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TEMA: Reflexiones sofistas
Reflexiones sofistas 16 Ago 2026 07:45 #91141
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Una de las expresiones que más daño ha hecho, y sigue haciendo a la filosofía académica, es que en Parménides el ser es pensar. ¡Ahí queda eso! Y el "mantra" se va petrificando conforme se avanza cronológicamente en el estudio de la filosofía. Como que ese misterio ya quedó encajado como apéndice filosófico-histórico. Una burbuja incómoda (para muchos) en el desarrollo filosófico. ¿Por qué? Porque a muchos filósofos académicos les sigue gustando la filosofía con un cierto barniz de misterio que entienden eriquecedor. Suelen ser los mismos que detestan a los sofistas como enemigos mortales de la filosofía. Igual que por entonces.
En Parménides el ser es pensar porque entre el ser y el pensar media el nous. Y con esa mediación que identifica algo asumible como una dirección aunque sea abstracta, creo que se aclara bastante el "misterio". Se llega al ser a través del nous, y a través no es lo mismo que -igual a-. Bien, ahí está la metafísica del ser. Ahora queda ver quien es el "guapo" que construye una paideia únicamente con nous, ya que el lenguaje no sirve para comprender ese ser. Como muy coherentemente, esto hay que decirlo, tuvo que asumir el propio Parménides y recurrir al nous. Ser es pensar sí, pero por algo, no porque sí. Y no todo pensar es ser ni todo ser es pensar. Lo es únicamente en un rango específico-lógico donde no le queda más remedio. Asunto del que toma buena nota la sofística para abrir otra vía, porque lo que se está jugando aquí es la gestión de la paideia. Otra que en realidad ya estaba abierta desde Efialtes y Pericles con lo que hoy se denomina al abordar ese periodo como democracia radical y que se exacerba en la Sofística. Y frente una metafísica del ser a través del nous, proponen un rechazo de la misma para abordar decididamente una ontología del lenguaje que sí es posibilidad de paideia. Gorgias expone con su artefacto la incapacidad de la metafísica de Pareménides para construir paideia. Porque entre el ser y nosotros media el nous, a falta de lenguaje capaz de realizar esa mediación. Platón (y Sócrates) también toma(n) buena nota de el atasco metafísico insalvable, a su vez de la relatividad sofista y a su vez también contra el lenguaje aristócrata-poético de la democracia conservadora descendiente de los dioses, para iniciar otra vía de paideia a través de los conceptos para llegar a la verdad, no a la convención ni a la palabra divina. Conceptos a través del lenguaje. Por eso el ser de Parménides no es conceptual, porque no media con lenguaje. Que algo sea subjetivo no implica que sea conceptual. Y tampoco los diálogos platónicos son sofistas, porque buscan una verdad universal, no una convención relativa.Y no me parece para nada inadecuado comprender todo este período fascinante desde una óptica nietzscheana de voluntad de poder. A partir de ahí, hay periodos que tienden a la verdad (ciencia), otros a la religión y otros a la sofística (convención), siempre en pugna. Y yo creo que la tendencia actual es hacia el (anti)lenguaje y el poder aristócrata-religioso, en detrimento de la verdad y de la sofística democrática. |
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Antes tenía mis dudas, pero ahora no lo tengo claro
Última Edición: 16 Ago 2026 08:33 por zolaris.
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Reflexiones sofistas 17 Ago 2026 09:36 #91149
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Hola chic@s.
