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TEMA: Argumentación, razón jurídica y juicio.

Argumentación, razón jurídica y juicio. 27 Dic 2018 14:31 #47215

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Buenas,

Creo que no te hace ningún favor eso que traes. Lo que deja claro es que no existe ningún Absoluto detrás de la ley ni del Estado.

Por otro lado, ¿qué tiene que ver el concepto de los “derechos individuales” con la auto-limitación, que es lo que estábamos planteando? La autora dice que no se puede, al menos plena mente, la idea de “derechos individual” (en la idea actual, por cierto, no en tanto aristos).

Dice, por ejemplo: “su noción de bien común se basaba en la subordinación personal a la ley establecida por los antiguos legisladores o por la costumbre”

“Los principios morales deben adquirirlos todos los hombres porque son imprescindibles para que haya ciudades, es decir para la vida civilizada.” Esto sería la paideia, por cierto.

“Si pretendemos aplicar a la antigüedad griega esta idea de "progreso", distinta a la experiencia del perfeccionamiento técnico, tendremos que encontrar plasmada la noción de individuos que en estado de naturaleza son igualmente libres, y la de leyes redactadas para respetar esa igualdad natural. Del texto de Protágoras no podemos deducir estos extremos.”

Por eso hablé de la politikè technè.

“Las cosas de la naturaleza, dice Antifonte, son "necesarias" (ἀναγκαῖα; B44a col. 1) e innatas (φύντα; col 2), mientras que las disposiciones de las leyes no son sino acuerdos entre los humanos

los fragmentos del Sobre la Verdad presentan un Antifonte de un claro individualismo asocial,”

Luego la autora dice: “La idea de que las leyes sean producto de acuerdos y, por ende, convencionales es lo que determina su relatividad. Pero nadie tenía en mente un "contrato social" fundacional”

Entonces entiendo que lo que aceptas es que no existe un Absoluto detrás de las leyes. Luego, sobre esta idea clave, que es la que quería yo mismo establecer desde el principio, podemos entrar a si existe o no un acto fundacional. Y sobre todo si ese acto viene dado por el derecho del fuerte, y cómo se entiende este derecho de la fuerza.

Y la clave, que supongo que es a lo que ibas:

“Para ellos la vida política era la única capaz de proporcionar al hombre los elevados fines a los que este aspiraba. No tuvieron la necesidad de plantearse si el individuo estaba o no por encima del bien de la comunidad.”

La vida política, esto es, la participación precisamente en el Estado. Lo que supone el Estado es la armonía, y para que exista esa armonía se debe dar la participación. La constante sombra de una guerra interna era algo constante en la Democracia ateniense, y de ahí que se pasara de una oligarquía (al modo espartano) a una democracia.

Por tanto, ¿cómo se da ese paso hacia la democracia como plenitud? Ahí el acto fundacional.

Lo interesante de todo ello, lo que trataba de decir: que las leyes no son representantes de ningún Absoluto. Sino de una técnica, de un concocimiento. Esto es importante.

Espero que no te frustres. Ni que vayas a internet en busca de otro palo a ver si sirve.
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Última Edición: 27 Dic 2018 14:34 por Silvanus.
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 27 Dic 2018 14:46 #47216

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Pero, Silvanus, quién ha defendido aquí, porque yo no he sido, una visión sustancialista de la ley y del Estado. Pero quién ha dicho aquí, porque yo no he sido, que exista un Absoluto detrás de la ley o del estado.
Es que no entiendo el porqué dices: "Creo que no te hace ningún favor eso que traes. Lo que deja claro es que no existe ningún Absoluto detrás de la ley ni del Estado."

