Hola, Pedro Pablo y rdomenech:
Antes de nada, yo sí considero que mis afirmaciones tienen un contenido y, sobre todo, implicaciones ideológicas.
Cito a Sengoku Jidai:
Recuerdo que un profesor de IPC nos habló de un modelo evolutivo en donde se partía de un sexo, dos sexos, tres sexos, cuatro sexos y cinco sexos. El modelo una y otra vez terminaba en un modelo bimodal. A partir de suponer seres más complejos, la tendencia era siempre al sistema bimodal.
No debemos confundir un sistema binario con un sistema bimodal. El primero te obliga a elegir entre dos valores (p. ej.: 0,1), mientras que un sistema bimodal juega con probabilidades. Atiende a picos, a cimas. Por ejemplo, los hombres, por naturaleza, son más rápidos que las mujeres (véanse los récords mundiales en atletismo), pero hay mujeres más rápidas que los hombres. O más altas. Es decir, la bimodalidad "tiende a", no "obliga a".
Por otra arte, creo que estáis considerando el sexo (perdón si me equivoco) estrictamente desde el punto de vista de la evolución de las especies. Es decir, desde un punto de vista diacrónico. Visto así, efectivamente el individuo estéril tiende a desaparecer y, si todos fuésemos estériles, la especie desaparecería, salvo reproducción artificial o asistida. No atendemos al individuo, sino a la especie.
Ahora bien, la cuestión es que el sexo también debe ser abordado desde un punto de vista sincrónico, actual, y ahí el sexo de los individuos ya no se tiene por qué evaluar en función de su capacidad reproductiva, también estructural o fisiológica. Desde este punto de vista, tanto los estériles como los no estériles estamos destinados a la desaparición.
P.D.: He redactado mi texto al mismo tiempo que Sengoku Jidai y no he podido leer su comentario.
PD.2. : Aunque juego con contrafactuales, me temo que es más posible que la especie humana desaparezca antes por cuestiones culturales que meramente biológicas, al igual que ha sucedido con otras especies ya desaparecidas por nuestra cultura.