Según Zolaris, “pensar es ser” mantiene una equivocación, porque entre ser y pensar está el Nous, como modo de auparse al ser; pero esto no implica “pensar ES ser”. Buen punto, Zolaris. También comenta, que hay periodos que tienden a la verdad más que otros. Nuestra época, efectivamente baja al barro, a la lucha. La Filosofía quiere ser efectiva y social, o sea quizás ideológica. Supongo que hay una contradicción, o sea que son diferentes caminos: buscar la verdad o buscar la lucha efectiva, siendo caminos distintos que producen diferencias enormes porque buscar la verdad no es lucharla. Se da quizás hoy una rendición a encontrarla, y la idea de la verdad se ha desdibujado. Se la mira como cosa de fe o cuestión de punto de vista. Esta manera actual rompe con la metafísica, como también los sofistas eran quizás maestros de lucha verbal, más que buscadores de la verdad con mayúsculas. En mi humilde opinión, esto actual es bueno y malo, pero nunca olvidemos que es un modo de ver de nuestra época y que por lo tanto, ojalá no lo convirtamos en Verdad con mayúscula: no convirtamos en verdad con mayúsculas el hecho de que la búsqueda de la verdad con mayúsculas es un camino absurdo. Supongo que se ve que sería una contradicción de base, aunque sea tan típico y asumido por casi todos en esta época. El Tao, que nos trajo Dekone y nombramos Iamnotval y yo, tiene similaridades con el ser filosófico, y al tiempo es imposible alcanzarlo con el lenguaje. El Tao, la fuente de todo lo real, está más allá de toda determinación y su verdadera naturaleza no puede ser expresada. Las palabras quedan muy atrás, porque solo puede aprehenderse existencialmente. Es decir, aprehendiendo cómo la polaridad se alterna, se completa desde ambos lados para producir lo que es como un fluir. El Tao no es un “ente”, sino como quizás en los griegos el ser desde el que se producen todas las otras determinaciones. Aunque no puede ser determinado ni alcanzado, se escapa cuando lo intentamos porque sobrepasa toda “comprensión”. Según este modo, las palabras parecen ser simplemente cajitas humanas incapaces de abarcar lo global en su desenvolvimiento. Quizás esto se parece más a Heráclito que a Parménides. El Taiji (taichí), sería digamos más próximo a alcanzar el Tao que cualquier discurso. En los orientales, suele estar mucho más claro que en Occidente, que el lenguaje son cajitas humanas, andadores para los primeros pasos nada más. La letra mata, porque intenta concretar incluso lo inconcretable. Merleau- Ponty, con Iamnotval, nos insta creo a la escucha radical, a la comprensión de que las palabras del otro y lo corporal nos amplifican y resitúan. Claro, somos cognición limitada, nuestro modo de ver es nuestra propia sombra que nos tapa lo real y el otro yo nos amplifica. Según entiendo en lo que dices, Iamnotval, se genera según Ponty un marco subyacente y oculto para los sujetos que somos, porque es juntos en esa trama oculta donde se generan nuestros pareceres individuales. Esta idea, creo que igual que cuando Heidegger habla de “destino” en la pregunta por la técnica, es lo que han trabajado el estructuralismo o por ejemplo Hegel: son desplegamientos globales de los cuales somos al pensar apenas fragmentitos de algo más amplio que da cabida a nuestros pensamientos. O sea, el punto de vista según el cual somos al pensar y actuar, gotitas inmersas en un mar mucho más amplio. Hegel sí que buscó esa conexión, también Foucault apunta a ese entramado subyacente de manera muy distinta, Heidegger también al arrojarnos a haces de significado que nos preceden al llegar a la existencia, aunque en él de modo más social y cultural o antropológico, en mi humilde opinión. La parábola del elefante de Buda, pienso que es muy real, sí. Porque lo total ha de ser como dicen Parménides y tantos, una unidad que en cambio vemos como multiplicidad porque nuestra cognición no alcanza a deshacer la contradicción de modo total, como parece que sí intenta hacer y fijar Parménides. ¿Cómo podría no ser Unidad lo global? Uno y diverso, ambas cosas al mismo tiempo. Nuestra época niega la unidad global, y creo que es un gran error, un modo cojo de pensar. Geiriz, decir que lo veo “como Platón”, creo que no es un argumento de autoridad. En principio no creo que haya en general en la Filosofía argumentos de autoridad. O sea, más bien la gente que habla desde autores o escuelas, es porque consideran que su pensamiento coincide con ellos, que son convencidos por estos autores o escuelas. Juraría que no es mi caso, o sea no hablo casi nunca desde autores sino desde mi propio pensamiento y de hecho Platón no habría estado del todo de acuerdo conmigo según creo. |
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Reflexiones sofistas 17 Ago 2026 20:51 #91152
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Voy a intentar acercarme al abismo desde otra perspectiva.
La lingüística es muy importante aquí. La traducción de unas lenguas a otras y la interpretación que se haya hecho en las diferentes lenguas porque ha habido diferentes interpretaciones de un mismo texto. La cuestión es que debemos tener en cuenta que no hay una verdad absoluta porque nos falta información ℹ️ sobre esos textos que se han transmitido hasta la actualidad. Nosotros debemos interpretarlos ahora a la luz de los nuevos conocimientos que tenemos sobre ellos. Eso no significa que no se deba buscar una verdad porque la verdad nunca debe ser algo que abandonar, la verdad es muy importante y tenemos que intentar llegar a ella a pesar de todo. No hay una única interpretación, pero tenemos que ser nosotros los que encontramos la interpretación más correcta posible a la luz de los nuevos conocimientos, como he dicho anteriormente. Los griegos negaban la posibilidad de ser y no ser al mismo tiempo, hasta que llegó Hegel y cambió por completo esa idea. La crítica textual es muy importante también porque nos señala los textos que se han tenido en cuenta para la traducción y comentario de lo que leemos en cuestión. A medida que avanza el tiempo, se realizan o se deben realizar nuevos estudios con nuevos textos con críticas textuales actualizadas. Esto nos señala el avance de los estudios y el progreso sobre el conocimiento de estos autores antiguos o modernos, que no supieron interpretarse como debían en su momento. Y es desde este momento desde el que nos situamos como lectores para poder hacer una crítica y poder interpretar con mayor o menor precisión a los autores que leemos. Acercándonos a ellos con una mirada más amplia y actualizada. Menudo rollazo he metido!!! Que nadie se me tire al cuello, por favor |
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Reflexiones sofistas 19 Ago 2026 20:05 #91165
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Se han comentado muchas cosas y solo haré un par de apreciaciones, quedándome con ganas de decir más.