Y claro, como entiendas todo lo que leas de la misma forma pues vamos aviados.
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 27 Dic 2018 15:20 #47217

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El que reduce al hombre a un puro justificador, aquel que plantea que existe algo unívoco detrás del Estado, ese tal plantea la conversación en términos absolutistas, aunque haga una tripartición como en tu caso. No lo establece como guerra de voluntades, que es lo que he planteado. Por el contrario establece definiciones del tipo:

“Todo hombre necesita legitimar sus acciones. Pero tal necesidad de legitimación, y en su raíz, no se realiza por una cuestión meramente psicológica sino por una razón puramente ontológica. El ser humano necesita justificar sus acciones porque no puede no hacerlo en tanto que ser humano.”

Una razón puramente ontológica, esto es, concerniente al Ser, como si hubiera tal Ser (al modo de Heidegger, por cierto, por eso creo que un Nietzsche ya se espantaría de la crítica heideggeriana). Además es una definición circular: justifica en tanto que es hombre y es hombre en tanto que justifica, etc. El Ser del ser humano es... etc

Yo diría que primero apatecemos, queremos, anhelamos y luego creamos justificaciones (al modo spinozista y nietzscheano). Pero ni esta justificación es esencial ni mucho menos “verdadera”.

Tú vas a la creación de sentido y preguntas por su legitimidad, por su Verdad, su Ser, su Razón, etc. Pero esa es tu necesidad. De ahí que te dijera que incluso Heidegger eleve su deseo y necesidad del Ser y haga la crítica que hace de Nietzsche. O que tú mismo busques elevar tu necesidad de justificación a la categoría de definición de Hombre.

Dijiste: “¿No será, que el tipo de razón (la razón instrumental) que se ha impuesto o asociado a la nación-política, es la verdadera causante de esa voluntad de poder mal entendida? Efectivamente, una nación donde impera la razón instrumental es un ente totalizador pues busca su expansión y universalidad. ¿ Pero tendría que ser así con otro tipo de “razón”?”

Esto, para empezar, y tampoco quise entrar en su momento porque es enredarse más, carece de la idea básica de lo que supone la Voluntad de Poder, porque esta es precisamente la lucha entre distintas pulsiones, necesidades, que construyen una jerarquía, y así te respondo al otro malentendido en el que siempre caes y que demuestra tu necesidad de Absouto como vector ideal, como guía, a saber: “¿Y quién o qué establece que no todas poseen idéntico valor o quién o qué establece cuál deben de poseer mayor valor entre todas las valoraciones igualmente verdaderas?”

Se establece mediante la guerra. Jamás por Verdad ni Ser ni nada por el estilo. Son jerarquías que devienen continuamente. Quien busque detrás algo parecido a Razón, Ser, etc., no lo encontrará. Todas las voluntades de poder son “verdaderas” en tanto pulsiones, pero el valor superior o inferior se alcanza mediante la guerra entre las diversas pulsiones o voluntades, que producen una jerarquía determinada.

Tal vez quien mejor resume esto sea Spinoza, cuando nos dice que el hombre traspasado por una pasión jamás podría superar esa pasión mediante la verdad, sino mediante la potencia superior de otro afecto.
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Última Edición: 27 Dic 2018 15:39 por Silvanus.
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 28 Dic 2018 10:43 #47222

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Hola, Silvanus.

Dices, Silvanus: “El que reduce al hombre a un puro justificador, aquel que plantea que existe algo unívoco detrás del Estado, ese tal plantea la conversación en términos absolutistas, aunque haga una tripartición como en tu caso. No lo establece como guerra de voluntades, que es lo que he planteado. Por el contrario establece definiciones del tipo:Una razón puramente ontológica, esto es, concerniente al Ser, como si hubiera tal Ser (al modo de Heidegger, por cierto, por eso creo que un Nietzsche ya se espantaría de la crítica heideggeriana). Además es una definición circular: justifica en tanto que es hombre y es hombre en tanto que justifica, etc. El Ser del ser humano es... etc


