pensar esté por delante. Es una correspondencia “ser-pensar”, donde ser es primero. Ser y pensar (determinar) son correlativos. Existe la tentación de poner lo que será luego “el objeto” entre la realidad o el ser y su percepción o pensamiento y esto nos lleva a la falla que, parece ser, se dio en Platón. El conocimiento termina en la realidad, no en lo conocido. Ser es anterior y esto es opuesto al subjetualismo en general. El pensamiento es de la realidad no de lo pensado


La mismidad ser-pensar viene efectivamente de Parménides, pero perdió su significado cuando el Nous se confundió con la gnosis griega o, al menos, se difuminaron sus diferencias. El De Anima de Aristóteles opone estos dos conceptos en cuanto a pertenecer a modos diferentes. Los traductores suelen verter Nous por Intelecto y Gnosis por Conocimiento.

La diferencia modal viene de la imposibilidad de intercambiar la actividad del conocimiento con su objeto por muy "correcto" que sea porque, como decía Tomás de Aquino, la "forma" que llega al alma (esto es, el concepto) nunca es intercambiable con el objeto, por ejemplo, el "concepto de piedra" respecto de esta o aquella "piedra". Hay formas que "son" o "se dan" necesariamente unidas a la materia o realidades individuales. Por ejemplo, las piedras o las casas: analíticamente por abstracción nosotros podemos separar estas formas de cualquier materia, deviniendo entonces el problema de que se habla en el hilo: que tipo de ser y existencia corresponden a estas formas sensibles una vez separadas de la sensibilidad. Las matemáticas son el más claro ejemplo de un conocimiento correcto, sin ser ciencia o Nous porque los números lo son siempre de algo con materia y, por tanto, pendiente de algo anterior.

Pero hay unas segundas formas que son por sí mismas inmateriales, es decir, que no "son" separadas de la materia en virtud de un ejercicio subjetivo de abstracción sino que son separadas en sí mismas. Platón las concretas en aquellas formas comunes que hacen posible la inteligencia o lo inteligible y, a fortiori, también a lo sensible (a lo que son las cosas sensibles).

Ksetram: Platón toma las matemáticas como "escalera" para alcanzar la ciencia primera, la Dialéctica, pero aquella pende de ésta, no lo contrario. Quiero decir: si la Dialéctica dependiera de las matemáticas, éstas serían la ciencia primera de que habla en la República. En este sentido, los números y las cantidades lo son siempre de algo distintos de ellos mismos, requieren de este otro. Sin embargo, las formas mayores (ser y no-ser, Uno y múltiple, Reposo y Movimiento) pueden serlo de sí mismo y de otras cosas que sí mismas. Por esto, son primeras (no los números).

Por bien, a estas segundas formas inmateriales por sí es a las que se refiere la cita de Parménides: lo mismo es Ser e Inteligir. No a las otras formas separadas por abstracción. La aprehensión o ciencia de las formas inmateriales corresponde al Nous. Las correspondientes a las formas y materia de la segundas al Conocimiento.

Luego esto es verdadero: que es lo mismo Ser y Pensar.

Pero esto otro es falso: que lo mismo es Ser y Conocer.

Un saludo.
Última Edición: 21 Jul 2025 11:09 por dvillodre1.
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"Cogito ergo sum" 21 Jul 2025 11:24 #87418

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Hola Futaki:

La consideración de una lengua como analítica o flexivas trae polémicas, en efecto, porque los límites son siempre problemáticos establecerlos. Si se considera separación del verbo respecto de una primigenia raíz nominal-verbal que dominaba en las lenguas indoeuropeas, quitando prácticamente el alemán y otras lenguas más arcaicas (como las gaélicas o celtas que permiten en Escocia o Irlanda) la mayoría se pueden llamar analíticas.

Hay un artículo interesante de F. Adrados que puede encontrarse por ahí: Ensayo sobre la estructura del indoeuropeo preflexional.

Sobre lo que comentas de ver la botella no media vacía sino medio llena, esto es, ver en la separación del verbo ser la oportunidad de pensar acerca de la existencia, la misma historia de la filosofía ya contiene realizada o consumada dicha esta posibilidad. La cita del Peri Hermeneias declarando carente de significativo propio al Ser es esta consumación. Se trata de una doble negación, al que llegan o han llegado algunas filosofías, pero otras todavía no.

La reflexión es fructífera. Por ejemplo, si la existencia no tiene significado propio es lítico preguntarse de dónde viene la relevancia en las filosofías contemporáneas. Si uno toma al género como el ser que es siempre (o que tiene resuelta la contradicción), y al individuo como el ser que tiene y no tiene ser-existencia (q que acepta la contradicción), se comprender cómo el individualismo moderno es la fuente de la importancia de este concepto. O a sensu contrario, porqué en las culturas más primitivas el sentido de la vida no giran en torno a la muerte. Se ve cómo la nada, el vacío físico y cero matemático van culturalmente de la mano con las religiones de la salvación. Pero esto es un desplazamiento del concepto de ser y existencia desde la filosofía a la esfera de la antropología.

Un saludo.
Última Edición: 21 Jul 2025 11:47 por dvillodre1.
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