Estoy muy de acuerdo con el comentario de outsider, y como no lo puedo expresar con mayor maestría, a su mensaje me remito. Geriz le reprocha que hable de envidias o intereses ocultos, por lo que eso conlleva de psicologicismo poco comprobable. Este tema daría para un hilo autónomo, así que me limitaré a decir que el ideal político, social y -muy importante- educativo de Platón discrepa con el de los sofistas (que tampoco eran una masa homogénea). Ksetram, por otra parte, habla de verdades con mayúsculas y minúsculas. Aceptando que hay verdades más importantes que otras, ¿qué es exactamente la verdad con mayúsculas? No lo digo con ironía, simplemente no sé si te refieres a qué es el ser, si existe Dios, si hay una fórmula que desvele toda incógnita... Por otra parte, hay varias referencias a que nuestra época es sofista (en sentido peyorativo) y no busca la verdad. Tampoco entiendo esa aserción. Diría que el siglo XX y lo que llevamos del XXI no ha sido precisamente un periodo infértil no ya en buscar verdades, sino en definir la verdad. Tampoco creo que debamos caer en el error de confundir relativismo con posmodernismo. Ni todos los posmodernos fueron relativistas ni todos los relativistas, posmodernos. Además, de qué relativismo hablamos ¿del epistémico, del moral, del cultural? Es más, quienes critican los grandes relatos, ¿realmente niegan la verdades absolutas? Esta es una discusión de larga tradición en este foro. Comprendo que las sociedades han cambiado, que el mundo está superpoblado, que los índices de alfabetización son mucho mayores ahora, que los medios de comunicación nada tienen que ver con los de otros periodos históricos y eso provoca mucho ruido. ¿Pero por qué estamos en una época (peyorativamente) "sofista" en la que no importa la verdad? ¿Ciertamente nuestra época baja al barro de manera diferente a otras épocas, o simplemente hay más posibilidades de expresarse? No sé, Heráclito ya decía cosas feas de Pitágoras o de Hesiodo. Y Platón de los sofistas. La posibilidad de expresarse está muy ligada a los sofistas. Simplificando mucho, aunque la situación de Atenas desde Solón (por poner un margen temporal) no es ni mucho menos uniforme, los ciudadanos libres podían participar en la Asamblea, acudir a los tribunales y recurrir las sentencias. El saber que impartían los sofistas previo pago (algo que criticaba Platón) no era ninguna tontería. De ello podía depender el futuro de esos ciudadanos, a los que probablemente les importaba que no les quitasen sus tierras o conseguir el apoyo de Esparta. Sin esa arma poderosa, la argumentación, el ciudadano podía verse indefenso y vulnerable, por lo que en mi opinión los sofistas ayudaron al concepto (antiguo y moderno) de democracia. |
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I’m so lazy.
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Reflexiones sofistas 19 Ago 2026 23:06 #91166
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Gracias ksetram por el recap con los subtemas diferenciados. Muchos de los planteamientos de Merleau-Ponty giran en torno a la idea de la reversibilidad, lo que lo convierte en un enlace muy fino entre el dualismo y el monismo, un puente que hace más accesibles aspectos del pensamiento oriental. En cuanto al lenguaje, creo que es evocadora la pregunta de quién está hablando cuando estamos hablando, de cómo en el diálogo emerge lo que ni el interlocutor ni yo hemos previsto, porque deja en el aire la cuestión, digamos, de una realidad que se habla a sí misma, y con el concepto de ‘la carne’ MP puede llevar esta idea una especificidad mayor que la conseguida por Heidegger en ese aspecto (el de la expresión). Tendría que leer un poco más sobre cómo aborda Hegel esta cuestión, aunque tal y como lo planteas parece muy interesante.