Creo, Silvanus, que no lo estás entendiendo. Estás confundiendo el Ser con el ser. Una cuestión es el Ser entendido como el fundamento último de toda la realidad y otra bien diferente es el ser (con minúscula) del ente. Yo aquí no estoy hablando, ni he hablado, del Ser (con mayúscula). Y no estoy hablando entre otras razones porque no puede partirse de un determinado a-priori. Del Ser no debe de partirse en filosofía sino, y en cualquier caso, debe de ser un punto de llegada o una cuestión abierta. Y repito, al igual que no puede partirse de la existencia de un Ser Absoluto tampoco puede partirse de su inexistencia. Y lo digo porque hoy en día parece que lo primero está claro, pero no lo segundo. ¿A saber por qué? Y todos lo sabemos.

Cuando Heidegger o Zubiri hablan del Dasein o de la persona no parten, y para su explicación, desde el SER. Y no lo hacen porque aquellos que tienen a la base la fenomenología ponen entre paréntesis cualquier tipo de explicación. Lo que tratan de dar o hacer en un primer momento es una descripción del fenómeno. Las explicaciones a tal descripciones serán algo posterior.

Una cuestión es decir que el hombre es un ser “apertural” o un animal de realidades (ser del hombre) y otra bien diferente es decir cuál o cómo debe de entenderse el fundamento último (SER) de ese ser “apertural” o de ese animal de realidades.

Dices, Silvanus: “Una razón puramente ontológica, esto es, concerniente al Ser, como si hubiera tal Ser (al modo de Heidegger, por cierto, por eso creo que un Nietzsche ya se espantaría de la crítica heideggeriana). Además es una definición circular: justifica en tanto que es hombre y es hombre en tanto que justifica, etc. El Ser del ser humano es... etc”

No, yo no he dicho: “El Ser del ser humano es..”. No, aquí estamos hablando del ser del ente. Del ser (Dasein) de ese ente llamado ser humano. Insisto, cuestión aparte sería el Ser o Fundamento último del Dasein.

Por cierto, y por qué no le aplicas la misma crítica a Nietzsche cuando entiende al hombre como “voluntad de poder” (por cierto, definición ontológica a más no poder). Que no, Silvanus, una cuestión es el ser del ente y otra bien diferente es el Ser como fundamento último.De hecho, el libro “Ser y Tiempo” no es un estudio sobre el Ser. Sino el estudio, y como paso previo, del Dasein para abordar tal cuestión.

Dices, Silvanus: “Yo diría que primero apatecemos, queremos, anhelamos y luego creamos justificaciones (al modo spinozista y nietzscheano). Pero ni esta justificación es esencial ni mucho menos “verdadera”.

Lo que yo he dicho es que el ser humano es un animal de realidades o un ser “apertural”. Ello significa que es un ser cuyo ser no está dado, es decir, es un ser que tiene que hacer-se. Y ese tener que hacer-se implica el tener que elegir entre diferentes opciones. Y el tener que elegir entre diferentes opciones implica el tener que dar razones de por qué la una y no la otra Y en este punto cité a Aranguren (con el cual podrás estar o no de acuerdo) cuando hablé de la moral como estructura y de la moral como contenido.

Cuando tú nos dices: “ Yo diría que primero apatecemos, queremos, anhelamos y luego creamos justificaciones..” estás hablando de la moral como contenido y no de la moral como estructura a la que hace referencia Aranguren. Y es a esta última ( moral como estructura) a la que yo hago referencia.

Pues claro que apetecemos, queremos y anhelamos y posteriormente creamos justificaciones. Pero ese posteriormente, hace referencia a los diferentes contenidos de las justificaciones (moral como contenido) y no al hecho de tener que justificar todas las acciones independientemente de los contenidos que posteriormente demos.

En el plano ontológico el ser humano es un ser que tiene que valorar o justificar, como respirar o comer, independientemente del contenido de dichas justificaciones (que serán posteriores)

Cuando Nietzsche nos dice que el hombre es voluntad de poder ello es independiente del contenido que elabore con esa voluntad de poder y que serán, claro está, algo posterior. Pero si puede forjar diferentes valores es porque previamente es un forjador de valores.

