ksetram escribió:
Hola Zalmoxis,
Ortega quiere ese pudor, de quien no muestra públicamente su “misión” y que no presume de sus ideales. Que con la excusa de los ideales, uno se monta una vida ficticia dice en tus citas. Son máscaras antagónicas, porque visto desde fuera se parecen, muestran un ideal o una actitud, pero una de ellas es falsa y hace una compensación digamos psicológica, un aparentar. Tus citas creo que vienen muy bien para el tema.
Hola, ksetram.
Entonces es parecido, salvando las distancias, a eso de "que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda", lo de no mostrar en público ni presumir. Para no hacer alarde ni apariencia de
atlética virtud como decía Ortega.
Y lo que dices de la constancia, estoy totalmente de acuerdo. Una considerable perseverancia que te haga comprometerte con una meta, y no ir yendo de propósito en propósito como pollo sin cabeza, dejando una, luego otra, aburriéndose de todo rápido.
Por eso le decía a adcasna que, en mi opinión, no era tan crucial la vocación o ideal, ni tenerlo a tal o cual edad, sino el poder seguir con unas metas por muy diversas y cambiantes que sean para no aburrirse ni sentir vacío. Un ejemplo sería alguien con diversidad de gustos y aficiones pero ninguna "vocación" o ideal, aunque sí con la fuerza de voluntad y
perseverancia para hacer las cosas más diversas y ocupar así su tiempo (deportes, leer, socializar, cine, voluntariado, qué sé yo, mil cosas)
Si falla demasiado la constancia en las ocupaciones entonces ya llega el tiempo para cavilar mucho, y el hacer de un grano de arena un desierto.
rdomenech31 escribió:
El pudor y la vergüenza están infravalorados. También Nietzsche insiste en esas cosas. Si fuéramos dioses, dice, podríamos mostrarnos tal como somos, al desnudo[...]
rdomenech31, buenas.
Recuerda Afrodita y Ares qué vergüenza pasaron en pelota picada cuando Hefesto los ató en la cama delante de todo el Olimpo

, ¡y eran dioses! Demasiado de humano tenían, jajajaa
No, yo creo que es cierto, si pudiésemos ser dioses (y no unos dioses de chufa xD), como has puesto no tendríamos necesidad de adornos ni subterfugios. Al poder estar por encima de las contradicciones y carencias, que como seres humanos nos acompañan no temeríamos ni seríamos vulnerables a mostrarnos en todas nuestras facetas y complejidad, pero nuestra condición nos hace temer el rechazo de los demás, el malestar de nuestra conciencia, etc.
Sobre esto del rechazo y el malestar, etc. un capítulo de un libro de Mircea Eliade sobre los olímpicos que leí hace tiempo me impactó mucho, bueno, ¡me gustó y se me quedó en la memoria especialmente el título! Se refería a Apolo. Rezaba así: Apolo.
Las contradicciones reconciliadas. Creo que tenemos que "adornarnos" y ocultarnos como dices porque nuestras contradicciones internas nunca están reconciliadas plenamente.