Gracias zolaris por la distinción sobre el Nous. En mi anterior comentario quería decir, más concretamente, que si el Ser quedaba atrapado en una intuición mística inaccesible, la vía sofista era inevitable. Y esto puede tener relación con lo que se ha comentado sobre nuestra época; puede que una respuesta orientada hacia lo práctico sea la más adecuada, en tanto que el momento histórico —un éter en el que coexisten el tecnoextractivismo, la globalización, el capitalismo tardío, el cambio climático, la colonización, la explotación, la discriminación racial y de género, la xenofobia, etc. y sus movimientos en contra— parece requerir un giro al humanismo. Añadiendo algo a lo comentado sobre los sofistas, de Protágoras se dice que fue el primer ‘progresista’ por ofrecer cierto acceso a la virtud… “vender” la sabiduría puede que haya sido mejor que acapararla o situarla en otro plano, supuso hacerla circular. También se dice que tenía como fondo filosófico al atomismo y a Heráclito, lo que habla de una forma de incorporar lo humano en un nomos que le fuera análogo, que rechazase la validez absoluta de un único código de valores, que permitiera la apertura a la pluralidad (la verdad como movimiento e interacción). Esto fue clave para la secularización, para empezar a reconocer la verdad que se encarna en lo cultural, en el cuerpo, en el lenguaje y en el territorio, siendo todos ellos fragmentos de un ser que es vivencia, no solo abstracción. En definitiva, si algo pareció mostrar la sofística en su pluralidad (la variante humanitaria o igualitaria de Hipias y Antifonte al avanzar hacia el cosmopolitismo, la sofística 'optimista' de Protágoras, la más nihilista de Gorgias...) fue la primera teoría política de la diversidad y la igualdad. Hay una parte de lo que se ha dicho con la que no concuerdo, y es en la identificación de la verdad con la ciencia y no con la religión o la convención. El mero hecho de que la religión y la convención existan las dota de verdad, las hace componentes del todo, e integrarlas en la noción de verdad toca de alguna forma la intención protagórica de incorporar lo humano en la filosofía. Las verdades de facto como los usos sociales, las instituciones, las creencias, todo lo que forma el nomos, concuerda con lo que tenemos de natural y se puede compatibilizar dentro del ser humano sin necesidad de establecer una jerarquía entre lo racional, lo sociológico y lo antropológico. Esto recuerda a la idea de 'desjerarquización' que proponen Wagensberg o Feyerabend, cada uno con sus matices, según la cual la cooperación y la tensión entre el saber científico, el artístico y el religioso es lo que enriquece nuestra comprensión del mundo. … Aprovecho para compartir este poema de Denise Levertov que leí recientemente y me gustó mucho: AL LECTOR Mientras lees, un oso polar plácidamente orina y tiñe la nieve de azafrán; mientras lees, algunos dioses se acuestan entre hiedras: sus ojos de obsidiana están mirando las generaciones de hojas; mientras lees, el mar está pasando sus páginas oscuras, pasando sus páginas oscuras. …. P.D: conectando con algo de lo expresado por Heimlich y Futaki, pienso que es difícil que tanto la lectura que hacemos de los sofistas como la que hacemos de nuestro tiempo puedan salir de lo performativo que señalaba en mi anterior comentario… ¿hasta qué punto podemos hacer un esbozo real de quiénes fueron ellos colectivamente, o de quiénes somos nosotros hoy? La ‘comparación’ es entre dos abstracciones. Saludos |
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Última Edición: 20 Ago 2026 00:46 por iamnotval.
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Reflexiones sofistas 19 Ago 2026 23:50 #91168
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Es cierto lo que dice Geiriz. Mejor pues una "habilitación" de los Sofistas. El grado se refiere a sintaxis, es decir a la manera de leer los diálogos de Platón con respecto a los sofistas. Mira tú pues el Protágoras, por ejemplo, dime la necesaria fraseología que demuestre el contraste social y de prestigio entre Sócrates y el maestro Protágoras. Sócrates es un veterano famoso en la guerra contra Esparta, un valeroso soldado y un ciudadano ateniense ejemplar por sus intereses en esa guerra. Protágoras, lo dice Platón, es un gran maestro extranjero del saber universal que ha llegado a la ciudad. Pero la sintaxis no queda a favor de Protágoras y Platón con su pluma le regala inmisericordemente la importancia y categoría de Protágoras al buenazo de Sócrates. ¿qué culpa tendrá entonces éste? ¿qué clase de verdad asiste pues el diálogo?