Dices, Silvanus: “Tú vas a la creación de sentido y preguntas por su legitimidad, por su Verdad, su Ser, su Razón, etc. Pero esa es tu necesidad. De ahí que te dijera que incluso Heidegger eleve su deseo y necesidad del Ser y haga la crítica que hace de Nietzsche. O que tú mismo busques elevar tu necesidad de justificación a la categoría de definición de Hombre.”

¡Ah!, y tú, no. O sea, que tú no te preguntas por la legitimidad. Verás, esa no es únicamente mi necesidad. Esa es la necesidad (a-posteriori) de todos (al menos de aquellos que posean una mente inquisidora) independientemente de la respuesta que posteriormente pueda dar cada uno a dicho interrogante. ¿Y no será que no es que no te lo preguntes sino que tú ya partes (a-priori) de una determinada respuesta? Porque insisto, en la actualidad suele ser muy frecuente esa postura.

Dices, Silvanus: “Esto, para empezar,y tampoco quise entrar en su momento porque es enredarse más, carece de la idea básica de lo que supone la Voluntad de Poder, porque esta es precisamente la lucha entre distintas pulsiones, necesidades, que construyen una jerarquía, y así te respondo al otro malentendido en el que siempre caes y que demuestra tu necesidad de Absouto como vector ideal, como guía, a saber: “¿Y quién o qué establece que no todas poseen idéntico valor o quién o qué establece cuál deben de poseer mayor valor entre todas las valoraciones igualmente verdaderas? Se establece mediante la guerra. Jamás por Verdad ni Ser ni nada por el estilo. Son jerarquías que devienen continuamente. Quien busque detrás algo parecido a Razón, Ser, etc., no lo encontrará. Todas las voluntades de poder son “verdaderas” en tanto pulsiones, pero el valor superior o inferior se alcanza mediante la guerra entre las diversas pulsiones o voluntades, que producen una jerarquía determinada.”

Bien, de acuerdo, Silvanus. Pero entonces, y si esa es tu opinión, pues aplícala a todos los casos. Ya se trate de “guerra” entre “sexos”, entre naciones, o entre naciones y nacionalismos. No quiero que entonces, y en lo sucesivo, me aportes ningún tipo de razones para justificar tal o cual postura. O al menos no lo hagas como si detrás de ellas estuviera contenida una gran verdad. ¡Guerra!, y que quede en pie el más fuerte.

Por cierto, supongo que aceptarás que detrás de la concepción del hombre como “voluntad de poder” no hay encerrada verdad alguna. Y lo digo porque casi todos aquellos que defienden o entienden al hombre como “voluntad de poder” creen que están dando una descripción verdadera del ser humano. Pero una descripción verdadera sin comillas.

Un saludo
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 28 Dic 2018 11:41 #47223

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Lo que no terminas de comprender es que las razones, las justificaciones, el instinto de “verdad”, ya sea diciendo ser o Ser, ya sea diciendo el hombre es una apertura o el hombre es un animal social, etc., todo ello son fuerzas que buscan apropiarse de más realidad. Por tanto, las razones son y deben ser dadas como cualidades de la fuerza, de las voluntades de poder.

Heidegger concede que es legítimo preguntarse por el ser del ente. Preguntarse por “el ser en general”, asumir que esa pregunta tiene un sentido, presupone ya que ese Ser es unitario, y que tiene pleno sentido hablar del ser. En tu posición, me falta esa crítica tan básica.

Luego puedes tú mismo aceptar la idea del hombre como apertura, como un hacerse, etc., pero ya estás asumiendo ese ser del ente hombre. Y encima privilegiado en la existencia, porque según Heidegger el Ser del hombre le va ahí, y toda esa forma de escribir tan suya.

