Futaki escribió:
Tienes razón, rdomenech. No has dicho “apolítico”, sino “activista político”. Efectivamente, Nietzsche no fue un activista político a la manera de Marx o de Althusser. Ahora bien, ¿consideramos que las personas que defienden a Palestina en este u otros foros son activistas, aunque no militen en ninguna organización (aspecto que desconozco)? Yo diría que sí. Nietzsche no es ajeno a ese tipo de activismo a través de sus escritos, sea por su desprecio a la democracia, al socialismo, al liberalismo o a circunstancias muy concretas de su tiempo como la unificación alemana o su desprecio a Bismarck. ¿Nietzsche propone un modo de vida y no formas de activismo político? Aseveración más que discutible. Su crítica a la masa, a las costumbres, al cristianismo y la moral tradicional, etc., etc., conllevan una clara lectura que no está en absoluto oculta.
En cuanto al ataque de las ideas. Las cosas se pueden expresar de distintas formas. Cuando hablas, por ejemplo, del infantilismo de las propuestas de la extrema izquierda, y esas propuestas son las que defienden determinadas personas en este foro, lógicamente estás calificando su argumento como infantil. Y las palabras cuentan, porque no es lo mismo usar palabras como infantil, absurdo o calificar a cierta intelectual de payasa que emplear otros términos como utópico, complicado o incluso equivocado. Eso depende del tono que se quiera dar al debate. Cuando se califica de payaso a alguien a quien uno admira, y más en la trifulca intelectual, es fácil llevar el insulto a lo personal. Porque si ese filósofo o filósofa es un payaso, ¿qué creo que me quieres decir cuando yo defiendo la postura de esa persona? La solución más sencilla es pasar por alto esas palabras, pero a veces el impulso gana y se cae en la trampa.
Los malos usos del lenguaje no solo consisten en el insulto directo, ad hominem. De hecho, el insulto es una forma extrema. Muy al contrario, los más eficaces son aquellos en los que el emisor puede esconderse, en los que puede aducir que sus palabras no han sido expresadas de mala fe y que es una interpretación errónea del receptor la que provoca el malentendido. A veces, ciertamente, el malentendido puede producirse, pero en muchas otras ocasiones, el mensaje contiene la semilla de la discordia.
Es que no creo que Deleuze o Butler sean complicados, lo que creo es que emplean un lenguaje oscuro para ocultar que su pensamiento no vale nada. Es decir, que creo que son un fraude. Complicado es Kant, no es lo mismo. Tampoco es que crea que Kristeva se equivoca al hablar de matemáticas. Creo que utiliza conceptos que no entiende para impresionar a lectores que tampoco los entienden. Creo que se equivoca Popper con el falsacionismo. Con Kristeva creo otra cosa.
Tampoco es que crea que las propuestas de la extrema izquierda son equivocadas. Equivocadas me parecen las de la derecha moderada. Las de la extrema izquierda y la extrema derecha me parecen infantiles. Me parece que son propuestas absurdas y simplistas dirigidas a quienes, como los niños pequeños, lo quieren todo ya. Tampoco creo que sean soluciones utópicas. Utópico me parece el socialismo cooperativo de Bunge, las propuestas de la extrema izquierda y la extrema derecha me parecen infantiloides, esa es la palabra.
No creo que con ello insulte a nadie del foro. Sí quisiera insultar a alguien del foro, cosa que nunca he hecho pero sí han hecho conmigo, diría el nombre del usuario en cuestión seguido del insulto, no soy de andarme con rodeos.
Muchos hemos dicho que lo de Israel en Palestina es un genocidio. ¿Donde deja eso a quienes apoyan a Israel? Tal vez haya alguien en el foro que piense así, no todos han manifestado su opinión, ¿Donde les deja eso? No creo que sea asunto mío. Pensar que al criticar cualquier idea, autor o personaje público se ataca a quienes le apoyan lleva a no poder decir lo que realmente se piensa, lleva a la hipersensibilidad.
El consejo que habría que dar es el que daba Nietzsche, endurecerse. Porque yo voy a seguir atacando a los autores a los que desprecio.
En cuanto a Nietzsche, habla de política, claro. También lo hacen Popper y muchos analíticos.
Lo que reprocho a los postmodernos es que conviertan la filosofía en mera retórica al servicio de causas políticas concretas. Eso Nietzsche no lo hace. Critica ciertas propuestas políticas por considerar que son decadentes, que empequeñecen la vida. Su propuesta vital es el centro. Los postmodernos, en cambio, convierten a la filosofía en sierva de causas políticas concretas como los medievales la convertían en sierva de la teología.