Sería muy difícil conseguir datos históricos. Geiriz apela siempre, siempre a la demostración según datos explicativos. También existe la mera especulación ¿no? No se sabe por otra parte si la verdad en los sofistas es la mentira que Platón argumenta. No se sabe si los sofistas en su maestría podrían permitir que la verdad fuese algo manipulable o la nike de una disputa retórica. Habría que tener sus textos donde lo pone. Los sofistas desde entonces hasta ahora son lo que ha dicho Platon. Y Platón no ha puesto bien en la sintaxis a los sofistas. Gorgias habla de la Nada, Protágoras malquetrabado por Platón de las diferencias de enseñar las cosas. La verdad, como la mayoría de los eventos especulativos tiene problemas de universalidad. Los griegos dijeron eso y todos a la vez, los iránios dirían otra cosa y los nestorianos dirían la suya. Pero si los griegos no hubieran dicho eso y todos a la vez, quizás la verdad, habría podido seguir teniendo su estamento de universal. Aquí me gusta pensar que es la libertad la virtus suma del elemento, del sujeto individuo en universales. La verdad pues sería la virtus del estamento universal. Esa virtus podrá tener entonces su posibilidad en los diferentes lugares donde se practique. Incluso en el estamento genérico de mujeres y hombres. La verdad viene a ser algo que se solapa un poco en amplio mundo de las especies. Pero es justo en las especies donde la función del pensamiento es más sabia. También una suma curiosidad, si existe el dato, cuál en conreto examen, Geiriz, se vió en ese aprieto de responder lo académico para salvar la evidencia que había observado en un error por omisión y de qué autor se trata. O si hay otros autores que él considere les sucede otro tanto. Bueno creo que mi curiosidad es excesiva. Me ha llamado mucho la atención las palabras de Kasetram sobre la verdad del mundo de ahora. Hay unas verdades muy grandes en el mundo del ahora. Una especie de esferas impresionantes de la verdad. Como si la mentira tuviera verguenza en su manifestación. Por eso hay que dejar también su pequeño lugar a la mentira en el cosmos de lo universal. Por ende es que la mentira es nuestra, de los mismos humanos. Los otros seres de natura no saben lo que eso es. Por eso, si es tan nuestra, hay que dejarle su lugar. También existe la mentira virtuosa, que tantísimas veces nos ha salvado en el tejemaneje de nuestras vivencias. Otro comentario importante y curioso es lo que ha dicho Futaki sobre la Democracia en la antigua Grecia, la importancia de los sofistas en la preparación de los ciudadanos para la asamblea. Bien podría pensarse que la misma era de Ilustración que asoló Francia en el siglo XVII, tendría que haber influido en una gran parte del pueblo francés, cuando lo cierto, es que la Ilustración solamente fue importante para una minoría selecta de ciudadanos. Serían pues los ricos, nobles y avanzados intelectuales quienes tendrían que ilustrarse. Al margen por supuesto de las enseñanzas sagradas en la historia de las Escuelas Francesas. Estamos pues, diría yo, además de en el reino incipiente de la sofísca, en una era descarada de Nuevailustración que afecta los más profundos tejidos de cualquiera de los elementos estamentales del sistema democrático. Sea este de cualquier "color". Una nueva era de Ilustración que se dispone,sobretodo, según las más profundas esencias republicanas de la nación. De la república masculina y de la república femenina, me refiero. Cuando harían su aparición las primeras asambleas democráticas en Grecia, esas que todos presenciamos en la historia o en la arqueología, la inmensa mayoría, sino el cien por cien de los ciudadanos que asistían, o podían hacerlo, a esas asambleas eran hombres. Para ese entonces las mujeres llevaban como 2.000 años que dispusieron de asambleas de aspecto democrático en muchos lugares del mundo. No se sabe por qué el ente masculino se atribuye esa "invención". Y ente masculino que se afirma como ente masculino en la misma Grecia histórica que nos asiste en la mayoría de nuestras resoluciones. También en la democrática. Es esta, precisamente la Nuevailustración que ahora se presencia. |
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Reflexiones sofistas 20 Ago 2026 15:59 #91171
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iamnotval escribió:
Hay una parte de lo que se ha dicho con la que no concuerdo, y es en la identificación de la verdad con la ciencia y no con la religión o la convención. El mero hecho de que la religión y la convención existan las dota de verdad, las hace componentes del todo, e integrarlas en la noción de verdad toca de alguna forma la intención protagórica de incorporar lo humano en la filosofía. Las verdades de facto como los usos sociales, las instituciones, las creencias, todo lo que forma el nomos, concuerda con lo que tenemos de natural y se puede compatibilizar dentro del ser humano sin necesidad de establecer una jerarquía entre lo racional, lo sociológico y lo antropológico. Esto recuerda a la idea de 'desjerarquización' que proponen Wagensberg o Feyerabend, cada uno con sus matices, según la cual la cooperación y la tensión entre el saber científico, el artístico y el religioso es lo que enriquece nuestra comprensión del mundo. … Yo personalmente y por automatismo asocio la verdad al naturalismo. Y creo que Sócrates busca la verdad en el concepto en cuanto discípulo de Arquelao que era físico jonio, es decir en la naturaleza. No en la religión ni en la convención. Pero en cualquier caso tanto Sócrates como los sofistas, en el ser-pensar de Parménides del que ya hemos comentado algo, ponen la identidad en el pensar, a diferencia de Parménides que la ponía en el ser. Y constatan que a través del nous no se llega al ser sino a a otras cosas que mejor o peor, pueden crear comunidad lingüística. A Heidegger esa torsión de la identidad paremenídea le horrorizó, y a ese momento solemne de la historia del pensamiento lo definió como "errancia del ser", de consecuencias poco menos que catastróficas para todo el pensamiento posterior occidental (¡!). Lo que no anula claro, a la religión ni al arte como fuentes de conocimiento. Podemos añadir además de al par de filósofos que citas, también a Deleuze, defendiendo un conocimiento no solo conceptual sino también perceptual y afectivo. Y la estética, en efecto, también es fuente de conocimiento no racional. Deleuze, de hecho, estudió el cine como modo de conocimiento muy a fondo. En esta escena de Persona de Bergman, podemos notar tanto a Parménides como a Gorgias y a Heidegger, como mínimo. Es una psiquiatra dirigiéndose a su paciente que ha optado por el silencio al interpretar una papel en el teatro. Como que sufrió una iluminación repentina durante su actuación y llegó al ser, a lo San Pablo, pero a diferencia de Pablo opta por callarse. Y respecto a la tendencia actual hacia lo religioso (y lo aristocrático) que yo aprecio, esta mañana me he enterado de esto que me ha llamado la atención: www.omnesmag.com/actualidad/ernesto-cast...-converso-en-espana/ Saludos. |
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Antes tenía mis dudas, pero ahora no lo tengo claro
Última Edición: 20 Ago 2026 16:11 por zolaris.
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Reflexiones sofistas 20 Ago 2026 22:16 #91173
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Muchas gracias por tu respuesta, zolaris.
Mi marco de referencia es el budismo Theravada, que en ciertos aspectos se intersecta con la posición naturalista (en cuanto al no-teísmo) y se orienta hacia lo empírico y lo ético. Sin embargo, más allá de las preferencias personales, creo que hay dos cuestiones relevantes: por un lado, un muy rico corpus cultural y antropológico que a menudo es denostado o abordado con condescendencia por parte de un cientificismo que se impone como 'la neutralidad' y que históricamente ha estado impregnado de dinámicas de poder, como el colonialismo; por otro, no deja de ser paradójico que, como animales y seres vivos, nuestras creaciones —por artificiales o ilusorias que parezcan—, también podrían ser consideradas producto de la naturaleza, siendo la pregunta dónde trazar la frontera... la respuesta mayoritariamente aceptada es que en el método científico, pero me resulta difícil no preguntarme por qué este se erige como un absoluto inamovible (esta parte cae fuera de los límites de este hilo, claro está). Lo que comentas en relación al clip de Persona —genial, por cierto— de optar por el silencio, recuerda a uno de los tres tipos de Budas, Paccekabuddha (o Buda Silencioso), cuya realización se describe en el canon pali como ‘un sueño visto por un sordomudo’, en tanto que se trata de alguien que ha adquirido perfecta visión pero no puede compartirla, muriendo en silencio. Quizá se trate de una alegoría al solipsismo, un abismo al que la filosofía también podría conducir (la lectura disolutoria fuerte de Wittgenstein, la apraxia escéptica, etc.). Conectando esto con lo anterior y con tu comentario, quizá nos movemos entre tres opciones: el solipsismo/silencio, situar la verdad en un único punto de vista, o defender la pluralidad, la validez de todos los saberes. A lo que me refería en mi anterior comentario es a que la tercera opción parece ser la más fértil para la convivencia y para el conocimiento, porque implica aceptar que hay cuestiones de las que no tenemos certeza definitiva y, por tanto, deja la puerta abierta a todo tipo de combinaciones, gradaciones, interpretaciones… en definitiva, a una existencia más creativa. Gracias también por el apunte sobre Deleuze; aún no me ha coincidido leerlo en las asignaturas. Ah, y aprovecho la mención a la película para compartir este ciclo de cine + coloquio que organiza una compañera de estos estudios, del cual envió enlace a los grupos hace unas semanas. A mí me pilla lejos, pero parece muy interesante. Saludos https://www.labrechadeloreal.com |
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Reflexiones sofistas 21 Ago 2026 09:37 #91174
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Hola chic@s.