Por cierto, y esto es una percepción mia, para leer a Heidegger es necesario controlar algo de filología. Para pensarlo adecuadamente y no repetir como un mantra lo de la pregunta por el ser, cuando en realidad utiliza “ser” de forma distinta a cada paso.

Con respecto a Nietzsche, no creo que se puede hablar de ontología cuando todo es devenir, cadencia, creación, etc. Es inútil preguntase por el sentido del ser, esa es una de las grandes diferencias, y me suena a una nueva caída en la idolatría el que Heidegger nos diga que el ser se da a través de la palabra de los pensadores. Como decir que el ser habla a través de ellos, etc. Desde “El ocaso de los ídolos”, esto debería haber sido superado.

Aún así, estimado, me parece que tu posición, en realidad, es dar círculos sobre lo mismo, y me resulta de cobardes tu forma de camuflarte, sinceramente. El que habla de una realidad cerrada de Esapaña, por ejemplo, o que en última instancia trata de encerrarse en los “hechos”, como algo inamovible, lo que quiere es perpetuarse y universalizar su idea. Está bien, es legítimo, pero no te ocultes.

Lo que más me sorprende, en general, tanto socialmente como ya en estos círculos más académicos, es que salga tan rápidamente la alergia contra Nietzsche, desde esa falta de pensamiento que habla de “todos contra todos”, cuando NO es así, o esa facilidad para acercarlo a posiciones xenófobas. ¡Incluso lo reduces a tal indignidad como si su filosofía se tratara de una vuelta a la edad del cromañón! Me sorprende, aunque sé muy bien a qué se debe esa actitud, que ante un pensador que nos ha hecho más libres se haga eso, y sin embargo ante gente como Heidegger, involucrado abiertamente en política, en una de las peores posiciones históricamente justificables, se hable tan felizmente. O incluso del señor Zubiri, que todavía hablaba de deidad, absoluto relativo, etc., lo que nos ata todavía a la tradición de siempre. Es patético.

Saludos!
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Última Edición: 28 Dic 2018 13:07 por Silvanus.
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 28 Dic 2018 13:25 #47224

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Hola, Silvanus

Dices, Silvanus: “Lo que no terminas de comprender es que las razones, las justificaciones, el instinto de “verdad”, ya sea diciendo ser o Ser, ya sea diciendo el hombre es una apertura o el hombre es un animal social, etc., todo ello son fuerzas que buscan apropiarse de más realidad. Por tanto, las razones son y deben ser dadas como cualidades de la fuerza, de las voluntades de poder.”

Que no, querido, que terminarlo de comprender ya hace mucho que lo hice. Otra cuestión es que lo comparta ¿Entiendes la diferencia?

Dices, Silvanus: “Heidegger concede que es legítimo preguntarse por el ser del ente. Preguntarse por “el ser en general”, asumir que esa pregunta tiene un sentido, presupone ya que ese Ser es unitario, y que tiene pleno sentido hablar del ser. En tu posición, me falta esa crítica tan básica.”

¿Y cuál es mi posición, Silvanus?

Dices, Silvanus: “Con respecto a Nietzsche, no creo que se puede hablar de ontología cuando todo es devenir, cadencia, creación, etc. Es inútil preguntase por el sentido del ser, esa es una de las grandes diferencias, y me suena a una nueva caída en la idolatría el que Heidegger nos diga que el ser se da a través de la palabra de los pensadores. Como decir que el ser habla a través de ellos, etc. Desde “El ocaso de los ídolos”, esto debería haber sido superado.”

Un razonamiento pésimo. O sea, que yo digo que todo es devenir, cadencia y creación y después digo que es inútil preguntarse por el sentido del ser. Hombre, pues claro, si yo parto de que todo es devenir, cadencia y creación pues claro que es inútil preguntarse por el sentido del ser. Bueno, no es que sea inútil, sino que la respuesta ya está contenida, y dada, en los presupuestos de partida.