Me ha sorprendido leer que en Parménides hay más tendencia al ser que al pensar, Zolaris. No se me había ocurrido verlo así. Aunque bien pensado quizás se ve mucho más la insistencia en el ser, que la frase que lo iguala radicalmente al pensar. Mucho más me ha sorprendido ese fragmento de “Persona”. Pocas veces vi algo tan profundo y real como diálogo en el cine. La pura realidad de las máscaras y nuestra adaptación inercial a la falsedad del mundo, me ha parecido que se muestra de modo magistral. El yo social con el que nos confundimos y nos arrastra hacia un desauténtico no- ser. Creo que en Sócrates y Platón, hay más que religiosidad o solo concepto, misticismo o transmutación psicológica, liberación de una caverna. O en Sócrates su escucha del Daimon interior (no solo la explica Platón sino también Jenofonte, que trata a Sócrates según recuerdo, de modo menos idealizado). En el Platón real, su carta VII habla de la Filosofía en términos que nos resultan difíciles, no se debe “fallar” a la Filosofía. Lo refiere como si fuese una entidad similar a lo que hoy llamamos divinidad, camino, o camino religioso o místico; cosa sumamente curiosa. La acusación mortal a Sócrates incluyó el fomentar la fe en dioses falsos. Aunque él escucha a su Daimon, y curiosísimamente, se detiene durante horas inmóvil, supuestamente quizás, en la contemplación interior que (en mi humilde opinión) es justamente lo que posibilita la capa de invisibilidad irónica que le adjudica Kierkegaard. O sea un control de sí mismo que hace desvariar a sus oponentes dialécticos: autotransformación del sujeto que uno es. Reconozco que soy antinaturalista, Zolaris. Para mí el mundo es pura espiritualidad que los monitos humanos que somos, no terminamos más que de intuir porque no damos para más. Lo divino transcultural en nosotros, no tiene la culpa de que lo espiritual sea el más difícil de los caminos y ponga a prueba toda la cognición limitante que nos lleva de las manos de la inercia. Curiosamente, como sabemos Buda del theravada lo tiene claro, Iamnotval: casi todo (el nirvana no), es rueda encadenada causalmente que funciona sola inercialmente, en nuestro caso por estar apegados al deseo en todas sus formas. Buda cree que sí que hay dioses, curiosamente, y más curiosamente aún, que el humano puede superarlos mediante la vía ascética meditativa, los Jhanas, la concentración y la atención plena; deconstrucción de la propia inercia causal, propia del mundo que nos encadena desde dentro y no solo desde la circunstancia. (No tenía ni idea de un tercer Buda, el silencioso). El cientifismo, lo nombráis, deja fuera de su paradigma la potencia de comprensión de la subjetividad, y justamente Oriente nos ha enseñado muchos modos de esa conciencia interior y del poder de la subjetividad: o sea, el desarrollo de la conciencia como algo que sobrepasa ampliamente a la razón sistemática o intersubjetiva. Digamos, el camino a la verdad como auto-deconstrucción en lugar de como búsqueda racional. Creo que en Sócrates y Platón así es, y que por eso en ellos la “comprensión” conlleva conducta. (Porque no hablan de razón como suele decirse, sino en realidad de “conciencia”). Eso lo hace la conciencia, pues integra psicológicamente, mientras que la razón comprende fríamente sin una integración psíquica comparable. Volviendo a Parménides, aunque señale el ser tan sistemáticamente, no deja de ser curioso que sea una “revelación” de la diosa, (elemento irracional de algún modo), lo que le brinda la comprensión que según él sería la verdadera y única vía que lleva más allá de la mera doxa y los dualismos. Intento decir finalmente que, avanzado el s.XX se ha dado bastante de ostias contra la sistematización racional, quizás desde un error acaso imperdonable: la confusión del concepto de “razón” con el de “conciencia”. Pues la razón hace esquemas abstractos, mientras que lo que se tiñe de comprensión emotiva y subjetiva, de vida y sublimación del sujeto, es la “conciencia”. Creo que Platón y Socrates ya intuían esto, aunque ambos conceptos supongo que no estaban aún diferenciados. Cuando decimos, arte, estética, emoción, religión o mística, creo que es la cuestión de la “conciencia”, y que desde ahí sí que puede hacerse distinciones más adecuadas que las que solemos hacer, para hablar del conocimiento propio de lo “subjetivo”. Creo la Filo nunca fue el paso del mithos al logos, o por lo menos está claro que marchamos en la época de la venganza o revancha del mithos contra el Logos. Por fortuna, pues ambos aportan conocimiento cada uno a su modo creo yo. ¿Nos ayudan los antiguos sofistas en este camino? Ni ideaaa. Aunque como mínimo Gorgias, al dudar de lo real mismo como explicó Xna, da un buen mazazo contra las pretensiones racionales y el Logos. |
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Última Edición: 21 Ago 2026 09:38 por ksetram.