Sí, claro, no se puede hablar de ontología o de metafísica, pero “TODO” es devenir. Sí, claro, no se puede hablar de ontología o de metafísica, pero el hombre “es” voluntad de poder. No existe la verdad, pero la VERDAD es que TODO es devenir y el hombre “ES” voluntad de poder. Ya, seguro.

Dices, Silvanus, “Aún así, estimado, me parece que tu posición, en realidad, es dar círculos sobre lo mismo, y me resulta de cobardes tu forma de camuflarte, sinceramente. El que habla de una realidad cerrada de Esapaña, por ejemplo, o que en última instancia trata de encerrarse en los “hechos”, como algo inamovible, lo que quiere es perpetuarse y universalizar su idea. Está bien, es legítimo, pero no te ocultes”.

Verás, querido, o mientes o te equivocas. A mi, y como comprenderás, el que te resulte cobarde mi postura me toca un pie como a ti te tocará un pie el que yo te diga que te levantas nietzschiano y te vayas la cama (no sé si con pijama, padrenuestro y orinal como decía Cela) como un universalista. Pero cuándo y dónde he dicho yo, o dónde y cuándo he defendido yo, algún tipo de esencialismo en relación a la Nación. Es que no creo en ningún tipo de esencialismo. Verás, no es que me oculte, sino que es una cuestión de entendederas. El que uno no defienda la independencia de Cataluña como tú defiendes (y no seas cobarde y reconócelo de una vez) no significa que defienda ningún tipo de esencialismo. Es más, el independentismo que tú defiendes es precisamente aquel que posea una concepción esencialista de Cataluña. Al parecer, la butifarra, los Castells, la sardana y la lengua catalana son las notas esenciales que constituyen a Cataluña. Una Cataluña inalterada e inalterable por los siglos de los siglos o por los milenios.

Dices, Silvanus: “Lo que más me sorprende, en general, tanto socialmente como ya en estos círculos más académicos, es que salga tan rápidamente la alergia contra Nietzsche, desde esa falta de pensamiento que habla de “todos contra todos”, cuando NO es así, o esa facilidad para acercarlo a posiciones xenófobas. Me sorprende que ante un pensador que nos ha hecho más libres se haga eso, y sin embargo ante gente como Heidegger, involucrado abiertamente en política, en una de las peores posiciones históricamente justificables, se hable tan felizmente. O incluso del señor Zubiri, que todavía hablaba de deidad, absoluto relativo, etc., lo que nos ata todavía a la tradición de siempre. Es patético.”

No, lo que es penoso y patético, y da una idea de la altura intelectual, es que un alumno de filosofía no sepa distinguir entre la filosofía de un pensador y sus posiciones políticas. O sea, que como Heidegger fue un Nazi o un filonazi entonces ya no podemos tener simpatía por su obra filosófica o despachemos su filosofía por Nazi.
Por cierto, y sé que no lo creerás, pero yo siento una gran simpatía por Nietzsche. Tanto por su desgraciada vida como por su obra. Y creo, y al igual que el resto de filósofos de la sospecha, que nos han ayudado a comprender mucho mejor la realidad. Y creo que es verdad (sin comillas) que en el hombre hay mucho, más de lo que la gente se piensa, de “voluntad de poder”. Pero lo que no defiendo es que el hombre se reduzca o que sea sólo voluntad de poder. Pero eso no es tener alergia a Nietzsche. Lo que ocurre es que tú eres de esas personas de Todo o Nada, sin matices, sin hacer prisioneros. O se está con Nietzsche o se está en su contra. Pero querido, ese es tu problema y no el mío.

Saludos
Última Edición: 28 Dic 2018 13:36 por elías.
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 28 Dic 2018 13:56 #47225

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No voy a seguir. Ya solo con hablar de “desgraciada vida” refiriéndote a Nietzsche me huele mal, me apesta. Como si un filósofo de tal envergadura necesitara tu condescendencia o la de cualquie otro.