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Reflexiones sofistas 21 Ago 2026 15:41 #91175
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Hola desde el desierto y sin mesa. Habéis expresado un montón de cosas, algunas no he terminado de leerlas, igual repito ideas o no sé determinar quién ha dicho lo que he leído.
Si quiero arrancar desde Heimlich y de su “no hay una única interpretación” para llevarla directamente a los dominios del ser o a sus sentidos: como ser existencia, cuyo contrario sería la nada y su tiempo el presente y como el ser “copula”, esto es, el de la verdad del juicio y su contrario, la falsedad. Ambos en el ámbito del movimiento, pues del ser a la nada, de la verdad que se predica a la falsedad, media el movimiento, el cambio, de un extremo al otro y ahí termina. Lo relevante de estos sentidos es su separación algo que no encontramos en el pensamiento griego, ser-pensar, ser-determinación, ser-logos. Creo que cuando Parménides expresa en su poema “… pues lo mismo es pensar y ser” no entra en alguna serie disyuntiva de determinaciones, ser y pensar, de entre las que privilegie, en este caso, el primero respecto del segundo como si hubiera contradicción entre sí. Tampoco existe una identidad entre el ser y el pensar. Cuando digo ser no digo pensar, esa “mismidad” refiere a que son ambos, es decir, son lo mismo y a la par no lo son, son cosas distintas, lo que es posible ser puede ser dicho y pensado, determinado y no solo, es que ese ser se ofrece al pensar como verdad sin contrario, por lo que ya no pertenece al ámbito del movimiento ni tampoco al tiempo del cambio, sino que actúa como unidad y límite, como principio o primero en sí. Dice Parménides “El pensamiento y pensar que <<es>> es uno y lo mismo, pues no encontraras pensamiento fuera de lo que es, ya que los pensamientos se formulan con respecto a lo que <<es>>”, pero en ningún caso está diciendo que el pensar sea lo mismo que su objeto. Esa otra vía que descarta Parménides, la del no-ser es, lo es por su carácter incognoscible, indiscernible e innombrable, es decir, por ilimitado. Lo ilimitado carece de distinción, no tiene ni diferencias ni cabe su determinación, es decir, no puede ser pensado, por ello ser es límite del pensar. ¿En qué consisten las “reflexiones” sofistas? Pues lo veo como la incorporación de la subjetividad, del sujeto pensante como parte esencial de la totalidad de lo que es. El yo deviene esencial en el momento de establecer la determinación, se convierte en contenido él a sí y a sus intereses. El contenido es lo mío y algo subjetivo y no lo que es “por sí” y “para sí”, uy, que moderno me está quedando esto, huele a Hegel, a ver si me va a caer en la espalda el latigazo de “la falacia de autoridad”, o es por sí y no en relación a otro ¿Aristóteles? Otro y éste con la hebilla del cinturón. Vamos que consideramos esencias a un puñado de reglas, normas, experiencias, principios… verdades relativas, principios generales con los que emitimos juicios que son válidos para nosotros y cada uno de ellos puede devenir “fundamento” y estar listos para proyectarlos en circunstancias particulares del día a día. Pero los sofistas fueron filósofos, maestros en el razonamiento y la argumentación, es decir, perfectamente delimitados entre las cuerdas del pensamiento reflexivo y anticipadores del pensamiento, no de los posmodernos ¡¡¡que les corten la cabeza!!!!, del pensamiento moderno y su razonamiento reflexivo. Protágoras encuentra la medida en el hombre pensante que se da un contenido general y está idea se extiende, también con Platón y Sócrates, a lo largo de los ulteriores caminos del pensar, todo contenido al servicio de la conciencia que lo produce y que se erige en “actividad esencial”, también Kant quien dice que solo conocemos los fenómenos, aquello que tiene sentido para la conciencia y es noumeno, cosa en sí o ininteligible al margen de ella. Lo que es, solo es para otro, el hombre, el yo, el sujeto y lo verdadero es esto que se nos aparece y que lleva implícito nuestra propia actividad. La reflexión sofista no repara en que esto que se da de fijo a la conciencia es lo primero para nosotros, pero no lo primero en sí, siendo como es, la conciencia algo puramente transitorio. Esa mujer del extracto de la película calla, pero el ser no es lo último e inapelable sino el problema de que se trata, algo “que se levanta” y la verdad filosófica no solo se dice, más allá de la conciencia, sino que “el ser existe tal y como la verdad filosófica lo expresa”, su silencio no es más que epojé escéptica. |
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