En fin, y dado que últimamente sigo leyendo posiciones e interpretaciones de Nietzsche, pongo aquí un escrito suyo sobre cómo, incluso ya en su época, se tomó al Superhombre desde los principios de siempre, el idealista, el de la moralina tipo Zubiri y sus seguidores.

«El término "superhombre",empleado para designar un tipo de excelente constitución, en contraposición al hombre"moderno", al hombre "bueno", al cristiano y a otros nihilistas un término que en boca de Zaratustra, el aniquilador de la moral, induce a muchas reflexiones, con gran exhibición de inocencia ha sido entendido en el sentido de aquellos valores cuya antítesis se ha puesto de manifiesto en la figura de Zaratustra, a saber, ha sido entendido comotipo "idealista" de una especie superior de hombre, mitad "santo", mitad "genio"... Por su causa, otros doctos animales cornudos han lanzado contra mí la sospecha de darvinismo; e incluso se ha pretendido reconocer allí el "culto de los héroes" que yo he rechazado con aspereza de Carlyle, de aquel gran falseador inconsciente e involuntario. Cuchicheaba yo con alguien que había de volver la mirada no tanto a Parsifal cuanto a César Borgia, y esta persona no daba crédito a sus oídos...”

Y subrayo también eso que dice acerca de los nihilistas, para reflexionar ante aquellos que siguen reduciendo a Nietzsche a puro nihilista.

Hay una aclaración que hace Safranski que me parece muy buena: “Para él no hay ningún imperativo categórico que golpee como un rayo la débil conciencia del sujeto, sino solamente reglas de juego al servicio del arte de la vida”.

O te lo tomas en serio o no, así es, elías. Los tibios de espíritu jamás han traído nada bueno ni elevado al mundo.

Buena semana y buena entrada al año nuevo ;)
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Última Edición: 28 Dic 2018 14:00 por Silvanus.
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 28 Dic 2018 14:15 #47226

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Hola, Silvanus

Dices, Silvanus: “O te lo tomas en serio o no, así es, elías. Los tibios de espíritu jamás han traído nada bueno ni elevado al mundo.”

No, si eres tú, Silvanus, el que te lo tienes que tomar en serio y defenderlo con valentía, ya que eres su devoto seguidor, y no según el tema a tratar, y por aquello del qué dirán Y en cuanto a tu frase final, y dándole la “vuelta” a aquella de que “los mansos heredaran la tierra”, más bien parecen las palabras de un telepredicador. Y créeme, no suele ser por casualidad esa “conversión” o esa moralina de telepredicadores.

Un saludo y que tengas una muy buena salida de año y una mejor entrada.
Última Edición: 28 Dic 2018 14:15 por elías.
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 29 Dic 2018 22:22 #47227

  • El Abel
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Hola, Silvanus:

Se ve que el tratado de Heidegger que te recomendé, Nietzsche, no te ha acabado de convencer aunque creo que coincidirás conmigo cuando digo que es una de las interpretaciones fundamentales de Nietzsche. Su propia idea de que no existen hechos, solo interpretaciones, se torna en una dificultad a la hora de leer a Nietzsche. Hay un Nietzsche comunista (Sartre), otro reformista (Ortega), otro liberal (Foucault) y otro fascista (Heidegger).

El fascismo, al contrario de lo que se suele creer, es un pensamiento bastante elaborado. Para muestra un botón. El recientemente fallecido Gustavo Bueno no deja de ser el máximo ideólogo de la extrema derecha española, renovada y ya con representación parlamentaria. No obstante, el materialismo filosófico me parece una patraña de mucho cuidado como para dedicarle más de las aproximadamente 40 horas de mi vida que le he dedicado a la lectura de los libros de Bueno sobre su sistema filosófico (el resto de obras, sobre antropología sobre todo me parece impagables). El sistema de Heidegger sí merece más la pena estudiarlo.

Desde mi punto de vista, la crítica más acertada de la obra de Heidegger es la de Levinas. Según este autor, Heidegger ignora las exigencias de una ética, de la filosofía práctica, como parte esencial del pensamiento. Pero Levinas no hace la crítica sin más sino que lo hace desde un punto de vista fenomenológico.

Heidegger somente los esquemas éticos a puramente ontológicos lo que conduce a que considere los aspectos éticos como secundarios. Leer a ambos autores supone enfrentarse, en ambos casos, a la pregunta sobre el ser. Pero esta pregunta se hace desde dos fenomenologías distintas.

Levinas se enfrenta al ser desde el otro. Intenta superar el cisma moderno del deber ser y el ser. La filosofía primera a la que se dedica Heidegger no puede diferenciarlos y que lo bueno lo es también en origen. La pregunta sobre la existencia del otro es la que me acerca precisamente a esa comprensión de la ética como filosofía primera.

Esto se traduce en que yo no me pregunte sobre que pasará tras mi muerte sino imaginarme a los otros muertos, que será de mí si los otros, judíos, negros, catalanes, etc, mueren. Aquí entiéndase la muerte de los catalanes como la uniformización de todo el territorio de tal manera que todo es España tal como propugna Gustavo Bueno, no la eliminación física.

Cuando Levinas propone al otro como acercamiento al ser entonces vemos como el perdón cambia de sentido. Cuando per-donamos estamos dando, sería más bien per-pedimos. El perdón tiene que ser pedir, no dar.

Ubicar al otro como eje de comprensión del ser se abre a una ética de la compasión o de la caridad. Cierto que el cristianismo lo propugna pero está más centrado en la fe y la esperanza. La caridad es la vida radical del otro en lugar de la propia. Pero esto no se hace esperando nada a cambio o en beneficio propio, lo cual sería lo propio del manso. Es una reformulación del imperativo categórico. En lugar de decir: 'compórtate con los demás como si fueran como tu' sería 'compórtate con los demás, son como tu'.

Saludos
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Argumentación, razón jurídica y juicio. 31 Dic 2018 12:34 #47230

  • Xna
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Hola, disculpad que del hilo me agarre a lo que me interesa y deje un poco de lado el tema catalán para el que tengo una opinión muy poco nacionalista (catalana y española) y que se inclina más por mirar qué intereses puede haber y que a mí no me los van a contar, claro, bajo una y otra posición y hasta dónde son capaces de llegar por salvaguardarlos o por ejercerlos. Soliviantar a unos y otros con tantas cosas por las que nos abrimos las carnes y nos arrancamos los pelos creo que es práctica histórica del ser humano más depredador y desembocan en según que consecuencias, muchas, como alegremente piden algunos, violentas y cuya onda expansiva, según leo a H.Arendt en "Sobre la violencia" (Gracias Entelequia por la propuesta), ninguno de estos fulanos instigadores con banderas alcanzan a calcular y menos a resolver.
Abel:Se ve que el tratado de Heidegger que te recomendé, Nietzsche, no te ha acabado de convencer aunque creo que coincidirás conmigo cuando digo que es una de las interpretaciones fundamentales de Nietzsche. Su propia idea de que no existen hechos, solo interpretaciones, se torna en una dificultad a la hora de leer a Nietzsche. Hay un Nietzsche comunista (Sartre), otro reformista (Ortega), otro liberal (Foucault) y otro fascista (Heidegger).
¿Cómo leer a Nietzsche?, ¿primero su obra, determinar sus pilares y encaje en la filosofía de su época, sus filias y sus fobias? ¿o puedo ya ir picando en otras visiones de filósofos posteriores como los que propones? Aun me encuentro sumergida en él y quizá leer a otros interpretándolo me mezcle las ideas. Silvanus, disfruto mucho con tu pasión por este tipo, a mi también me pone.
Última Edición: 31 Dic 2018 12:37 por Xna.
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